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martes, 14 de enero de 2014

Muntref: Ese museo exótico de Caseros

Uno de los textos que más esperanzas me dio al llegar a la UNTREF fue el del prólogo en los cuadernillos celestes del ingreso. Allí se describe la misión de nuestra universidad como medio para impulsar el desarrollo en un territorio necesitado de profesionales en la industria, educación, salud, cultura, etc.
Es en ese marco que se inscribe el MUNTREF, el museo de nuestra universidad, dedicado a las artes plásticas, cuya programación y presentación de artistas está al mismo nivel o más que otros similares, con el beneficio del acceso público y gratuito de estudiantes y vecinos de Tres de Febrero quienes difícilmente accederíamos a una oferta similar sin viajar al extranjero. Bien ahí. Sin embargo me pregunto si el MUNTREF está cumpliendo con las expectativas de un museo universitario, de constituir además, un área de práctica e investigación de la comunidad estudiantil, y como otros similares en el país y el mundo, retribuir con servicios al campo local de las artes.
La institución MUSEO como se conoce hoy día, tiene varias funciones aunque esencialmente es un dispositivo de selección, por lo tanto, ideológico, empleado para educar, preservar, y legitimar. Lo que exhibe un museo ES LO QUE ESTÁ BIEN, lo legítimo, lo que alguien supone que debe ver la gente según un sentido particular, EL SUYO.
Tal es el poder de este dispositivo que junto a otros como la crítica especializada, la prensa y demás actores del campo cultural, son los que legitiman al artista. Convengamos que un artista por más genial que sea, si no recibe el toque mágico de la legitimación, seguirá exponiendo su obra en bares y centros culturales barriales anónimos.
Analizando la programación y actividades de nuestro museo notamos que replica el modelo clasista de cultura dominante que busca instalarse en la periferia como faro de la verdad, es decir, sin demasiadas explicaciones nos traen a los maestros de la pintura que por lo general se formaron en Europa y retornaron al país con cierto halo misterioso adquirido en el taller de alguien o haber compartido un café con Picasso, cuando en nuestro país hay talento de sobra y mentes jóvenes y brillantes para desarrollar los aspectos teóricos para brindarles a esos y a toda América Latina, cuestiones éstas que serían una verdadera democratización de la cultura.
Consecuencias de esta política se pueden verificar analizando la asistencia del público, constituido por las minorías especializadas de siempre, un flujo constante de alumnos de escuelas primarias públicas y un porcentaje muy bajo de la comunidad estudiantil.
De las veces que pregunté a compañeros de otras carreras si habían visitado las distintas muestras, me han contestado que no entienden ni les interesa el arte Lo que es indicativo de las falencias en la educación formal y pública que cargamos los habitantes de esta región de Buenos Aires, ya que la educación está íntimamente ligada a las necesidades y prácticas culturales, que no se soluciona con que nos pongan delante de una obra,  al contrario, eso alentaría, según Bourdieu, el sentimiento de sentirse “fuera de lugar” por no poseer los códigos necesarios para descifrarla. Sería interesante realizar una encuesta en las escuelas que visitan el MUNTREF para ver qué opinan los alumnos.
Este modelo actual de museo refuerza el principio que cita Bordieu[i] donde el habitus de clase obrera se define por la elección de lo necesario, de lo útil, de lo funcional, de “lo hecho para ellos”; del que se sigue el principio de conformidad donde la tendencia es revestirse de acciones propias del pequeño burgués para crear su propio “universo  cerrado” en el que encaja perfectamente el concepto de tradición como ese terreno seguro que le ha sido asignado por la ideología dominante.
Esta depreciación del arte en nuestro territorio no nos debe sorprender dado que existe una ponderación de la cultura de masas y el presupuesto de ser patrimonio de un sector social cuando en realidad es mucho más vulnerable a las pujas del mercado. Esta interpretación de marcadores de clase está alentada por algunos sectores populistas que ponderan expresiones artísticas por fuera de los museos como garantía de popular aunque sean disparatadas o vacías de contenido.
La existencia de un museo universitario en nuestro partido es un privilegio que debería ser aprovechado en todo su potencial. Citamos el Museo de la Universidad de Alicante que dice en su web: “La principal misión que afronta el MUA es convertirse en un espacio de dinamización cultural, aprendizaje, encuentro y confrontación, que permita acercar la innovación y experimentación propia de la esfera universitaria y del arte contemporáneo a toda la sociedad. En este sentido, el museo se constituye en socializador de conocimiento y vehículo de activación de la vida cultural de la comunidad”
Veamos también, el caso del museo de la Universidad Nacional del Litoral, con su actividad repartida entre muestras y capacitación, o el Museo Universitario de Arte de la Universidad Nacional de Cuyo y sus áreas de investigación y catalogación del patrimonio local.
Un museo de esas características sería un importante campo de práctica no solo para la profesionalización sino también para cubrir las necesidades de prácticas profesionales e investigación que venimos reclamando los alumnos de Gestión del arte y la cultura, y un lugar de capacitación teórica para los artistas.
Democratizar el arte no es como tantas veces escuchamos decir a nuestro rector, el Lic. Aníbal Jozami, transplantar una muestra y ya, para convertir este en un museo exótico como es percibido en la territorialidad, sino dar las herramientas y conocimientos para que el ciudadano elija qué artistas ver, retribuir el esfuerzo de una comunidad con investigaciones en el campo del arte para que sus artistas sean competentes, capacitar docentes de plástica para que sus alumnos elijan sus consumos culturales.
Seguir con el presente esquema de trabajo es tan inútil y costoso como traer a Justin Biever al playón municipal y no conocer las bandas de pop zonales con todas las implicancias económicas y subordinación cultural que imaginemos.
Aníbal Rodríguez Pées Labory
Artista plástico, docente, alumno de la Lic. De Gestión del arte y la cultura.
www.anibalpeeslabory.com.ar




[i] “La distinción. Criterios y bases sociales del gusto”. P. Bordieu, 1998.

