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lunes, 14 de julio de 2014

De como Almafuerte militó el tema de la Falta de cupos en Informática e ingles

De como Almafuerte militó el tema de la Falta de cupos en Informática e ingles


En este post paso a detallar la problemática la untref inherente a la falte de apertura de catedras en computación e ingles y como desde Almafuerte decidimos avanzar sobre el tema hasta conseguir para los compañeros una solución definitiva.

Como todos los cuatrimestres, este cuatrimestre volvió a tener inconvenientes con informática e ingles, materias que se dan en un numero bajo de vacantes en comparación con la cantidad de alumnos que quieren y necesitan cursarla.


 
Ahí desde Agrupación Almafuerte pensamos en ponernos a la brecha de este problema y resolverlo de la forma más efectiva posible. Convocamos desde la agrupación a los militantes comprometidos de distintos espacios gremiales de la universidad, como la asamblea de historia, la asamblea permanente de gestion de arte y cultura, desde la asamblea independiente de musica, desde el espacio de los estudiantes de administración de empresas, etc

Convocamos a los compañeros a una instancia asamblearia en el patio de sede dos a las 18. En esa instancia vinieron compañeros de distintas carreras y de distintas expresiones politicas, tanto del partido obrero como de U y O.

Convocatoria:

Federico Solla
para todos los compañeros de la UNTreF

#MAÑANA!!!
>> Mañana 18.00 hs, en el patio de la sede Caseros II <<
que no nos pedaleen mas, compañeros
Vamos por Informática, Idiomas y Metodología de la Investigación

La idea es juntarnos y debatir, y juntar firmas. No es sólo para los de Historia, traigan compañeros de otras carreras, que también se comen el mismo clavo que nosotros. Si hay una solución a todo esto, la vamos a encontrar todos juntos.

Carta-petitorio para mañana. Aguardo críticas y correcciones 

7 de Marzo de 2014
Caseros, Pcia. de Buenos Aires

Sres. Departamento de Alumnos de la Universidad Nacional de Tres de Febrero,
A quien corresponda,

Como es de público conocimiento, durante los días 5, 6 y 7 del presente se realizaron las inscripciones de los estudiantes a las materias para el primer cuatrimestre de 2014. El motivo de la presente es hacerles llegar a Uds. el malestar de los compañeros estudiantes que no pudieron anotarse en materias comunes a todas las carreras por falta de oferta y cupos. La intención es que, en conjunto, ambas partes busquemos una solución al problema.

Las materias en cuestión son :Informática (en sus dos niveles), Idiomas (particularmente Inglés, en sus tres niveles) y Metodología de la Investigación. Estas materias cuentan con una gran demanda por parte de los estudiantes, que no está siendo satisfecha por parte de la Universidad. Tal como sucede año tras año, muchos compañeros, minutos después de abierta la inscripción se quedan sin cupos para poder anotarse en estas materias y cursar.

Lamentablemente, para muchos de nosotros, esta es una historia conocida. Cuatrimestre a cuatrimestre vemos postergarse en el tiempo la posiblidad de cursar estas materias, estando sujeto al azar nuestro lugar en el aula. No obstante, si bien es cierto que son materias complementarias, también lo es que todas son importantes para concluir nuestros estudios.

Los estudiantes ya conocemos los argumentos que esgrimen las autoridades de la UNTreF cada vez que hacemos llegar nuestras quejas ante la falta de oferta académica: no hay aulas, no hay docentes, no está dada la infraestructura, no hay recursos. También somos conscientes de que, afortunadamente, la matrícula de compañeros que ingresan cada año a nuestra Universidad es cada vez mayor. Es por esto que necesitamos que se tomen cartas en el asunto, para evitar no sólo en el presente, sino a futuro, estos cuellos de botella que tanto malestar traen a quienes estudiamos en la UNTreF.

Los abajo firmantes adherimos a la presente moción y esperamos una pronta respuesta por parte de las autoridades de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Así como también confiamos en su buena voluntad y predisposición para buscar una resolución definitiva a este problema que no es nuevo y que perjudica a cada vez más compañeros.
 — con Agrupación Almafuerte.

(Muro de facebook de Agrupación Almafuerte, 6 de marzo)


La asamblea fue un éxito, se debatió y todos firmaron el petitorio de firmas prontamente, el ceuntref prometió hacer algo y el partido obrero dijo que iba a salir a militar esto.  Ninguna de las dos cosas fueron verdad, pero nosotros elegimos seguir con la junta de firmas, y con la visibilización de la problematica. En los pasillos, en las aulas, en las asambleas y claro en nuestro medio de comunicación, la revista estudiantil de la Untref, La 3era. En la 4ta edición largamos una nota llamando a los estudiantes a organizanros y resolver este problema.


El mismo problema de siempre…

Y si, hace 3 años que curso en la Universidad de Tres de Febrero y desde los primeros meses sufrí como tantos otros la misma problemática: Falta de cupos, pero específicamente: Idiomas e Informática. Cuando preguntás a las autoridades que corresponde o al Departamento de Alumnos te responden que es por orden de llegada, que es un asunto complicado. Alumnos te deriva al Centro de Estudiantes y el centro te deriva a Alumnos sin encontrar una solución definitiva, algo que supere el problema y que lo ponga en favor de los estudiantes. Todo un tema harto complicado si le sumamos que estas materias son fundamentales para recibirse, y pieza clave para cambiar de carrera (hay que tener un nivel de idioma y uno de computación mínimo aprobado para hacer el cambio). Muchas veces hicimos reclamos colectivos de no muy grande escala y no hemos recibido respuesta. El tema es que el problema nos sigue afectando a cada compañero en particular a la hora de avanzar en tiempo y forma en nuestro paso por la educación superior. Este año no fue la excepción, la cantidad de compañeros cursantes se cuadriplico y seguimos con la misma cantidad de cupos que existen hace mas de 4 años.
Desde Almafuerte relevamos esta problemática la cual estamos siguiendo desde nuestros comienzos, porque esta es la misión de Almafuerte, que los estudiantes se reciban en tiempo y forma y que su paso por la universidad sea lo más ameno y práctico posible, sin problemas que nos usufructúen la instancia universitaria. Relevamos esta problemática en varias carreras en donde tenemos gente que participa de nuestro proyecto: Administración de empresas, Administración pública, Artes Electrónicas, Logística, Historia fueron algunas de las más afectadas, seguidas por Gestión del Arte y la Cultura, Relaciones comerciales internacionales, entre otras.
Muchos compañeros se nos han acercado y nos preguntaron: "¿que va a hacer Almafuerte por este problema? Almafuerte tiene muchas ideas realizables para conseguir una solución satisfactoria al problema, pero nada de lo que se pueda conseguir va a ser sin una organización de los estudiantes que conduzca el reclamo y nos lleve a una solución definitiva. Es por eso que desde la primera semana de clases venimos juntando firmas de compañeros de todas las carreras para así generar un reclamo colectivo masivo con un amplio apoyo de las bases, de todos los estudiantes que nos vemos perjudicados cuatrimestre a cuatrimestre. Acercate a la mesa o a la cartelera de Almafuerte y dejanos tu firma para que al problema lo podamos solucionar entre todos.

Juan Andrés López Paunero. Estudiante del Profesorado en Historia, 2° año.


Continuamos con la campaña de junta de firmas para poderlas presentar con peso a las autoridades, aula por aula, puerta por puerta estuvimos hablándoles a los compañeros del problema y de la idea de solucionarlo. en el siguiente número de la revista salimos a agradecer a los compañeros el apoyo, ya teníamos el consenso que necesitábamos para ir a negociar una solución definitiva con las autoridades.


Campaña 1000 firmas por idiomas e informática.

Gracias a todos los compañeros que apoyaron el petitorio con una firma y se comprometieron a repartir los petitorios por los cursos. Seguimos avanzado hacia la solución definitiva de la problemática.

