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sábado, 11 de enero de 2014

Pensar la insurrección... Comuna de París

Comuna de Paris


 La Comuna de Paris, es el nombre dado a la primera experiencia historica de gobierno proletario (de la clase obrera francesa), ocurrido entre el marzo y mayo del año 1871, en Francia. El movimiento que llevo a la formacion de la Comuna de Paris, conto ademas, con la participacion de muchos otros estratos sociales y segmentos politico-sociales, como la pequeña burguesia francesa, miembros de la Guardia Nacional y partidarios del regimen republicano, proclamada en setiembre del año 1870.

Origen de la Comuna de Paris

La formacion de la Comuna de Paris se origino durante el desarrollo de la Guerra Franco-Prusiana (guerra del II Imperio Frances contra el Reino de Prusia). Durante la Guerra franco-prusiana, ocurrida entre los años 1870 y 1871, se enfrentaron las fuerzas francesas de Napoleon III contra los soldados prusianos del canciller prusiano Otto Von Bismarck.

La Comuna de Paris, estuvo influenciado por las ideas socialistas, el gobierno del proletariado se instituyo el 1871 y tomo una serie de medidas para formar un poder democratico popular. Entre esas medidas se destacan : La abolicion del trabajo nocturno, reduccion de la jornada de trabajo, la concesion de pensiones a las viudas y huerfanos de la Guardia Nacional, la separacion entre la Iglesia y el Estado, entre otras medidas. Habia una expectativa de que el movimiento en Paris (Comuna de Paris) pudiese reunirse con las comunas formadas en Marsella y Lyon, mas la derrota ayudo a aislar más la experiencia de Gobierno proletario en París.

Fin del II Imperio Frances

La caida del Segundo Imperio Frances de Napoleon III dio lugar a la formacion de un gobierno provisional de defensa nacional llamado la "Comuna de Paris". Luego de la firma del Tratado de Frankfurt las tropas francesas serian liberadas y junto a las tropas prusianas reprimirian sangrientamente este gobierno comunista del proletariado. Al terminar la represion en Paris, y tras la caida de Napoleon III, se formaria la Tercera Republica Francesa que se extenderia hasta la Segunda Guerra Mundial.

La victoria prusiana en la Batalla de Sedan impuso una serie de obligaciones a los franceses en el Tratado de Frankfurt. En enero del año 1871, se negocio el armisticio que suspendio las operaciones militares; y en el mes siguiente, la Asamblea Nacional, de mayoria conservadora, eligio a Louis Adolphe Thiers como presidente de la Republica francesa. A él le tocaria negociar la rendicion francesa y reprimir el gobierno comunero parisino. El Tratado de Fráncfort entre Francia y Prusia estipulaba:

- Cesion de las provincias de Alsacia y Lorena a Prusia
- Pago de una gran indemnizacion de guerra a favor de Prusia
- Ocupacion de Francia por las tropas prusianas hasta el pago de las indemnizaciones.

"Semana Sangrienta": Fin de la Comuna de Paris e inicio de la Tercera Republica Francesa

En parte, la limitacion geografica del gobierno comunal facilito la victoria de Thiers. Al mismo tiempo, debemos sumar otros factores: las divisiones politicas dentro del movimiento parisino, la falta de un comando militar, que planificara la defensa ante una eventual invasion, en el gobierno formado en Paris. La experiencia comunal acabo el 28 de mayo, despues de siete dias de guerra civil, la llamada semana sangrienta.

Thiers negocio con el gobierno de Prusia, en Versalles, una alianza para derrotar al gobierno proletario "Comuna de Paris". A cambio de concesiones para Prusia, el canciller prusiano, Otto Von bismarck, libero a presos de guerra para que pudiesen ayudar en el cerco a la ciudad de Paris. ASi, el 21 de mayo del año 1871, mas de 100 mil soldados invadieron la ciudad de Paris. El enfrentamiento dejo mas de 20 mil muertos, del lado parisiense, y miles de exiliados en la Guinea Francesa, este fue el saldo de la violenta represion al gobierno socialista de la "Comuna de Paris". El gobierno que sustituiria al II Imperio Frances seria la Tercera Republica Francesa.