Entrevista a Viviana Gimenez

¿La ecología va de la mano en la educación?

La entrevista que presento a continuación es, y como había mencionado en el número anterior de la 3°, el inicio de una investigación sobre las políticas de educación que se implementan sobre el cuidado y preservación del medio ambiente. En este caso la nota realizada corresponde a Viviana Giménez. Profesora de Gestión de Instituciones Educativas de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Adj). Magister en Políticas y Administración de la Educación (UNTREF)
Invito, entonces, a incursionar en la mirada de una de nuestras profesionales en educación, que reside ejerciendo en nuestra casa universitaria.
Solamente marco una atención especial a cuando ella habla de “sintonías”.  Ya que concuerdo plenamente en darle la razón a lo que nos comunica. Y  quiero avisar que hay un blog de debate de La 3ra, en donde yo también daré opiniones más extensas, y espero comentarios sobre este artículo y otras problemáticas con respecto a este tema que a todos nos afecta, los espero.

1-¿Usted conoce alguna medida de aplicación en la educación media o terciaria sobre el tema del cuidado y trato del medio ambiente?

El tema está trabajado en el currículum desde la Educación Primaria hasta la Educación Superior. Quizás no tan literalmente como cuidado y trato del ambiente, pero con temas globales que llevan implícitamente a ese contenido.
Por ejemplo en la Primaria  a nivel nacional, puntualmente en primer grado hay un núcleo de aprendizaje prioritario que es “el conocimiento y desarrollo de acciones que promuevan hábitos saludables, reconociendo las posibilidades y ventajas de estas conductas”. (ver http://www.me.gov.ar/curriform/publica/nap/nap-egb-primario.pdf)

En cuanto a la secundaria en el primer año de la secundaria  hay contenidos tales como “el reconocimiento de materiales que pueden causar deterioro ambiental a escala local y regional”, ”la predicción de algunas consecuencias ambientales de la solubilidad de las sustancias en distintos medios y su aplicación en la argumentación de medidas de cuidado ambiental”.(ver http://www.ses.me.gov.ar/curriform/publica/nap/nap3natura.pdf), en segundo “la predicción de algunas consecuencias ambientales de la solubilidad de las sustancias en distintos medios y su aplicación en la argumentación de medidas de cuidado ambiental” ; en tercer año  se apunta a la enseñanza de “el reconocimiento de las reacciones químicas involucradas en acciones preventivas y reparadoras del deterioro ambiental”.  
En cuanto al Nivel Superior hay carreras de gestión pública y privada relacionadas con la temática: tecnicaturas en cuidado ambiental, ingeniería ambiental entre otras.

El punto no es si está tratado el tema, ya que vemos que está documentado propositivamente estas cuestiones, sino lo que verdaderamente se lleva a cabo en las prácticas educativas cotidianas.
Todos sabemos que por el mero hecho de mencionar un tema, no lo estamos conociendo a fondo.
La cuestión de la enseñanza del cuidado ambiental requiere de modificación de hábitos de la vida cotidiana combinados con políticas que estén en esa sintonía. Es decir, si formamos a toda la población en la clasificación de la basura, necesitamos luego que se proceda al reciclado y no que vaya a parar todo ese esfuerzo individual al mismo pozo.

La modificación de hábitos es una tarea que requiere perseverancia, orientación y control. En este sentido las instituciones “quedan solas” si las comunas no acompañan. Es decir, para un trabajo profundo y serio de la cuestión ambiental necesitamos un compromiso colectivo: comunidad- instituciones- gobiernos, todos en sintonía.

2- ¿Piensa usted que sea importante educar sobre la conciencia del desecho de la basura en los jóvenes?
Cuando pensamos en crear conciencia en los jóvenes yo creo que ya es tarde. La educación comienza desde la niñez. Todo lo que se aprende desde niños queda con una huella muy firme. Esto puede interpretarse para bien o para mal. Es decir, esa huella queda también para los malos hábitos, cuestión que nos lleva a reflexionar fuertemente sobre la educación infantil. Luego,  el resto de las acciones son remediales.
Por supuesto, que un joven puede aprender las razones profundas de por qué debemos cuidar nuestro ambiente, qué sustancias tenemos que tratarlas de una manera particular, etc, pero los niños logran rápidamente el aprendizaje de hábitos que luego permanecen durante toda la vida.

3- ¿Para usted de que manera o forma institucional de planificación de contenidos, de las distintas asignaturas, se debería de implementar en las agendas políticas educativas sobre el trato y cuidado del medio ambiente?
La pregunta sobre la implementación es muy importante, porque como ya dije las decisiones curriculares ya están consensuadas y declaradas.
Nos falta gestionar la implementación de políticas activas de cuidado ambiental.
Quizás una forma sea que aparezca en la agenda de los proyectos institucionales de las escuelas pero que esto sea un trabajo continuo. No basta con que lo trabajemos un año aisladamente. Todas las instituciones educativas deberían tener al menos un proyecto de trabajo ambiental al año. 
Muchas veces sucede que si esto no se planifica y gestiona debidamente, problemas más urgentes toman la agenda de los proyectos educativos, como por ejemplo “la violencia”.
En este sentido, hay que trabajar para que los problemas emergentes no debiliten el tratamiento de temas que tienen gran importancia a mediano y largo plazo como es el tema del cuidado ambiental.