 Durante la última semana de mayo y la primera de junio Agrupación Almafuerte estuvo pasando por las aulas de la UNTREF para presentarse ante los estudiantes que todavía no nos conocían y con el fin especifico de una de las propuestas que se vienen gestionando desde nuestro equipo de trabajo de gremiales. 
El equipo de trabajo de gremiales es una de las tantas partes de Almafuerte. Es una unidad de trabajo para promocionar, gestionar y solucionar todas las cuestiones propias de los estudiantes durante su paso por cada carrera. Así como existe un frente de comunicación, otro cultural, de género, de extensión, de formación política, está el de gremiales. Cada uno con una función especifica dentro de la universidad, pero funcionando articulada y dinámicamente con una misma lógica dentro de la agrupación.
Desde los inicios de Almafuerte se viene impulsando asambleas independientes por carreras, apertura de materias, espacios democráticos de participación donde los estudiantes puedan discutir sus problemas propios de cada carrera. En esta oportunidad lo que estamos organizando es una acción conjunta que reúna a los estudiantes de todas las carreras de la UNTREF en una problemática que nos atraviesa a todos: la poca cantidad de cupos de en idiomas e informática.
Si bien sabemos que la falta de oferta de dichas materias es consecuencia del crecimiento de la universidad, creemos que como estudiantes tenemos el derecho y el deber de tratar de solucionar estos cuellos de botella que se van generando. Es por eso que ya habiendo reunido las firmas, pedimos una reunión con el vicerrector para tratar este tema directamente con las autoridades de la universidad y resolverlo en forma conjunta.
A la par que se juntaban las firmas se hizo un relevamiento de la universidad para ver y constatar cuales pueden ser las posibles soluciones. Por un lado comprobamos que las aulas específicas para informática e idiomas no están ocupadas todos los días a toda hora. Además muchos compañeros manifestaron que no es necesario el uso del aula de idiomas para cursar el primer o segundo nivel de ingles, aunque el equipo técnico de las aulas es una herramienta buena para el aprendizaje. Por otro lado, muchos estudiantes manifestaron su interés de cursar estas materias en los cursos de verano y que sería ideal que se abran más cátedras ya que el trámite es casi imposible de realizarlo en verano.
El día jueves 26 de junio nos concedió una entrevista el Vicerrector Kauffman. No solo fuimos a plantearle el problema, sino que también llevamos las más de 600 firmas juntadas hasta el momento junto con las propuestas para las posibles soluciones. El vicerrector entendió la gravedad del problema y se comprometió con la causa, para que en conjunto podamos de una vez solucionar esta problemática que nos atraviesa a todos.
Se acordó una nueva reunión para definir el tema.
Esperamos poder darles prontamente nuevas y buenas novedades del tema. Gracias a todos los compañeros que nos ayudaron con una firma.

Albornoz Nicolás
Estudiante de historia, 3° año.


Fue entonces cuando enviamos un mail a Martín Kauffman el vicerrector, explicandole el problema y pedimos que nos atienda:

Pedido de entrevista a Martin Kauffman:

Sr Alejandro Kauffman, Vicerrector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero,

Me presento a usted, soy Juan Andrés López Paunero, referente regional de Tres de Febrero de la Corriente Nacional y Popular Latinoamericana, y junto con algunos compañeros de la Untref estamos llevando adelante Agrupación Almafuerte, con la intención de construir una organización de base en la universidad, que tenga conexión con el estudiantado y sus problemáticas cotidianas, que promueva el debate politico en un ambiente sano y heterogeneo, y que genere autentica representatividad gremial de la mayoría de los estudiantes que transitan por nuestra universidad. Para llegar a este objetivo hemos trabajado desde hace 2 años en distintos ejes y actividades de cara a la mejora de los estudiantes: somos la organización que coordina el Colectivo de Género de la Untref, con el que trabajamos politicas de género e igualdad; también hicimos el primer medio de comunicación periodico de la Untref, la revista llamada La 3era. También contamos con nuestro espacio de Extensión en el que trabajamos en la zona de Villa Herminia, Ciudadela dando la batalla cultural y educativa. Tenemos estudiantes en muchas carreras de la facultad y cada uno de ellos es genuino estudiante y referente autentico de su cursada, generando feedback entre nuestra organización y cada carrera.

En esta ocasión quisiera remitirme a usted para trasladarle una problemática que nos trasmitieron los estudiantes desde distintas carreras. Como es de público conocimiento, durante los días 5, 6 y 7 de marzo del presente año, se realizaron las inscripciones de los estudiantes a las materias para el primer cuatrimestre de 2014. El motivo de la presente es hacerles llegar a Uds. el malestar de los compañeros estudiantes que no pudieron anotarse en materias comunes a todas las carreras por falta de oferta y cupos. La intención es que, en conjunto, ambas partes busquemos una solución al problema.
Las materias en cuestión son: Informática (en sus dos niveles), Idiomas (particularmente Inglés, en sus tres niveles) y Metodología de la Investigación. Estas materias cuentan con una gran demanda por parte de los estudiantes, que no está siendo satisfecha por parte de la Universidad. Tal como sucede año tras año, muchos compañeros, minutos después de abierta la inscripción se quedan sin cupos para poder anotarse en estas materias y cursar.
Lamentablemente, para muchos de nosotros, esta es una historia conocida. Cuatrimestre a cuatrimestre vemos postergarse en el tiempo la posiblidad de cursar estas materias, estando sujeto al azar nuestro lugar en el aula. No obstante, si bien es cierto que son materias complementarias, también lo es que todas son importantes para concluir nuestros estudios.
Los estudiantes ya conocemos los argumentos que esgrimen las autoridades de la UNTreF cada vez que hacemos llegar nuestras quejas ante la falta de oferta académica: no hay aulas, no hay docentes, no está dada la infraestructura, no hay recursos. También somos conscientes de que, afortunadamente, la matrícula de compañeros que ingresan cada año a nuestra Universidad es cada vez mayor. Es por esto que necesitamos que se tomen cartas en el asunto, para evitar no sólo en el presente, sino a futuro, estos cuellos de botella que tanto malestar traen a quienes estudiamos en la UNTreF.
Todo este reclamo viene apoyado por mas de 500 firmas de los estudiantes de nuestra universidad, lo que nosotros querémos pedirle es una entrevista para poder hablar con usted sobre el problema y también sobre las propuestas que surgieron del estudiantado.

Lo saludo Atentamente...
Juan Andrés López Paunero
La respuesta llego al poco tiempo

Buenos día Juan Paunero, 

Soy ***, secretaria de Martín Kaufmann, lo contacto para coordinar la reunión que esta solicitando con el Vicerrector.
Podría ser el jueves 26 de junio a las 12:00 hs. aquí en Rectorado, Mosconi 2736. Sáenz Peña.

Espero su confirmación 

Saludos
***

(Mail de respuesta al mail a Kauffman)

El 26 fuimos yo Paunero, junto a Bravo para hablkar con el Vicerrector y expusimos la situación, luego difundimos por nuestra página oficial de la revista, el resultado de la entrevista.
Compañeros y compañeras,

El jueves pasado tuvimos una entrevista con el Vicerrector Martín Kauffman, para hablar sobre las problemáticas recogidas a lo largo de estos dos años de construcción en la UNTreF desde nuestra organización.

El tema central fueron las 600 firmas que juntamos aula por aula en distintas carreras, sobre una problemática que nos es común a todos los estudiantes de la Universidad: la ampliación de la oferta académica en Informática e Idiomas.

El Sr. Vicerrector entendió la gravedad del problema y prometió solucionarlo prontamente. Nosotros planteamos las preocupaciones y propuestas que nos trasladaron los estudiantes y pedimos una respuesta a la brevedad, así como que se asegure la participación estudiantil en el proceso.

Acordamos otra nueva entrevista para charlar estos puntos con el Rector a fin de encontrar una solución definitiva e institucional.

En breve novedades...

Somos ustedes, somos el cambio...
Hoy felizmente recibimos una respuesta positiva a nuestro reclamo...