Legado e Influencia de la Comuna de Paris

La derrota del gobierno comunal parisiense, primer gobierno proletario del mundo, dejo una profunda reflexion en el campo socialista. Karl Marx y Friedrich Engels produjeron diversos analisis a partir de aquella experiencia. Evidenciaron como, más allá de una guerra civil, el proceso de formación y, principalmente, la derrota de la Comuna de Paris fueron la expresion de una lucha de clases en un pais en pleno desarrollo capitalista. Un nuevo gobierno proletario se formaria apenas en 1917; pero, en Rusia (Revolucion Rusa de 1917). La derrota de la Comuna de Paris sirvio como antecedente para la revolucion de los bolcheviques en Rusia.

Pensar la filosofía... Rodolfo Kush

Günter Rodolfo Kusch (Buenos Aires, 25 de junio de 1922 - 30 de septiembre de 1979), obtuvo el título de Profesor de filosofía de la Universidad de Buenos Aires. Realizó profundas investigaciones de campo sobre el pensamiento indígena y popular americano como base de su reflexión filosófica. Además escribió varias obras teatrales y una amplia colección de artículos y conferencias sobre estética americana. El tango fue uno de sus temas predilectos.
En 1989 fue homenajeado por la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, considerándolo:
"... uno de los pensadores más importantes no sólo de la Argentina sino de América, considerado por algunos un "maldito" más, de esos que pueblan nuestra historia y cultura, y por ello silenciado y negado por los cenáculos de la cultura oficial ..."
Su obra mereció la atención de autores argentinos y extranjeros:
"En estas afirmaciones se enmarca su afán: una forma de escencializar a partir de un horizonte propio, un "...encontrar un sentido en el mundo precolombino y en el americano actual" (Geocultura del Hombre Americano). En síntesis: el encuentro con lo americano. (...) Implica al indígena y al mestizo; también al hombre de la ciudad o del campo, autores del discurso popular a partir del cual despliega su filosofía".

Pensar la izquierda... Alicia Eguren, la señora del gordo Cooke

Alicia Graciana Eguren (Buenos Aires, 1924 - ibídem, 26 de enero de 1977) docente, poeta, ensayista y
periodista argentina. Estuvo casada con el militante peronista John William Cooke.
Alicia Eguren egresó de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA (Universidad de Buenos Aires) como profesora de Literatura.2 Trabajó como docente de Literatura tanto en Buenos Aires como en Rosario (provincia de Santa Fe).2 Colaboró en el periódico Con Todo, dirigió la revista Nuevo Hombre y editó la revista cultural Sexto Continente.2
En 1946 conoció a John William Cooke en un centro de estudios que dirigía Ricardo Guardo. Después de ese fugaz encuentro no se volvieron a ver hasta 1955.2
Entre 1946 y 1951, publicó cinco libros de poemas, con una tendencia al idealismo católico:

Dios y el mundo,
El canto de la tierra inicial,
Poemas del siglo XX,
Aquí, entre magias y espigas,
El talud descuajado.

También editó la revista Nombre y publicó algunos ensayos.