4- ¿Piensa que ese importante crear esto?
En los últimos veinte años hemos visto como las ciudades se van poblando densamente y como la convivencia en las mismas se va modificando, requiriendo mucho más esfuerzos en todo sentido: entre ellos el ambiental, puntualmente el referido al tema de los desechos.
Creo que cuando este tema forma parte de las agendas políticas, se nota. Hay ciudades que están haciendo esfuerzos por reciclar, haciendo grandes campañas gráficas comunales que le indican al vecino cómo reciclar y qué día recogerán los desechos. Un caso cercano es la campaña “Morón recicla”, de la cual se van viendo varios resultados, lentos pero provechosos.
Los educadores sabemos esperar sin descansar en el logro de las metas. Creo que ese es el desafío educativo que tenemos pendiente: trabajar estos temas  día a día para ver los resultados en veinte años. Sé que esta concepción va a contramano de la inmediatez imperante en todos los órdenes donde se quiere ver los resultados ya!. Pero estoy convencida que en los temas ambientales como en tantos otros, la construcción colectiva que va formando subjetividades “ecológicas” llevará tiempo. También sé que es posible acelerar la marcha con proyectos sostenidos por las instituciones y de las comunas durante largos períodos.

Carta abierta y conflictiva a mis compañeros de la carrera

Carta abierta y conflictiva a mis compañeros de la carrera.
Con un espíritu crítico y evaluativo sobre el año que esta por finalizar, he decidido escribir en esta edición de la “3era comunicación” una carta a mis compañeros y compañeras de la carrera para plantear problemáticas  de la profesión y de nosotros como estudiantes  de Gestión del arte y la cultura.  En otras palabras, hoy quiero hablar sobre lo colectivo; Sobre lo que nos une, sobre lo conflictivo y sobre lo profesional.

Siempre es bueno hacer evaluaciones y ser crítico, mas aún, cuando se nos viene encima el fin de año. Y quisiera comenzar esta carta hablando de la distinción de la cual nos valemos a la hora de escribir monografías y parciales domiciliarios: surgen preguntas como; ¿qué es un gestor cultural? ¿qué nos distingue como profesionales del campo de la cultura? ¿qué sabemos nosotros como gestores que un antropólogo, un sociólogo o cualquier profesional de las ciencias sociales no sabe? ¿qué objetivos tenemos como profesionales y que aportes hacemos al campo de la cultura? ¿qué labor diferencia a un gestor de otros profesionales de la cultura? ¿qué hacemos nosotros para contribuir a estas y otras tareas y desafíos? Más aún; ¿qué esfuerzos hacemos por generar un conocimiento que nos distinga del resto?

Yo no tengo la respuesta a estas preguntas pero si les aseguro que son cuestiones que rondan por mi cabeza constantemente, y que más de alguna vez surgen en alguna charla de pasillo con algún otro interesado en el tema. La única respuesta clara que tengo ante estas problemáticas es que hay mucha ambigüedad en nuestra profesión, y que peor aún, no hay una salida clara o concreta a las mismas. Les aseguro que si hacemos un catastro y le preguntamos a cada uno de los cursantes de la carrera: ¿qué es un gestor cultural? Por hacer la pregunta fácil y sencilla, habrá tanta diferencia y distinción en la respuesta como compañeros que respondan la pregunta.

Un medico se dedica a estudiar anatomía, química, biología, histología, entre otros muchos “saberes” mas, con el fin de diagnosticar y posteriormente darle solución a una síntoma/enfermedad determinada del cuerpo humano. Lo mismo hace un abogado; estudia el derecho constitucional, comercial, administrativo, los derechos humanos, los derechos civiles, con el fin comprender los marcos legales y así poder defender causas individuales y/o colectivas.  En la sociología pasa igual; se estudian los fenómenos sociales a partir de un método de investigación científica  con el fin de diagnosticar cuantitativa y cualitativamente, y de forma empírica, un determinado hecho social.  Y así, podríamos estar sucesivamente describiendo los saberes y los objetivos de muchas otras profesiones que ya tienen las cosas medianamente claras. Sin embargo, la pregunta del millón es: ¿Y nosotros qué? ¿Qué sabemos que los demás no saben? ¿Qué objetivos tenemos como profesionales? ¿Qué somos?

Nuestra profesión es muy nueva y es comprensible que todavía estemos en un proceso de definición de nuestros saberes y de nuestros objetivos, pero ¿Hasta cuando? Hay que reconocer que hemos estado viviendo en una pasividad terrible; en un estado de conformismo y de acomodamiento digno de los grande políticos asegurados en los puestos de privilegio; hay que decirlo, no estamos a la altura de las circunstancias; nos hemos dormido en los laureles. Eso es lo que pienso.

No somos conscientes de que nadie, pero absolutamente nadie, ni “Goku”, nos va a sacar de estos problemas. Y peor aún, no sabemos que esto constituye una crisis grave para nuestro futuro laboral. Yo les quiero preguntar queridos compañeros y compañeras, con euforia; ¿Quién carajo va a querer contratar a un profesional que no sabe quién es,  que no tiene objetivos claros y que no se diferencia de otros profesionales porque no genera conocimiento propio o por lo menos que no llega a consensos sobre los mismos? Yo creo que NADIE. Si tenemos problemas de salida laboral compañeros y compañeras, es en gran parte, culpa de nosotros.