Respuesta de Kauffman

Estimados, les informo que la semana pasada nos reunimos con el secretatio acadèmico y las responsables de idiomas e informática y resolvimos: poner pruebas de nivel que seràn tomadas a mediados de cuatrimestre; agregar las comisiones posibles y, en el caso de informàtica, disponer la cursada virtual una vez que se hubiesen terminado las vacantes presenciales.
Cordialmente


Martìn Kaufmann

(mail de respuesta final)

Estamos trabajando para ustedes, porque SOMOS USTEDES, SOMOS EL CAMBIO.

viernes, 28 de marzo de 2014

¿Qué significó la dictadura del 76 para el Movimiento Obrero? #TatoSolla

¿Qué significó la dictadura del 76 para el Movimiento Obrero?
Por Federico Solla

“Si alguna vez llegase a haber otro golpe, el pueblo quedará tan derrotado que la vuelta constitucional servirá solamente para garantizar, con el voto popular, los intereses del imperialismo y de sus cipayos nativos. Cada nueva elección no hará sino remachar los nuevos yugos coloniales”
Juan Domingo Perón, 1974

Marzo de 1976 encontró al país en un clima más que complicado por una crisis económica a la que el gobierno de María Estela Martínez de Perón parecía no encontrarle salida. Tras fracasos rotundos de planes económicos de corte liberal, que trajeron nuevas situaciones hasta encontes desconocidas para el pueblo argentino, como devaluaciones brutales, una inflación jamás vista, ajustes, recortes del gasto público y privatizaciones, estos intentos no hicieron más que profundizar la crisis.
El primer lock-out (paro patronal) de nuestra historia se sumó, a principios del 76, a una oleada de grupos opositores y pro-oligárquicos, sean de izquierda o derecha, que pedían, en voz baja y entre pasillos, que las Fuerzas Armadas tomasen el control del Estado.
El Movimiento Obrero y las fuerzas del campo popular resistían las embestidas de la crisis económica autogestadas en parte por el gobierno de Isabel Perón, por un lado, y alimentadas por los grupos económicos locales y foráneos, que venían por todo en América Latina.
Lejos había quedado el optimismo del General Perón que, antes de asumir su tercera presidencia con más del 60% de los votos, afirmaba que “Con Allende en Chile, esta vez los frenamos.”. El líder socialista chileno fue derrocado un nefasto 11 de Septiembre de 1973, por uno de sus laderos de confianza, el Gral. Augusto Pinochet. Meses antes, en una visita en al país andino, Fidel Castro, le regaló a Allende un fusil automático liviano de fabricación rusa (AK-47), y sugiró al mandatario chileno fusilar – literalmente hablando – a algunos altos mandos de las FFAA, que estarían operando para derrocarlo.
Los golpes se sucedieron durante la década de los 70 a lo largo y ancho del sub-continente latinoamericano. Pensados desde los EE.UU., y con la excusa de frenar al comunismo, que se manifestaba como enemigo interno, militares pro-oligárquicos, alineados con las políticas de Washingtong, se formaron e instruyeron en las escuelas militares yanquis en Panamá y los EE.UU. bajo la doctrina del Plan Condor. Los civiles, igualmente serviles a los mandatos del capitalismo global que se preparaba para dominar el mundo, realizaban sus estudios en la Unversidad de Chicago, para imponer los mandatos de Londres, Wall Street, sus bancos y fondos de inversión y las grandes corporaciones que transnacionalizaban cada vez más sus redes de negocios.
Es así, que desde los EE.UU., a fuerza de balas, torturas y desapariciones, se frena todo proceso popular-deomcrático en América Latina. El Plan Cóndor se impone en todo nuestro territorio y uno tras otro van cayendo gobiernos democráticos y populares. Gobiernos de caracterísitcas idénticas se imponen en toda la Patria Grande: militares pro-oligárquicos alineados con las políticas neoliberales  delineadas por los EE.UU., aliados a las oligarquías locales, desde financieras, empresarias, terratenientes y dueñas del suelo y los recursos naturales de cada país, asesorados por cuadros técnicos formados directamente bajo los lineamientos del dogma neoliberal. Todo esto bajo la complicidad directa de fracciones de las cases medias y altas y el apoyo explícito de gran parte de las partidocracias liberales locales.
En el 68, el Gral. Alvarado derrocaba al presidente deomcrático y constitucional peruano Fernando Belaunde Therry. En 1971, el Gral. Banzer Suárez, derroca al gobierno popular boliviano, anti-oligárquico e industrialista que lideraba el Gral. Torres. En Junio del 73 el presidente otrora democrático Bordaberry cierra el congreso uruguayo y otorga pleno poder a las FF.AA. para reprimir cuanto díscolo se cruce en el camino. El gobierno chileno cae en septiembre del 73. El argentino, en marzo del 76.

Economía

Para el año 1975 la Argentina ostentaba al mundo los mejores niveles de distribución de la riqueza de todo el continente. Del mentado fifty-fifty, en la puja capital-trabajo, más del 54% quedaba en manos de los trabajadores. Los salarios representaban el 43% del PIB. Había pleno empleo, las estadísticas demostraban un 1% de desocupación. La industria, pese al proceso de extranjerización de la economía sucedido desde el derrocamiento de Perón, y profundizado por el desarrollismo de Frondizi, representaba el 64% del la economía local.
Nada de esto era tolerable para los Washingtong, Londres y los grandes capitales transnacionales – aliados a las oligarquías locales –, quienes ya habían definido, hacía más de 150 años, el rol de países como el nuestro en la economía mudial: el de meros exportadores de materias primas. Según el propio ministro de economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Oz, en un discurso pronunciado en Mayo del 76, la Argentina entraba en una nueva etapa, en que se liberarían las fuerzas productivas de la economía del pesado yugo del Estado. La liberalización de los mercados, el ajuste, la privatización de las empresas del Estado y contraer deuda externa, que pasó de 7 mil millones en 1976 a 45 mil millones en 1983. Todo esto acompañado de una política de feroz represión en todo el campo del pueblo. Todo esto para que, a fuerza de persecusión, secuestro, tortura, asesinato y desaparición de activistas estudiantiles, barriales y sindicales, se imponga la voluntad del capital por sobre la Liberación Nacional. Todo esto fue conocido como el Proceso de Reorganización Nacional.
Para comprender a cabalidad a qué sectores del poder económico vernáculo y foráneo respondían los nuevos lineamientos económicos que imponía a sangre y fuego la dictadura, es fundamental comprender quién era Martíneza de Oz. Salteño de nacimiento, José Alfredo, alias Joe, como lo llamaban sus amigos estadounidenses, era un polifacético e igualmente nefasto personaje. Para 1976, ostenataba el título de presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), como heredero de una de las familias terratenientes más fuertes de la oligarquía local. Una vez egresado de la Cambridge University con el grado de economista, había sido ministro de economía de Salta durante los años de la Revolución – mal llamada – Libertadora. En los años previos al golpe, había llegado también a la presidencia de Acindar, la principal siderúrgica argentina, después de SOMISA (que años más tarde Menem privatizaría en manos del Grupo Techint, de Paolo Rocca). Último, pero no menos importante, cabe destacar que Joe, era un asesor fundamental del grupo Rockefeller, una de las principales redes financieras mundiales que, tras la crisis del petróleo en 1972, se convierte en uno de los fondos financieros de inversión global más grandes del mundo. Todo esto sirve para ver cuál era la relación de fuerza hacia el interior del Estado argentino durante el golpe, es decir, qué actores y jugadores eran los que definían las nuevas reglas de juego: lo más recalcitrante de la oligarquía terrateniente anglófila local (la SRA); los grupos económicos industriales de mayor peso en la economía local (Acindar), y los grandes intereses del capitalismo que se empezaba a globalizar por aque entonces (la red Rockefeller).
La mentada liberalización de las fuerzas productivas  del ministro Martínez de Oz dejó a la Argentina absolutamente de rodillas y subordinada a los designios del capital foráneo, destruyendo la industria, hundiendo en el desempleo, la pobreza y la marginalidad a millones de argentinos. El paso de una matriz industrial de desarrollo, a una financiera de especulación, sería uno de los procesos más traumáticos para la historia de nuestro país, que se vería profundizado, posteriormente, durante la década de los 90's.

El Movimiento Obrero Argentino durante la dictadura

“A pesar de las bombas, de los fusilamientos,
los compañeros muertos, los desaparecidos,
no nos han vencido”

El principal obstáculo del proceso era el Movimiento Obrero Organizado. El pleno empleo y la industria, sumado a la herencia y experiencia del peronismo, había constituido un sindicalismo fuerte, organizado, con una fuerte conciencia de clase, con cuadros capaces de crear un proyecto propio, Nacional y Popular para la Justicia Social y Liberación de la Patria. El pleno empleo y la industria – que se habían consolidado desde el 46 hasta esta época – había dado a los trabajadores argentinos excelentes estándares de vida, respaldados y garantizados por un Estado presente. Era por esto que, en las comisiones internas de cada fábrica o establecimiento, lejos de discutir problemas salariales o de condiciones laborales, los trabajadores discutían cuestiones un escalón más allá: el control obrero de la producción. El Movimiento Obrero llegaba a 1976 forjado al calor de la lucha de los 18 años de la Resistencia, coronada la con la victoria que significó para el campo popular argentino el retorno del General Perón. Los programas de La Falda y Huerta Grande, así como batallas épicas en que se depuso al orden represivo pro-oligárquico, como lo fueron el Cordobazo o el Tucumanazo, pusieron al sindicalismo argentino como punta de lanza de las fuerzas del campo del pueblo para la Liberación Nacional. Era el pueblo el que pasaba a la ofensiva. En cada fábrica, en cada establecimiento laboral, en cada universidad y en cada escuela, en cada barrio o sociedad de fomento, estaba viva y activa la práctica de la Comunidad Organizada.
Todo esto se llevó a cabo no sólo con la acción de los cuadros militares que subordinaban al Ejército a los dictámenes Plan Condor, sino con la clara complicidad de civiles, particularmente las cúpulas empresarias de la industria. Fue así que esta fracción del empresariado local (mayormente gerentes locales de grandes corporaciones transnacionales), no sólo que cooperaban con los grupos de tareas, sino que los proveían de logística e información: entregában autos y camiones, incorporaban como personal en sus empresas a agentes de la inteligencia, entregaban listas con nombres, apellidos y direcciones, etc. Sólo por poner un ejemplo, en el primer año del proceso, desaparecieron más de 220 afiliados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la mayoría ligadas a empresas del Grupo Techint. Así como más de 50 obreros y delegados de SMATA en Fiat, Ford, Mercedez-Benz, secuestrados y desaparecidos en los primeros dos meses. Otro caso de obscena complicidad entre las patronales y el aparato represivo del Estado dictatorial fue el apagón del Ingenio Ledesma en Jujuy, en que se cortó la luz de todo el pueblo y se secuestró a más de 400 obreros, estudiantes y profesionales, entre ellos el intendente de Libertador Gral. San Martin, Dr. Arédez, y se los trasladó (con móviles dispuestos por la empresa) a los galpones del Ingenio para permanecer secuestrados y ser torturados.
La represión no fue solamente directa, es decir, a través de los métodos ya descritos, sino también disuasiva. Los militares y la policía montaban una puesta en escena a la entrada de las grandes fábricas, universidades y barrios, para pesquizar e intimidar a la población.
Junto con el paquete del proceso, vinieron recortes de derechos laborales, reducción de medidas de seguridad e higiene – con lo que aumentaron los accidentes laborales –, despidos en masa, cierre de fábricas y talleres, reducciones salariales y ajuste sobre el gasto público. Se cerraron e intervinieron numerosos sindicatos, así como la CGT. La clase capitalista local pretendía aumetar su productividad y ganancias a costa de cercenar derechos laborales y recortar salarios. Necesitaron un golpe de Estado y una brutal represión para poder imponer por la fuerza el retroceso de los derechos conquistados con la lucha obrera en la Argentina desde principios del siglo XX.
Según datos de la CONADEP, de los aproximadamente 30 mil compañeros detenidos desaparecidos, el 63% de los detenidos desaparecidos eran trabajadores: 30% obreros de fábricas, 18% empleados de oficinas o del Estado, 11% cuentapropistas profesionales (médicos, abogados, etc) y 6% docenes. A esto, debemos sumarle estudiantes y militantes y activistas barriales. Un verdadero plan de exterminio planificado desde el imperialismo y lo más recalcitrante de las oligarquías locales.
Había dos puntos para comprender la coplicidad entre empresas y represión: en primer lugar, la necesidad de los patrones de incrementar el grado de eplotación de los trabajadores, que sólo podía obtenerse por medio de la baja en los costos laborales. Esto equivalía a cortar de raíz cualquier intentona sindical, por hacer respetar los convenios colectivos y la dignidad del trabajador. En segundo lugar, la política represiva y la anulación de todo movimiento social de oposición era la precondición para la implementación de un modelo económico basado en un nuevo modo de acumulación, centrado en la especulación financiera. Las empresas serían beneficiadas de ese nuevo modelo económico, a través de leyes de beneficios y subsidios localizados, la total liberalización del mercado (de bienes y financiero), la desregulación de las importaciones, las rebajas impositivas y la transferecia criminal de la deuda privada al Estado.
La resistencia se hizo feroz entre los años 79 y 82. La CGT toma la bandera de lucha y pasa a la acción. Las experiencias de la CGT-Brasil y el liderazgo del dirigente cervecero Saúl “el Tata” Ubaldini fueron fundamentales para demostrar que los trabajadores en la Argentina estaban todavía en condiciones de dar la pelea. A pesar de los desaparecidos y la persecusión feroz que se desató sobre el sindicalismo, entre el 79 y 80 se dieron más de 4000 conflictos laborales, y fábricas enteras entraron en conflictos prolongados.
Las políticas económicas de liberalismo a ultranza habían llevado al cierre de numerosas fábricas y establecimientos de todo tipo, dejando en la calle a miles de trabajadores, lo que agudizó las protestas, huelgas y movilizaciones.
Pese a los intentos del gobierno del Gral. Videla de desviar la atención pública con el mundial de fútbol, la lucha continuó. En el año 79, un grupo de 25 sindicatos reconstituyen la CGT, con sede en la calle Brasil, del barrio porteño de Constitución, y nombran como secretario general a Saúl Ubaldini.

“... ha llegado la hora histórica en que, deponiendo con la grandeza que las circunstancias exigen, todo interés de grupo o sector, nos econtramos nuevamente reunidos hacia el logro de un solo objetivo, la vigencia plena de la Confederación General del Trabajo.”
Declaración de la CGT-Brasil

La situación local era ya insostenible. Sólo en el Gran Buenos Aires, eran más de 200.000 los trabajadores que habían caído en el desempleo y se acercaban a los 15.000 los cesanteados. Fábricas y talleres de todo tipo habían caído en la quiebra rotunda, producto de las políticas neoliberales aplicadas por Martínez de Oz.
El año 81 no sólo encontraba a la cúpula militar en crisis interna, por disputas entre sus conductores, sino que además el mismo Movimiento Obrero estaba ya a la ofensiva. Las medidas de fuerza se acentúan: huelgas, ocupaciones de fábricas, movilizaciones, manifestaciones y dos paros nacionales de SMATA fueron coronados por una nueva huelga general de la CGT. La consigna era recuperar el aparato productivo, los niveles de salario previos a 1976 y la plena vigencia del Estado de Derecho. Hubo réplicas de la huelga en todo el país.
El 7 de Noviembre de 1981, se produjo la histórica marcha a la Iglesia de San Cayetano, en el barrio de Liniers de la Ciudad de Buenos Aires. La encabezaba la CGT, con Ubalidini a la cabeza, y adhirieron numerosos partidos y espacios políticos. La consigna era Paz, Pan y Trabajo. El comunicado oficial de la central obrera denunciaba “el fracaso total y absoluto de la pretendida gestión gubernamental del llamado Proceso” y proponía “una movilización popuar para acelerar el llamado a elecciones ya que de nada valen los cambios de persona, pues lo que el país reclama es una revisión profunda de la filosofía actual.”.
Acercándose ya el fin de la dictadura, y antes del desembarco de las FF.AA. en las Islas Malvinas, la CGT combativa realizó un acto multitudinario en Plaza de Mayo, al que se calcula que asistieron alrededor de 200.00 manifestantes para exigir el fin de la dictadura y el retorno de la democracia.
Después de la Guerra de Malvinas, los años 82 y 83 fueron de feroces enfrentanmientos con las fuerzas del Estado, en que, la CGT-Brasil y los sindicatos dialoguistas que ocupaban el histórico edificio de Azopardo 802, confluyeron en manifestaciones multitudinarias que eran brutalmente reprimidas. El descontento social iba en aumento, y todos los sectores hacían oir su bronca acompañando en la calle las manifestaciones.