La verdad es que yo no quiero, y me imagino que muchos de ustedes, trabajar toda la vida dando visitas guiadas o en algún otro puesto destinado a prácticas laborales. Creo que nuestra profesión tiene un potencial gigantesco y tenemos la responsabilidad de ocuparnos de las problemáticas que otros profesionales no han podido solucionar. Estoy pensando en las ciencias sociales quienes han hecho un trabajo maravilloso y arduo de diagnosticar y de retratar la realidad, pero han hecho muy poco por cambiarla. Esa tarea más política está vacante  (porque las clases políticas de la región no han podido, les quedo grande el poncho). Tenemos el desafío de utilizar las herramientas que las ciencias sociales nos dan y trabajarlas para cambiar la realidad. Es como si las ciencias sociales fueran un brazo que termina antes de comenzar la mano; esta mano la tenemos que dibujar nosotros compañeros.

Esa puede ser un diferencia que nos otorga valor. Las ciencias sociales investigan y estudian el campo y nosotros lo trabajamos. ¿Por qué seguir investigando si ya hay otros que lo hacen y estudian en profundidad para poder hacerlo? Creo que debemos saber investigar porque es una herramienta necesaria, pero no debe ser un objetivo, ni la actividad que nos deba distinguir.  Somos trabajadores de la cultura y en la cultura. Es una actividad práctica, técnica y política, y debemos generar saberes y conocimientos para potenciar estas características. Pero no; seguimos evitando la tesis (por ejemplo) y esperamos que nos den un tema para desarrollarla.

A propósito de “políticas” creo que nuestro trabajo es en torno a las políticas culturales y cuando me refería a lo de conocimientos técnicos, me refiero a que debemos discutir sobre que técnicas son las nos permiten trabajar en torno a la realización de políticas culturales. Porque eso hacemos, políticas culturales. No creo que debamos hacer un festival, ni un encuentro, ni una muestra, ni cualquier actividad de desarrollo local o internacional, sino esta enmarcada en una política cultural. Los encuentros, festivales o cualquier actividad no son un fin en si mismos, sino que son las técnicas por las cuales podemos hacer efectiva una política cultural determinada. A eso es lo que me refiero con técnicas. El sociólogo utiliza una técnica de investigación porque se dedica a investigar la realidad. Nosotros utilizamos técnicas para poder desarrollar políticas culturales.  Repito, las técnicas serían los encuentros, los talleres, los festivales, las muestras, exposiciones, ferias, así como también, los presupuestos, los diseños de proyectos, las técnicas de evaluación, las técnicas de organización, las técnicas artísticas,  de motivación, de estrategia,  y un largo etc. Ese, creo, debe ser nuestro conocimiento y por ahí tenemos que desarrollar nuestro saber.

Creo que nuestro desafío como estudiantes de gestión del arte y la cultura es poder consagrar un conocimiento y un saber que nos distinga del resto de los profesionales de la cultura, pero antes de todo eso, tenemos el desafío de organizarnos y de trabajar en comunidad

Dos  alumnos de la carrera de Diseño de la Universidad de Mar del Plata hace casi quince años tenían inquietudes sobre su carrera y decidieron armar una jornada para discutir, entre los mismos estudiantes y los profesores, más algún invitado, sobre cuestiones básicas del Diseño. Hoy esa jornada se llama Trimarchi, uno de los congresos de diseño mas importantes del mundo. ¿Y nosotros que? Con suerte nos reunimos a discutir problemas de la carrera una vez cada dos semanas en una asamblea de cuatro gatos locos. Ojo, celebro esas instancias y las festejo, pero no es suficiente. Parece más la última piña de un boxeador a punto del K.O que una asamblea estudiantil. ¡Compañeros necesitamos más!

Necesitamos reunirnos y organizarnos entre nosotros para no decaer, para crear y para mirar el futuro estudiantil y profesional de forma colectiva. Somos una de las pocas carreras de licenciatura de gestión cultural de Latinoamérica y nadie nos conoce. Estamos viviendo en un contexto de privilegio porque estamos transitando el momento en donde se están forjando las bases de una profesión,  que tiene un potencial tremendo y además tiene la responsabilidad y como  desafío, o uno de ellos, de producir cambios en la realidad social y cultural.

Es necesario que el 2014 sea un año de trabajo en conjunto y en comunidad. Es necesario que dejemos de lado los problemas infantiles de si estamos con el “Centro de alumnos”” o con “Santa Conciencia”, o bien, si el área de Desarrollo de fondos del proyecto de Lenguajes IV hizo bien la tarea. A esta altura del partido esas cosas no deberían generar problema. En buen argentino, esas cuestiones son “pelotudeces” al lado de las tremendas tareas que tenemos. Además, tenemos compañeros y compañeras que trabajan en condiciones laborales “problemáticas” por llamarlo de una forma amable. ¿Porque no trabajamos así no nos importa? Hoy son algunos, mañana podemos ser todos. Si no nos cuidamos nosotros, nadie lo hará.

Hay que fortalecer la actividad de la asamblea con mesas de trabajo entre alumnos y profesores; hay que crear instancias anuales de reunión entre nosotros, otros estudiantes del campo, profesionales destacados y profesores de aquí y de toda Latinoamérica; tenemos que distinguirnos como profesionales y porque no, como profesionales de la UNTref: ¡Hay que crear valor queridxs!. Hay que generar las condiciones para que ir a la facultad no sea un suplicio y para que la mochila no se haga cada vez mas pesada. Y no me digan que eso no sucede. 