La vuelta de la democracia

Haber recuperado finalmente la democracia no fue un logro gratuito. La vuelta al sistema democrático no se logró por la buena voluntad de la Junta Militar o de la habilidad política de ciertos funcionarios, sino con la constante presión del campo del pueblo, unido y movilizado con un único objetivo: recuperar la libertad del pueblo, oprimido por los intereses del capitalismo foráneo.
Tras ocho años de huelgas y manifestaciones, tras cientos de miles de trabajadores que cayeron en el desempleo y la pobreza; después de haber pasado detenciones, secuestros, torturas, fusilamientos, proscripciones. Con 30.000 compañeros menos, los argentinos recuperamos la democracia.
No obstante, recuperar la democracia, no debe ser un fin en si mismo. Los años que siguieron, si bien fueron democráticos, fueron igualmente nefastos. No en ya materia social, pero si en materia política y económica. Es decir, si bien el pueblo votaba candidatos, quien gobernaba era el Mercado, cuyas decisiones y políticas distaban mucho de la voluntad popular para liberación y siguieron sometiendo a nuestro país a los designios coloniales del capital global. Es así que, si bien ya no había desaparecidos y torturados, fueron miles los que cayeron en la desidia, el desempleo y la probreza extremas, forzadas por la profundización del neoliberalismo instalado por la dictadura.

Que el ejemplo de los compañeros que lucharon durante los años más oscuros de nuestra historia, nos sirva para hoy retomar sus banderas. Que nuestra organización y lucha se profundice con propuestas, con debate democrático con todos los sectores del campo nacional-popular: el movimiento obrero, los estudiantes universitarios y secundarios, los movimientos barriales, los profesionales y técnicos, etc. Que de este debate e intercambio democrático y plural emerja el Programa propio del campo popular para enfrentar a los intereses del capitalismo foráneo y sus sirvientes oligárquicos y entreguistas locales.

martes, 25 de febrero de 2014

San Martin, su legado...

Legado de San Martín en el bicentenario

Por Aritz Recalde 

En el año del bicentenario consideramos pertinente traer al lector algunas concepciones que reconocemos como parte fundamental del legado histórico de José de San Martín. Su figura es parte de un fuerte debate ya que y entre otras cuestiones, fue apropiado como un símbolo por diversas corrientes de pensamiento y de acción cultural y política en América Latina. Pese a dicha complejidad, creemos oportuno recuperar 6 aspectos fundamentales de su obra que pueden recuperarse como “legados sanmartinianos”.

1 - Los militares no interviene en las guerras civiles.

“El general san Martín jamás derramará sangre de sus compatriotas y sólo desenvainara su espada contra los enemigos de independencia de Sud América”.

Manifiesto de San Martín, Valparaíso 27/7/1820

San Martín fue renuente a que los militares se involucren en las guerras civiles y estableció que los ejércitos eran fuerzas anticoloniales y libertarias y nunca policías internas. En este sentido y en el año 1819 San Martín actuó como mediador entre Buenos Aires y los caudillos Estanislao López y Gervasio Artigas, con la finalidad de impedir la guerra interna. A partir de aquí, se opuso a que el Ejército de los Andes intervenga en el conflicto promovido por el gobierno directorial de Pueyrredon contra el litoral. Dicha posición puede rastrearse en su carta a Estanislao López donde estableció que “mi sable jamás saldrá de la vaina por opiniones políticas”[1]. En esta línea, le escribe a Artigas y establece que “cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo, transemos todo y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieren atacar nuestra libertad”.[2] Con dicha acción evitó la participación de su ejército en las guerras civiles y permitió consolidar la campaña de liberación del Perú. Dicha práctica le valió la sospecha de “traición” por parte de los porteños y tal cual lo relató José María Paz en sus Memorias “llegaron algunos a sospechar que estuviese secretamente de acuerdo con los jefes disidentes (…) Venía a dar cierto viso de probabilidad a esta sospecha la aversión que siempre había mostrado dicho general a desenvainar su espada en la guerra civil, como después lo ha cumplido rigurosamente”[3].

Su actitud de “desobediencia” a las órdenes porteñas es un importante antecedente de la sublevación del Ejército del Norte en Arequito en el año 1820, que se negó a reprimir a las montoneras federales. En dicha oportunidad, los caudillos Ibarra de Santiago del Estero, Bustos de Córdoba y Heredia en Tucumán apresaron al jefe de la expedición y se negaron a viajar a Buenos Aires para defender al Director Supremo[4]. 

2 - La nación es América.

Es innegable la trascendencia histórica latinoamericanista del legado de San Martin que infundió un fuerte sentido de pertenencia continental en nuestra cultura política. San Martin fue un libertador americano y su campaña militar incluyó además de la Argentina, a Chile y a Perú. Asimismo, es importante resaltar el hecho de que su ejército se componía de oficiales de diversos países y que y por tomar un ejemplo, el cruce de la cordillera hacia Chile se realizó con la bandera del Ejército de los Andes y no con la de Argentina.

Un hecho de suma importancia que refleja el americanismo de San Martín puede rastrearse en las acciones ejercidas como Protector del Perú. En este cuadro se inscribe la promoción del tratado de unidad entre Colombia y Perú que se firmó por intermedio de Bernardo Monteagudo y de Joaquín Mosquera el 1 de mayo de 1822[5].

3 - La liberación americana incluye como tarea impostergable la emancipación popular.

“No varía un punto mi opinión respecto a la necesidad de una prontísima transacción con los montoneros (…) Si Ud. y la Comisión consiguen que ambos partidos se den la mano para defender la patria, será más glorioso para Ud. que el triunfo de Chacabuco y Maipú”. Carta de Tomas Guido a San Martín, Chile, 17/03/1819.

San Martín promovió acciones para emancipar a sus pueblos ya que la lucha anticolonial y la cuestión social, formaron parte de un mismo programa político. Por ejemplo, auspició en el año 1812 las medidas del II Triunvirato que implementó la libertad de vientres, eliminó formas de sujeción de los pueblos originarios (mita o encomiendas) o que descartó los títulos de nobleza[6]. En esta misma línea, se ubica la liberación de los esclavos en posesión de los ciudadanos españoles y aquellos ubicados en la región de cuyo que fueron reclutados al Ejercito de los Andes en el año 1815.

En su condición de Protector del Perú impulsó medidas como la eliminación de la servidumbre de los indios, la libertad de vientres de los esclavos, la abolición de la inquisición y de los castigos corporales, entre otras acciones[7].

La concepción popular de San Martín quedó expresada en su vinculación con las montoneras y con los dirigentes del estilo de Martín de Güemes, de Gervasio de Artigas, de Estanislao López, de Facundo Quiroga o de Juana Azurduy que movilizó a los pueblos originarios en la lucha anticolonial contra España[8].

4 - La liberación nacional implica desarrollar el Estado interventor. 

San Martín promovió la conformación de un Estado interventor e industrialista. En el marco de la liberación americana, la voluntad del pueblo se organizó en brazo armado y como un pilar fundamental de la industrialización para la guerra. Estas acciones pueden rastrearse en su gestión en Mendoza en donde promovió la conformación de fábricas militares por intermedio del teniente coronel Fray Luis Beltrán. La economía organizada por San Martín en Cuyo produjo herraduras, ponchos, camisas, mantas, uniformes, tiendas de campaña, pólvora, partes de artillería, armas blancas o fusiles. Eduardo Astesano demostró como San Martín encargó producir monturas en Tucumán y Catamarca, herraduras en Buenos Aires y sables en Córdoba y Retiro[9]. 

En su condición de Protector del Perú San Martín promovió y entre otras instituciones publicas, la apertura de una Dirección de Minería y un Banco.

Su obra de gobierno incluyó confiscaciones y el Estado aplicó la lógica del interés común por sobre el egoísmo privado.

5 - La liberación nacional requiere de un Estado educador.

San Martín promovió la conformación de instituciones públicas para promover la ciencia y la cultura. Entre sus acciones más emblemáticas en la materia, se debe mencionar que abrió escuelas[10] en Mendoza o que enseñó matemática y teoría militar a los oficiales del Ejército de los Andes. En Perú fundó instituciones como la Escuela Normal o la Biblioteca Nacional.