Este último tiempo he hablado con muchos de ustedes y hay muy buenas ideas dando vueltas. Hay muchas capacidades rondando el ambiente y personas “a toda raja” (pregúntele al oráculo que significa) que pueden colaborar a que la tarea de apoyarnos entre nosotros se pueda lograr. Hay que potenciarnos a nosotros mismos y generar condiciones para que nos podamos desarrollar. ¡Ah, por cierto, ya se me olvidaba! Un de nuestros objetivos como profesión debe o puede ser “el desarrollo” (a esto lo dice el libro “gestión cultural para el desarrollo”). Algo así como: los gestores creamos y aprendemos técnicas para generar políticas culturales con el fin de producir desarrollo comunitario, local, regional o internacional. ¿Que tul? Hay que ampliar el campo de trabajo compañeros

Ojala les haya movido alguna parte del arbusto, porque mi intención es generar debate. Si es necesario putearnos, será así, pero es mejor así a no mirarse las caras y no reflexionar sobre nosotros mismos. 


Espero que este año que viene podamos solucionar las cuestiones básicas como para que en la reunión familiar del domingo, podamos responder a la pregunta del tío: ¿Qué es un gestor? ¿Qué hace? ¿De qué trabaja? Si no podemos responder con facilidad, es porque no nos hemos puesto de acuerdo y porque hemos sido unos flojos. Eso es lo que pienso. 

Con las patas en el barro

Con las patas en el barro
por Tato Solla 

¿Qué tengo que decirle a la Universidad como artículo primero, como función esencial de su vida en esta Cuba nueva? Le tengo que decir que se pinte de negro, que se pinte de mulato, no sólo entre los alumnos, sino también entre los profesores; que se pinte de obrero y de campesino, que se pinte de pueblo, porque la Universidad no es el patrimonio de nadie y pertenece al pueblo.”
Dr. Ernesto Guevara de la Serna, 1959.

Las universidades del conurbano, como la nuestra, acercan la posibilidad de estudios universitarios a millones de estudiantes que, como nosotros, viven en la periferia de la Capital. Probablemente, sea por la cercanía geográfica o por la posibilidad de cursar carreras con horarios fijos – sin contraturnos –, que estas universidades atraen a estudiantes de una clase a la que los estudios académicos venían siendo negados por décadas. No es casualidad, entonces, que la mayoría de quienes cursan sean la primera generación de estudiantes universitarios de una familia, que trabajen 9 horas o más por día o que provengan de los barrios humildes de este lado de la General Paz, lo cual es sumamente positivo, ya que da oportunidades a pibes que, teniendo que viajar por horas a estudiar a la Capital o mudarse a otras ciudades (sea Córdoba o La Plata) verían vedada su posibilidad de acceder a un título.
Las universidades del conurbano fueron fundadas entre fines de los 80's y, particularmente, durante los 90's la calor de la Ley de Educación Superior (LES) que el FMI le dictó al menemismo. Y esta lógica neoliberal y mercantilista de la educación aún impera en nuestros estudios. Si bien las universidades nacionales son financiadas por el Estado, muchas de ellas reciben subsidios directos de corporaciones transnacionales que operan en nuestro territorio y están surcadas por la lógica y los intereses del capitalismo local, quien pretende que las universidades nacionales – nacionales porque son de todos los argentinos – sean los institutos donde se forman los cuadros profesionales-técnicos para su propio proyecto, alejados de los intereses de la Nación.
Ahora bien, la Universidad Nacional de Tres de Febrero, como bien su nombre lo indica, está ubicada en el municipio del mismo nombre, en el Oeste del conurbano bonaerense. El municipio de Tres de Febrero, en el que viven más de 340 mil habitantes, es, al igual que todos los municipios del conurbano, un territorio surcado problemáticas sociales complejas. Desde el desempleo y el trabajo precario, problemas de inserción educativa o de vivienda se funden con problemas ambientales de contaminación – sea la famosa Johnson & Johnson de Loma Hermosa, las inundaciones en Ciudadela o el fondo del Mercado Central en el Barrio Evita –, droga o violencia familiar. Pero esto no es TN. No nos alarmemos. Tres de Febrero no es la tierra del Hampa.
Todas estas problemáticas sociales y territoriales cotidianas a todos los barrios son enfrentadas por centenares de organizaciones barriales, políticas o sindicales que conviven en el territorio. No es entonces casualidad que convivan bachilleratos populares que luchan por la educación de cientos de pibes que se quedaron afuera de la escuela, con comedores, sindicatos – desde transporte hasta metalúrgicos, desde docentes hasta peajes –, organizaciones barriales políticas, organizaciones vecinalistas, organizaciones religiosas cristianas o católicas o cooperativas de trabajo.
Y ahora la pregunta: ¿cuánto de todas esas organizaciones territoriales que conviven en el mismo territorio tienen llegada a la Universidad? Dicho de otro modo, ¿qué hace la UNTREF por ellos?.
Desde Agrupación Almafuerte creemos que es fundamental que una universidad inserta en un territorio como es Tres de Febrero contemple estas problemáticas y además participe activamente, junto con los actores sociales locales, en su solución. Consideramos que esto se puede – y debe – concretar a través de una clara política de extensión universitaria, que en vez de llevar la universidad a los barrios, traiga los barrios a la universidad. Creemos que es posible crear un Consejo Social dentro de la universidad, en que las organizaciones barriales, sindicales o de cualquier tipo debatan qué es lo que necesitan de la universidad. No nos tenemos que olvidar que en definitiva, esta casa de estudios donde se forman profesionales y técnicos calificados en las más variadas ciencias, también pertenece a todos los otros millones de argentinos que no asisten a ella y particularmente al pueblo de Tres de Febrero.
La solución no está a la vuelta de la esquina, pero si ponemos lo que hay que poner, se acerca un poco más. Tenemos problemas muy severos de contaminación en el distrito y la UNTREF forma Ingenieros Ambientales y Licenciados en Seguridad e Higiene. Hay hartos problemas de inserción y permanencia en las escuelas del distrito y tenemos Licenciados en Ciencias de la Educación, Gestión Educativa y Pedagogía de la Educación Secundaria, además de Profesores de Geografía e Historia. Hay Pymes que están arrancando y que generan cientos de puestos de trabajo, y nuestra universidad tiene Licenciados en Administración para acompañar ese crecimiento.
Estamos convencidos de que todo es cuestión de tener una firme convicción política de que una universidad será Nacional no sólo porque el Estado aporte para su manutención, sino que será verdaderamente Nacional cuando logremos romper las cadenas del mercantilismo educativo al que nos somete la LES, y hagamos de la universidad pública el lugar donde confluyan los intereses y necesidades del Pueblo argentino y de todos los actores sociales que lo componen, para, entre todos, cranear un verdadero Proyecto Nacional. Será, entonces, cuando la universidad sea verdaderamente Nacional.


Lo que el encuentro nos dejó

El cuarto encuentro de Santa Conciencia realizado el pasado 9 y 10 de noviembre en el ECUNHI (Ex ESMA) tuvo como protagonistas a las 1000 personas entre los cuales podíamos encontrar niños, jóvenes, adultos y abuelos. Había más de 50 actividades para elegir entre charlas, talleres, música en vivo, todo embebido en la temática latinoamericana.

El encuentro se desarrolló en el espacio para la Memoria y los derechos humanos, cuestión fundamental para el análisis post-encuentro, ya que es un lugar que tuvo un rol fundamental en la última dictadura cívico-militar de la historia Argentina. Esta dictadura junto a tantas otras que se estaban desarrollando en Latinoamérica, estaban comandadas por el plan Cóndor. Éste estaba preocupado y ocupado de desarrollar dictaduras militares en distintos países de Latinoamérica. Por este motivo, es que el lugar jugó una participación protagónica en la simbiosis con las actividades programadas por el encuentro. El público en general estaba muy emocionado. Había dos motivos que los sensibilizaba intensamente. Por un lado, la frialdad del lugar, con toda la carga de información histórica que muchos tienen, y por el otro, lo agradable que se sentían con todo lo que se ofrecía desde la propuesta del encuentro para reflexionar y celebrar la identidad latinoamericana. Para todos los colectivos y organizaciones que formamos parte de esta propuesta era todo un desafío la programación, la logística, la difusión y todas aquellas tareas que requiere una actividad de tal magnitud. Para lograr los objetivos, nos organizamos de forma tal que podamos hacerle frente a la idea de lo grande, de lo latinoamericano. Y lo conseguimos. Seguimos creciendo en la diversidad. ¿Y qué es la diversidad? Es entender que hay otro distinto a mí, a mí como sujeto cultural. La identidad Latinoamericana está caracterizada por la diversidad. Debemos verlo como algo riquísimo, que nos potencia. Esto es lo que busca el encuentro de Santa Conciencia y creo que se ha logrado, reflexionar y celebrar nuestras culturas de forma colectiva en la diversidad. El encuentro es un instrumento, una herramienta, una excusa, para todo este intercambio cultural. Tuvimos el agrado de recibir a un ballet de Colombia y a compañeros del Uruguay. Ambos vinieron especialmente para el Encuentro y esto nos llenó el pecho de emoción. Desde mi punto de vista, ya que al momento de escribir esta nota la evaluación colectiva no se ha llevado a cabo, el encuentro fue un éxito. Y digo esto, porque el encuentro es una pequeña porción de la propuesta integral de Santa Conciencia, que en sus objetivos a largo plazo busca la construcción de estos encuentros de forma simultánea en distintos países del continente para mostrarnos a nosotros mismos que latinoamericana vive, late, ríe y llora, sangra y se cura, tiempla y se aquieta, se expande y se contrae. Porque Latinoamérica es diversidad, lo que la vuelve sublime e infinitamente intensa. La propuesta de trabajo para la integración latinoamericana a la que hemos llamado Santa Conciencia nos demuestra que tenemos que seguir trabajando para el intercambio cultural, que debemos reflexionar de forma colectiva sobre nuestras identidades. El encuentro es una buena herramienta para este trabajo, seguiremos trabajando en este sentido, porque hay muchos elementos que nos unen, pero hay uno fundamental, la fuerza indiscutible que tienen los pueblos de nuestro querido continente para sobrevivir al exterminio y colonialismo occidental e imperialista a lo largo de la historia. Santa Conciencia no cree en mentes brillantes, sino, en la brillante interacción de las mentes. Trabajemos para poner nuestra creatividad y convicción militante para seguir construyendo la identidad latinoamericana en la diversidad y de forma colectiva. Este es el sentido del Encuentro de Santa Conciencia.