6 - San Martín es antiimperialista y combate al colonialismo y al neocolonialismo en todas sus formas.

“A su recibo ya sabía la acción de Obligado (…) de todos modos los interventores habrán visto por este echantillon que los Argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca. A un tal proceder, no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres, sea cual fuere la suerte que nos depare el destino; que por mi íntima convicción, no sería un momento dudosa en nuestro favor, si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá en esta contienda, que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de España”. Carta de San Martín a Tomas Guido, Grand Bourg, 10/05/1846.

La historiografía oficial difundió la lucha ejecutada por San Martín contra el colonialismo español. No ocurrió lo mismo con su férrea denuncia ejecutada contra las acciones del neocolonialismo francés y británico durante la gestión de gobierno de Juan Manuel de Rosas. En esta línea, José de San Martín en Carta a Rosas del 5 de Agosto de 1838 estableció que “He visto por los papeles públicos de esta, el bloqueo que el gobierno Francés ha establecido contra nuestro país; ignoro los resultados de esta medida; si son los de la guerra, yo sé lo que mi deber me impone como americano; pero en mis circunstancias y la de que no se fuese a creer que me supongo un hombre necesario, hacen, por un exceso de delicadeza que Ud. sabrá valorar, si usted me cree de alguna utilidad, que espere sus órdenes; tres días después de haberlas recibido me pondré en marcha para servir a la patria honradamente, en cualquier clase que me destine”. En Carta a Rosas del 24 de enero de 1839 y refiriéndose a las acciones de los exiliados en Montevideo favorables al imperialismo sostuvo que “lo que no puedo concebir es que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de dominación española; una tal felonía ni el sepulcro puede hacer desaparecer”. 

Su vocación antiimperialista llevó a San Martín a entregar su sable a Rosas en el testamento redactado el 23 de enero de 1844, ya que y en su opinión testamentaria “El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del sud le será entregado al General de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla”[11].

Derechos de los Trabajadores


La proclama sintetizaba 10 derechos básicos: derecho al trabajo, a una justa distribución, a la capacitación, a condiciones dignas de trabajo y de vida, a la salud, al bienestar, a la seguridad social, a la protección de la farnilia, al mejoramiento económico y a la defensa de los intereses profesionales.


Estos derechos, fueron posteriormente formalizados a través de un decreto del Poder Ejecutivo Nacional, el día 7 de marzo de 1947, bajo el número 4.865, y luego fueron incorporados en el artículo 37 de la Constitución de la Nación Argentina, sancionada por la Convención Constituyente, el 11 de marzo de 1949.

El Presidente de la Nación Argentina, haciéndose intérprete de los anhelos de justicia social que alientan los pueblos, y teniendo en cuenta que los derechos derivados del trabajo, al igual que las libertades individuales, constituyen atributos naturales, inalienables e imprescriptibles de la personalídad humana, cuyo desconocimiento o agravio es causal de antagonismos, luchas y malestares sociales, considera necesario y oportuno, enunciarlos rnediante una declaración expresa, a fin de que, en el presente y en el futuro, sirva de norma, para orientar la acción de los individuos y de los poderes públicos, dirigida a elevar la cultura social, dignificar el trabajo y humanizar el capital, como la mejor forma de establecer el equilibrio, entre las fuerzas concurrentes de la economía y de afianzar, en un nuevo ordenamiento jurídico, los principios que inspiran la legislación social.

Por ello, y de acuerdo con estos propósitos y fines, formula solemnemente la siguiente declaración:

I. Derecho de trabajar
El trabajo es el medio indispensable para satisfacer las necesidades espirituales y materiales del individuo y de la comunidad, la causa de todas las conquistas de la civilización y el fundamento de la prosperidad general; de ahí que el derecho de trabajar, debe ser protegido por la sociedad, considerándolo con la dignidad que merece, y proveyendo ocupación a quien la necesite.

II. Derecho a una retribución justa
Siendo la riqueza, la renta y el interés del capital, fruto exclusivo de trabajo humano, la comunidad debe organizar y reactivar la fuente de producción en forma de posibilitar y garantizar al trabajador, una retribución moral y material que satisfaga sus necesidades vitales y sea compensatoria del rendirniento obtenido y del esfuerzo realizado.

III. Derecho a la capacitación
EI mejoramiento de la condición humana y la preeminencia de los valores del espíritu, imponen la necesidad de propiciar la elevación de la cultura y de la aptitud profesional, procurando que todas las inteligencias puedan orientarse hacia todas las direcciones del conocirniento, e incumbe a las sociedades, estimular el esfuerzo individual proporcionando los medios para que, en igualdad de oportunidades, todo individuo puede ejercitar el derecho a aprender y perfeccionarse.

IV. Derecho a condiciones dignas de trabajo
La consideración debida al ser humano, la importancia que el trabajo reviste como función social y recíproco entre los factores concurrentes de la producción, consagran el derecho de los individuos a exigir condiciones dignas y justas para el desarollo de su actividad y la obligación de la sociedad, de velar por la estricta observancia de los preceptos que las constituyen y reglamentan.

V. Derecho a la preservación de la salud
El cuidado de la salud física y moral de los individuos, debe ser una preocupación primordial y constante de la sociedad, a la que corresponde velar para que el régimen de trabajo, reúna los requisitos adecuados de higiene y seguridad, no exceda las posibilidades normales de esfuerzo y posibilite la debida oportunidad de recuperación por el reposo.

VI. Derecho al bienestar
El derecho de los trabajadores al bienestar, cuya expresión mínima se concreta en la posibilidad de disponer de vivienda, indumentaria y alimentación adecuadas, de satisfacer sin angustias sus necesidades y las de sus familias, en forma que les permita trabajar con satisfacción, descansar libres de preocupaciones y gozar desmesuradamente de expansiones espirituales y materiales, impone la necesidad social de elevar el nivel de vida y de trabajo, con los recursos directos e indirectos que perrnita el desenvolvimiento económico.
VII. Derecho a la seguridad social
EI derecho de los individuos a ser amparados en los casos de disminución, suspensión o pérdida de su capacidad de trabajo, promueve la obligación de la sociedad de tomar unilateralmente a su cargo, las prestaciones correspondientes o de promover regímenes de mutual obligatoria destinados, unos y otros, a cubrir o complementar las insuficiencias o inaptitudes de ciertos períodos de la vida o las que resulten de infortunios provenientes de riesgos eventuales.

VIII. Derecho a la protección de la familia
La protección de la familia, responde a un natural designio del individuo, desde que en ella genera sus más elevados sentimientos afectivos y todo empeño tendiente a su bienestar, debe ser estimulado y favorecido por la comunidad, como el medio más indicado de propender el mejoramiento del género humano y a la consolidación de principios espirituales morales, que constituyen la esencia de la convivencia social.

IX Derecho al mejoramiento económico
La capacidad productora y el empeño de superación, harán un natural incentivo en las posibilidades del mejoramiento económico, por lo que la sociedad debe apoyar y favorecer las iniciativas de los individuos, tendientes a ese fin y estimular la formación y utilización de capitales, en cuanto constituyen elementos activos de la producción y contribuyen a la prosperidad general.

X. Derecho a la defensa de los interes profesionales
El derecho de agremiarse libremente, y de participar en otras actividades lícitas, tendientes a la defensa de los intereses profesionales, constituyen atribuciones esenciales de los trabajadores, que la sociedad debe respetar y proteger, asegurando su libre ejercicio, y reprimiendo todo acto que pueda dificultarlo o impedirlo.

viernes, 21 de febrero de 2014

1946: en Argentina, Juan Domingo Perón es elegido presidente. Evita se convierte así en Primera Dama.

Víctor Raúl Haya de la Torre, pensamiento nacional latinoamericano en Perú


Víctor Raúl Haya de la Torre (Trujillo, 22 de febrero de 1895 - Lima, 2 de agosto de 1979) fue un pensador y político peruano. Fundador de la Alianza Popular Revolucionaria Americana y líder histórico del Partido Aprista Peruano (APRA), el más longevo y el de mayor consistencia orgánica de la política del Perú. Es reconocido como uno de los más importantes ideólogos políticos de Latinoamérica y figura clave para la política peruana y americana.