Tomada firmó la inscripción gremial de la Unión Informática

El nuevo sindicalismo en la Argentina: el primer sindicato de trabajadores informáticos.
Tomada firmó la inscripción gremial de la Unión Informáticaestado
por David Pedernera – Unión Informática

Tras dos años y medio de la conformación del gremio, varias manifestaciones y huelgas un juicio ganado al estado, el Ministerio de Trabajo otorgó la inscripción gremial a la Unión Informática, sellando definitivamente la sindicalización del sector IT.

El Ministro de Trabajo Carlos Tomada firmó y otorgó la Inscripción Gremial en presencia del Secretario General de la Unión Informática, Pablo Dorín, el Secretario Adjunto Christian García, el Secretario Gremial Ignacio González Lonzieme, el Secretario de Actas Christian Lezzi, y el abogado de la Unión Informática, Hugo Moyano (h), quienes por su parte lo correspondieron con un pequeño cuadro alegórico de la situación paupérrima en que se encuentran los empleados informáticos hoy, y la convicción en la defensa de los derechos del trabajador. La resolución inscribe al sindicato dentro del Registro Nacional de Asociaciones Gremiales, confiriendo a la Unión Informática todos los Derechos y Garantías para cumplir su función de representatividad de los trabajadores informáticos.
La batalla judicial: Ante el incumplimiento del plazo pautado por Ley, en noviembre de 2011 se inició una causa contra la cartera laboral exigiendo que se otorgue la simple inscripción. El fallo de primera instancia determinó que no existía impedimento para inscribir al sindicato dentro del registro, pero aún así, el Ministro Carlos Tomada apeló al mismo aduciendo motivos que fueron invalidados tanto en esa instancia de apelación como en la segunda. Inclusive, intentó llevar la apelación ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde también fue rechazado.
El incumplimiento de los fallos: Aún teniendo todos los fallos a favor la Unión Informática, el Ministro siguió postergando la firma de la resolución, con lo cual se realizaron numerosas manifestaciones en Trabajo. La protesta por la gravísima actitud de decidía que afectaba a los trabajadores de una industria precarizada y con los salarios más bajos del mercado tuvieron lugar a lo largo de dos años, recrudeciéndose en los últimos meses.
Promediando el mes de agosto, se acordó la fecha de la entrega de la más que necesaria inscripción, lo cual pone fin a años de reclamo y dá más firmeza aún para exigir a las empresas informáticas que mejoren la situación laboral y salarial de sus empleados.
Implicancias de la inscripción gremial: Según lo establecido por la Ley, la Unión Informática ha adquirido pleno derecho de agrupar y representar a los trabajadores que se desempeñen bajo relación de dependencia con empresas del ámbito privado cuya actividad sea la informática. El abanico de actividades relacionado se detalla en la resolución, y resulta de una amplitud tal que marca un hito histórico dado el grave cuadro de desprotección en que se encuentra la actividad. Más allá de los motivos por los cuales un trámite que debió tomar 90 días se convirtió en años de espera, ahora despoja al relato empresarial que buscaba socavar la calidad de unidad gremial de la Unión Informática a través de la negación, con el sólo fin de justificar el status quo actual, lo cual comenzó a cambiar con el nacimiento del sindicato en 2011 y ahora halla con esta resolución pleno derecho y las herramientas jurídicas para materializar las conquistas que hoy son deuda para con los trabajadores.
Lo que viene: El objeto de denuncia de la Unión Informática desde su surgimiento en torno a los pésimos salarios y el atropello a los derechos de los informáticos encuentra ahora redoblados esfuerzos de parte del sindicato en vistas de mejorar la situación de los trabajadores. Como menester principal, junto a la cuestión salarial, huelga presionar para poner límite al destrato de las compañías para con sus empleados y garantizar los puestos de trabajo, que en los últimos años han venido encontrado un escollo dado el carácter de descartable que asignan las empresas a los empleados.
Resta decir que más allá del enorme logro que ha obtenido la Unión Informática, en las palabras del Secretario General, Pablo Dorín, las conquistas pendientes serán realidad con la participación de los informáticos en la misión que avizora hoy el sindicato.


Si sos trabajador informático y te querés contactar con el sindicato, lo podés hacer a través de http://unioninformatica.com.ar/me-quiero-sumar/ 

Repensando la soberanía nacional...

Discurso sobre la soberanía: Las tres banderas y lo que nos queda.
Sabemos, los que miramos hacia adelante y entendemos el pretérito de nuestra actualidad, que ante la transa a la que se vio expuesta continuamente el país, principalmente desde aquel 24 de marzo del 76 en adelante, que algo no "marcha" como debería marchar, como la más pura lógica nos indica casi intuitivamente. "Lo que se monta no se presta", y el país en donde se vive no se vende, no se enajena ni se cambia por nada. La patria que es el suelo en donde vivimos y el espíritu del que nos nutrimos, es inalienable. En el medio, lógicas contrarias inundan y arrebatan nuestro intuitivo modo de comprendernos. Suma de voluntades, este gran colectivo es la medida que debe ser saciada, transformada y conducida a más liberación, a más justicia social. Ante tanta venta y carnerismo encubierto se iza una bandera en alto: soberanía política y popular. La soberanía es para ese colectivo grande, para el bien común. Mientras del otro lado, el individualismo progresista o liberal se opone a esa unión maravillosa de los hombres de la patria, y lo hace con distintas categorías de análisis que recorren un abanico que va desde el libre mercado y los derechos individuales hasta el voto calificado y el temor a la falta de "criterio" del pueblo. El pueblo puede equivocarse pero no deja de ser pueblo, como pueblo colectivo. Pero para llegar a esa soberanía política y popular es necesario el izamiento de otra bandera: la independencia económica. Esta independencia hace de la economía un medio que conduce a la independencia popular, alejando los que devoran la patria y el pueblo de nuestros pagos latinoamericanos, teñidos de sangre de indio y de obrero, de estudiante y campesino. Esa sangre no se negocia y clama la liberación que todavía falta que todavía agrava las cuentas de los que esclavizan y se morfan a los nuestros, porque viven de lo nuestro. Esas dos banderas que hacen a la tercera y gloriosa bandera: la de la justicia social, la de la revolución justicialista. Es esta bandera en donde realmente la patria es el otro porque el otro es uno, porque no existe nada que separe, el bien común es común y colectivo popular y soberano. Cuando militamos esas gloriosas tres banderas y las pensamos como objetivo y las pensamos dentro de un plan es donde conseguimos el acercamiento de la liberación al cotidiano del argentino. Que sean esas 3 banderas tres objetivos estratégicos, tres metas gloriosas que enderecen nuestro andar, soberanía política, independencia económica y justicia social, tres estrellas que brillan en el horizonte latinoamericano y son el faro de la revolución clasista argentina: La Revolución Justicialista.

PATRIMONIO CULTURAL AMERICANO EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL AMERICANO EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
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El músico, compositor, investigador y maestro Alejandro Iglesias Rossi, gran defensor y promotor del Patrimonio Cultural Autóctono de América desde hace décadas, ha sido recientemente desplazado de la Coordinación de la Lic. en Música de la UNTREF.  
Fundador de la misma, en sus 5 años en el cargo y a partir del trabajo de investigación de la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías que creó en 2004, había logrado introducir dentro de la enseñanza académica una visión, nueva y única, en vista de formar un músico comprometido con las luchas y la identidad de nuestro continente y despojado de los prejuicios coloniales heredados del pensamiento hegemónico. 
La noticia de su destitución ha generado un gran malestar entre el alumnado de la Universidad y una Carta de Solicitud de Restitución a la Coordinación firmada por más de 130 estudiantes fue dirigida al Rectorado con el fin de obtener dos objetivos antes de finalizar el período de clases: su retorno así como la defensa de los contenidos referidos a los Instrumentos Autóctonos, todo esto aún sin respuesta por parte de las autoridades.
Cabe destacar que junto a la decisión de desplazar al maestro Alejandro Iglesias Rossi se decide que las materias con contenidos referidos a los instrumentos autóctonos de América pasen a tener cátedras paralelas con otros contenidos, mientras que los instrumentos de tradición europea (violoncello, clarinete, etc) seguirán siendo obligatorios para todo el alumnado. Esta verdadera DENIGRACION CULTURAL hacia los Instrumentos de América generó la movilización de una mayoría de alumnos disconformes con el cambio en el lineamiento original de la carrera. Todo esto, por supuesto, sin ningún apoyo del CE "oficial" de la UNTREF.
Muestra de la trascendencia del trabajo que ha llevado a cabo el maestro Iglesias Rossi es que acaba de ser premiado con el Music Rights Awards 2013 UNESCO-IMC en París; y la importancia para nuestra América está reflejada en las palabras que el filósofo Carlos Cullen, al prologar el libro de Rodolfo Kusch “Planteo de un Arte Americano” (que incluye el DVD “Sonidos de la América Profunda” de la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías) dedican a su militancia y compromiso por lograr un nuevo paradigma artístico-académico enraizado en América:
Algunos ecos de haber escuchado la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías  
Por Carlos Cullen
¿Cómo lograr que la América Profunda encuentre ritmos y sonidos que traduzcan esos aciertos fundantes de sentido, tan memoriosos como utópicos, que gestan alternativas de liberación del potencial creador que todos tenemos, más allá de los miedos y disfraces que nos ocultan e impiden escuchar la voz de la tierra, que insiste en gravitarnos al suelo que habitamos, para desde ahí “crear el mundo de vuelta”?
Es que en América la música, como la filosofía, es una “cultura que ha encontrado su sujeto”, o si se quiere, “su instrumento, su orquesta y su danza”.
Esto exige poner las manos en la masa de la historia, la grande –no la pequeña que nos contaron para distraernos- y, entonces, animarnos a desconstruir lo ficticio para construir lo que haga sentir la alianza de la vida con el soplo del viento en una caña emocionada, con el incansable movimiento de semillas en una calabaza sorprendida, con la tierna resistencia de un suelo en una vara, a la vez angustiada y festiva, que lo toca una y otra vez.
Algo así, y seguramente mucho más, logra esta Orquesta de Instrumentos Autóctonos, donde no es fácil distinguir el instrumento, el intérprete, la técnica, la emoción, en esa conjunción de opuestos que busca dar con el centro fecundo, que no divorcie el ser del estar, meramente estar.
Escuchar esta orquesta y ver estas danzas, animándonos a sentir lo propio, es participar de un ritual que actualiza lo más profundo de la “sabiduría de América”: estar siendo, y no pretender ser sin estar.
Lo que brota de esos instrumentos producidos por manos jóvenes que labran para hoy, con memoria ancestral, una tierra musical son verdades seminales, esas que nos hacen vivir con sentido.

Atte. Augusto Leandro García
Estudiante de la Licenciatura en Música
 Universidad Nacional de Tres de Febrero