Haya de la Torre, se traslada desde Panamá a México, donde tiene cercano contacto con la Revolución mexicana y con Diego Rivera[cita requerida]. Es en Ciudad de México donde, el 7 de mayo de 1924, funda la Alianza Popular Revolucionaria Americana. Como se deduce de su nombre, la opción política inicial de Haya de la Torre buscaba consolidarse en un proyecto para toda la llamada Indoamérica. Ese mismo año, viaja a Rusia invitado por el ministro de Educación, donde se ve en contacto con la Revolución rusa. Desde México, fue también a Costa Rica y Alemania. Entre los años 1926 y 1927 estudió Economía en London School of Economics and Political Science y luego Antropología en la Universidad de Oxford, en la que luego sería profesor en 1964.

Se dedicó íntegramente a formar un gran movimiento que pudiera representar a las masas excluidas de la "América India". Inicialmente, la Alianza tiene comités en Buenos Aires, Ciudad de México y La Paz. El Apra nació como una fuerza eminentemente antioligárquica y antiimperialista. Estuvo tempranamente ligado al marxismo pero discrepaba claramente del comunismo por considerar a este un sistema político totalitario.
Luego de haber vivido en el exilio como consecuencia de su lucha en contra del Oncenio de Leguía, Haya de la Torre volvió al Perú. Llegó primero a Talara, fue recibido en su ciudad natal y finalmente ingresó a Lima. Fue postulado como candidato presidencial en las elecciones generales de 1931 por el entonces joven Partido Nacionalista Libertador que cambió de nombre a Partido Aprista Peruano. La campaña aprista introdujo medios nunca antes vistos en las elecciones en el Perú: pintas callejeras en todas las ciudades del país; candidatos llamados por sus nombres -"Víctor Raúl", "Luis Alberto", etcétera-; inclusión de los no votantes -JAP(Juventud Aprista), CHAP(Chicos Apristas)-; himno propio, que sobreponía la letra a la música de la Marsellesa francesa -la Marsellesa aprista-; una bandera para el partido que identificara a los partidarios; partidarios llamados hermanadoramente "compañeros" alzando pañuelos blancos, y el famoso "seasap" ("Sólo el APRA salvará al Perú"). Se inició dentro del partido una especie de culto a la figura de Haya, que era a la vez "Víctor Raúl", "el jefe", "el guía" y "el maestro".
Según el Tribunal Electoral que dirigió esta elección, Víctor Raúl ocupó el segundo lugar por detrás de Luis Miguel Sánchez Cerro (Unión Revolucionaria); sin embargo, Haya de la Torre y el APRA nunca reconocieron los resultados oficiales ni al nuevo gobierno. El gobierno de Sánchez Cerro se mostró autoritario y represivo. Haya de la Torre fue apresado. Las protestas populares aumentaron por todo el país, Gustavo Jiménez se declaró presidente en Cajamarca.4 En la ciudad de Trujillo se produjo un fallido levantamiento armado aprista que desencadenó en enfrentamientos entre el pueblo aprista y la fuerza armada. La insurrección fue duramente reprimida, cientos de apristas detenidos y un número indeterminado fue fusilado en las ruinas peruanas de Chan Chan (en las afueras de Trujillo). La llamada "revolución de Trujillo", como la conocen los apristas, fue paralela a otros movimientos revolucionarios en diversos puntos del país[cita requerida]. La Constitución de 1933 proscribía a todo partido internacional. Basándose en esto e invocando que la nación se encontraba en peligro, el gobierno declara ilegal al Partido Aprista en 1932. Sin embargo, el Presidente fue asesinado con varios disparos a quemarropa el 30 de abril de 1933 en el Campo de Marte de Lima, aparentemente por el aprista Alejandro Mendoza Leyva.4
En las elecciones de 1936, el entonces clandestino APRA apoyó a Luis Antonio Eguiguren quien resultó electo; sin embargo, el Congreso invalidó la elección por el apoyo aprista -que en realidad no podía ser comprobado-. Es en 1945 cuando el APRA vuelve a la legalidad al participar en la coalición del Frente Democrático Nacional de Haya de la Torre, Óscar R. Benavides y José Luis Bustamante y Rivero, encabezada por este último quien se convirtió en Presidente Constitucional de la República. Gracias a la mayoría, Haya y el APRA controlaban la bancada del Frente y el Legislativo en su conjunto; desde allí, lograron aprobar diversas medidas justas para el pueblo peruano, además de exigir mayor celeridad para las reformas que Bustamante intentaba detener .Hicieron vigorosa presión para lograr sus objetivos, provocando la reacción de la derecha lo cual originó una etapa de desgobierno y anarquía que puso en jaque al régimen. Ante esto, la bancada oficialista no aprista inasistió al Legislativo provocando su receso. Se produjeron levantamientos en todo el país, incluyendo el aprista realizado en el Callao. Bustamante se vio obligado a gobernar mediante decretos leyes y a proscribir nuevamente al APRA mientras la oligarquía tocaba la puerta de los cuarteles. Finalmente, todo esto desembocó en el golpe de Manuel A. Odría, digitado por el poder económico, y la represión subyacente. Haya de la Torre fue perseguido y Bustamante, deportado. Haya se refugió en la embajada de Colombia en Lima en la que estuvo cinco años asilado puesto que la dictadura odriísta se negaba a otorgar el salvoconducto para que saliera del país, situación que se constituyó en un importante caso de referencia en el Derecho Internacional.
En 1954, Haya es autorizado a salir del Perú gracias a la presión internacional -era amigo de diversos personajes, como Albert Einstein5 -, y publica un artículo en la revista Life donde empieza a esbozar el "antiimperialismo democrático sin imperio". Es en ese momento, según algunos analistas, que el Apra abandona sus banderas primigenias y tiene un viraje conservador.6 Recién en 1956, los tres principales candidatos presidenciales aseguraban la vuelta a la legalidad de su partido; en virtud de este ofrecimiento, Haya de la Torre apoyó inicialmente a Hernando de Lavalle y más tarde al vencedor Manuel Prado y Ugarteche, símbolo del poder económico. Fue cuando el país vivió una megacoalición que sustentó al gobierno pradista: el mismo Manuel Prado y Ugarteche, Víctor Raúl Haya de la Torre, Manuel A. Odría, Pedro G. Beltrán, Eudocio Ravines y Julio de la Piedra. Fue, pues, "un régimen al cual ha sostenido con probada lealtad y decisión el Partido Aprista Peruano7 " (Haya, 1962). Con ello, Haya y su partido -en sus inicios claramente antioligárquicos- sustentaron así, un régimen claramente oligárquico6 } probablemente con la esperanza de llegar al poder por vía legal y ya en ejercicio de este, hacer las reformas convenientes. Años más tarde, consultado por Julio Cotler sobre el asunto, Haya respondió que "había juzgado mal la situación y que pensó que la oligarquía tenía más fuerza de la que realmente tenía".8 9
En las elecciones generales de 1962 se lanzó por segunda vez como candidato presidencial, esta vez por la "Alianza Democrática", que agrupaba al Partido Aprista -el viejo partido de izquierda- con el Movimiento Democrático Pradista -que representaba a los mayores sectores del poder económico. Haya obtuvo 558,237 votos frente a los 534,824 de Fernando Belaúnde Terry (Acción Popular) y a los 48,404 del ex presidente Manuel Odría (Unión Nacional Odriísta); Como no obtuvo el porcentaje necesario para ser proclamado presidente, la elección iba a ser decidida por el Congreso a instalarse el 28 de julio, tal y como lo establecía la Constitución de 1933. Aparentemente, las Fuerzas Armadas del Perú temían que Haya llegara al poder y acudieron a Palacio para informar de su contrariedad; informado de esto por el presidente Prado,7 Haya habría tratado de efectuar un alianza con Fernando Belaúnde pero llegaron a un puerto muerto, con lo que sólo pudo consolidar una con Manuel A. Odría por la que cedería los votos apristas al odrísmo.10 Las Fuerzas Armadas denunciaron fraude en diez departamentos y se pronunciaron también en contra del virtual presidente Odría (y no contra Haya, según posición del historiador Percy Cayo Córdoba11 ). Finalmente, el 18 de julio se produjo el primer golpe institucional de las FF.AA., encabezado por el Gral. Ricardo Pérez Godoy, que derroca el gobierno de Manuel Prado y Ugarteche, declara nulas las elecciones e instala una junta militar de gobierno. El golpe fue respaldado por Acción Popular y tardíamente por el APRA. Ya en las elecciones generales de 1963, ganó Fernando Belaúnde Terry con 39% frente al 34% de Haya.

Durante los años del gobierno de Belaúnde, Haya y su partido se mantuvieron en la oposición junto a Manuel Odría, formando la coalición APRA-UNO, la que por su número controlaba el Legislativo y se oponía fuertemente al belaundista.9 Se opusieron a las medidas propuestas por el gobierno, provocando que la primera ley reforma agraria tuviese un alcance mínimo: el Parlamento declaró inafectables las explotaciones 'eficientes' y dedicadas a los cultivos de exportación, decidió que las afectaciones en las áreas atrazadas fueran supervisadas por una oficina del Legislativo y recortó sistemáticamente los recursos destinados a los bonos gubernamentales de pago por las expropiaciones; la primera Reforma Agraria sólo expropió el 3% de las tierras expropiables y benefició sólo a 13 500 familias.6 Asimismo, el Congreso Nacional de mayoría APRO-odriísta, censuró seis gabinetes y casi cien ministros del gobierno de Fernando Belaunde.12
Tras la llegada del gobierno militar de Juan Velasco Alvarado, los partidos políticos -entre ellos el APRA- son proscritos y perseguidas sus bases populares. No obstante, en 1970, en el Día de la Fraternidad, reclamó la paternidad intelectual de las reformas que realizaban los militares, protestando porque estos no reconocían la deuda intelectual que le tenían: "Debemos estar insatisfechos porque no es manera, aceleradamente y furtivamente, de llevar esas ideas adelante y de esconderlas, sobre todo ocultando su origen y procedencia".

Haya de la Torre encabezó la presión popular ejercida contra el gobierno de Francisco Morales Bermúdez para que los militares volvieran a sus cuarteles y se restituyera la democracia. Una Asamblea Constituyente había sido anunciada el 28 de julio de 1976 pero las elecciones recién se realizan en 1978. El Partido Aprista tuvo la primera mayoría, seguido del Partido Popular Cristiano. Haya de la Torre fue elegido con la más alta votación como diputado constituyente y fue designado unánimemente[cita requerida] para ejercer la presidencia de la Asamblea Constituyente. En un acto simbólico, su sueldo por el ejercicio del cargo fue de solo 1 sol de oro[cita requerida]. El mismo día de la instalación de la asamblea, Haya de la Torre marcó su clara independencia con respecto al régimen militar:

"Esta Asamblea encarna el Poder Constituyente y el Poder Constituyente es la expresión suprema del pueblo como tal, y el primer Poder del Estado. Este Poder no admite condicionamientos, limitaciones ni parámetros; no reconoce poderes por encima de ella misma porque es fruto indiscutido y legítimo de la soberanía popular. En un día como hoy, hace 157 años, el Perú declaró su independencia fundándose en la voluntad general de los pueblos; el 28 de julio de 1978, fundándose en esa misma voluntad general de los pueblos claramente expresada en las eleccioens de junio, sin más limitaciones que las que ella misma quiera darse, se proclama libre y autónoma. (...) Es obvio que la búsqueda de armonías y coincidencias que ofrezcan al texto constitucional un amplio consenso no significa en modo alguno el abandono de posiciones ideológicas ni de ideas ni programas; es más, una constituyente resulta palestra natural para la confrontación de posiciones, un planteamiento político de diversos caminos; una constituyente no legisla no legisla para un partido ni para un sector, sino para todo el pueblo. (...) si la defectuosa Constitución de 1933, con un obsoleto estilo y espíritu, es la última constitución del siglo XX; la que se dicte ahora deberá ser la primera constitución del siglo XXI".14 15
Haya - 28 de julio de 1978


Haya de la Torre corresponde a uno de los procesos ideológicos más particulares, evolutivos y complejos de la historia del Perú. El conjunto de sus escritos, pronunciamientos y posiciones hacen de él un personaje heterogéneo e incluso contradictorio, su mensaje se ha prestado a distintas y diversas interpretaciones. Según conceptos generales apristas, Haya aplicó el materialismo histórico a la revisión de la historia y condiciones objetivas de Latinoamérica, deduciendo de ello una teoría original de la acción política para conducir dichas sociedades hacia el socialismo; en el plano teórico su pensamiento, aunque marxista, resultará diferente y aún contrario del leninismo ortodoxo respecto a la estrategia socialista en sociedades coloniales o periféricas.

Haya postula que el imperialismo es la máxima expresión del capitalismo, que es, a su vez, el modo de producción económica superior a todo lo que el mundo conocía. En virtud de lo cual, concluye que el capitalismo es una fase inevitable en el proceso de civilización contemporáneo. El capitalismo, según Haya de la Torre, no será eterno y tiene contradicciones dentro de sí que terminarán finalmente con él pero, para que eso suceda, debe evolucionar completamente, esto es, existir y madurar. El proletariado de los atrasados países latinoamericanos es demasiado joven como para hacer la gran revolución que supere al capitalismo.
Sigue indicando que el imperialismo es la última fase del capitalismo en los países desarrollados, pero en los subdesarrollados, como los es el Perú, es la primera fase. En estos países, no se trata de una etapa de industrialización avanzada sino de explotación de materias primas, porque es el tipo de producción que le interesa hacer allí al mundo desarrollado del que vienen los capitales imperialistas; no a los ciudadanos de estos países. Por esta causa, dice, su desarrollo inicial es lento e incompleto. De esta manera, el problema de la América es político: cómo emanciparse del yugo del imperialismo sin retrasar su progreso. En tanto se trata de América y no de Europa, en tanto llegó al capitalismo por el imperialismo, tiene que adoptar una aptitud de enfrentamiento del problema que sea propia.
Víctor Raúl estima que serán las tres clases oprimidas por el imperialismo las que harán avanzar esta etapa de la sociedad: el proletariado industrial joven, el campesinado y las clases medias empobrecidas. Con la alianza de estas clases en el poder, el Estado ya no será instrumento del imperialismo sino defensor de las clases que represente. Así, tomarán de los países desarrollados lo que les interese y negociarán con estos de igual a igual, no sometidos, porque se necesitan mutuamente.
Haya de la Torre tiene una visión americanista de hacer política. Cree que lo que el llama "Indoamérica", tiene que integrarse y luchar en conjunto para avanzar. Por ello su partido tiene un nombre en el que figura el concepto de alianza americana. En síntesis, dice que hay que crear la resistencia antiimperialista en América y darle forma de organización política. Esto es lo que Haya considera que debe ser el Apra.


Haya de la Torre dejó un legado en la historia de la política peruana. Sus pensamientos que llevaron a la fundación del Partido Aprista, mantiene una inusitada vigencia, siendo el APRA es el partido vivo más antiguo del Perú. Y sus ideas influyeron significativamente en históricos partidos social demócratas de otras naciones latinoamericanas como Acción Democrática de Venezuela[cita requerida]-. Hoy es considerado como referente por muchos líderes latinoamericanos como Néstor Kirchner[cita requerida] o Hugo Chávez[cita requerida] -aunque en este caso el APRA, Alan García y Armando Villanueva han hecho todos los deslindes posibles[cita requerida]-.

Algunas de sus frases han quedado en la cultura popular:

"¡Ni con Washington ni con Moscú, sólo el Aprismo salvará el Perú!"
"¡Pan con Libertad!"
"Joven, prepárate para la acción y no para el placer."
"El que sabe poco, aprende, el que sabe mucho, enseña."
"Canta y haz cantar, que el canto es de hombres libres y optimistas."
"Fe, Unión, Disciplina y Acción."
Cada 22 de febrero los miembros del Partido Aprista, se reúnen, celebran y conmemoran el día del nacimiento de su líder que es también su Día de la Fraternidad. La bandera de los Estados Unidos de Indoamérica que él creó ha servido de inspiración para la bandera de la Unión de Naciones Sudamericanas.