Entre 1948 y 1949 editó la revista Sexto Continente, con el escritor Armando Cascella, un sitio de expresión del nacionalismo en sus diferentes versiones, desde el más retrógrado de Carlos Ibarguren, Alberto Ezcurra Medrano y monseñor Derisi, hasta el más avanzado de Raúl Scalabrini Ortiz y Vasconcelos.2 Este tipo de adhesiones garantizó a Alicia cierta presencia en distintos espacios oficiales, académicos y no académicos.2
En 1953 ingresó en el Ministerio de Relaciones Exteriores y se casó con el diplomático Pedro Catella, a quien acompañó a Londres (Gran Bretaña). Poco tiempo después del nacimiento de su único hijo se separaron.2
El 16 de junio de 1955, a partir de la masacre en la Plaza de Mayo, lo busqué para ponerme a su disposición. Estaba segura de que él era hombre de pelea. Lo encontré gracias a José María Rosa. Él estaba prófugo ya que se había pedido su captura porque era delegado de Juan D. Perón hasta que lo descubren y lo llevan a Ushuaia.
Alicia Eguren2
Inmediatamente Eguren cayó presa de la dictadura y fue enviada a la cárcel de mujeres de Olmos. Se encontró con un grupo numeroso de exfuncionarias peronistas, con las que mantuvo un vínculo de desconfianza mutua.2
Al ser puesta en libertad viajó a Chile para reunirse con Cooke, que se había fugado del penal de Río Gallegos junto con Héctor Cámpora, Guillermo Patricio Kelly y el empresario Jorge Antonio. Viajaron juntos a Montevideo (Uruguay), donde se casaron.2
En 1957, viajaron juntos a Caracas (Venezuela) para encontrarse con Juan Domingo Perón en el exilio. Eguren fue testigo del cuestionado pacto Perón-Frondizi, que fue celebrado en Caracas por mediación de Rogelio Frigerio y John W. Cooke.2
En 1959 la pareja retomó la clandestinidad. Eguren colaboró en la organización de la Toma de Alto Verde (en Tucumán) dirigida por el comandante Uturunco. Fue el primer intento de acción alternativa, el de la guerrilla rural peronista. Ese mismo año, Eguren suplantó a Cooke en la coordinación estratégica del peronismo en la resistencia.2
En 1960 viajaron juntos a Cuba. Eguren era amiga del Che Guevara, y acercó a John William Cooke a la Revolución cubana. Ambos participaron como milicianos en la defensa de Bahía de Cochinos frente a la invasión estadounidense ocurrida durante la presidencia de John F. Kennedy.2
A partir de ese momento, fueron idas y vueltas a la isla. Ella mantuvo una estrecha vinculación con el Che Guevara. La experiencia de la Revolución Cubana impactó en los cenáculos intelectuales así como en el espacio de las izquierdas no peronistas. En esa dirección, el nacionalismo comenzó a configurarse como una variable significativa en el interior de la 'nueva izquierda', que intentó distanciarse de los tensos debates que provocó la confrontación entre la Unión Soviética y China.2
En 1962, Eguren retomó la lucha armada al intervenir en el Ejército Guerrillero del Pueblo, agrupación guerrillera dirigida por Jorge Masetti ―la figura visible de la aplicación táctica del foquismo― que luego de agruparse en Bolivia cruzó la frontera al norte de la provincia de Salta al tiempo que Arturo Umberto Illia asumía la presidencia de la Nación. Allí dos de los integrantes (Marcos y César) murieron de hambre en la selva y un tercero, Antonio, fallece al despeñarse por una garganta. Otros dos de los integrantes del grupo, Adolfo Rotblat (a) el Pupi y Bernardo Groswald (a) Nardo, fueron fusilados por sus compañeros por orden de Massetti. Cuando se produce el primer combate con la Gendarmería son muertos el cubano Hermes Peña y Jorge Guille, y se detiene a los restantes. De Masetti, que no estaba con el grupo cuando se produjo el encuentro, no se tuvieron más noticias, suponiéndose que se internó en la selva y allí murió. En palabras de Walsh "Masetti no aparece nunca. Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. En algún lugar desconocido el cadáver del comandante Segundo empuña un fusil herrumbrado".3
Poco después, Eguren y Cooke fundaron la Acción Revolucionaria Peronista.2
Eguren participó en el congreso del grupo trotskista Palabra Obrera. Se vinculó al MLN (Movimiento de Liberación Nacional) de Ismael Viñas, al Partido Comunista Argentino y al PSAV (Partido Socialista Argentino de Vanguardia).4
Eguren repartió su militancia en tareas de difusión, de organización y apoyo logístico a distintas experiencias. Colaboró con la temprana guerrilla de los Uturuncos en el noroeste del país, reunió a militantes de pequeñas organizaciones y núcleos de izquierda (por lo general, escindidos de partidos que adoptaron una línea reformista, que Eguren no vaciló en criticar), y organizó grupos para su entrenamiento en Cuba.4
En 1963-1964 apoyó el intento del EGP (Ejército Guerrillero del Pueblo), en Salta. En 1964 fue cofundadora de ARP (Acción Revolucionaria Peronista), concebida como grupo de acción y concientización en el marco del movimiento peronista, pero independiente de sus estructuras «oficiales».4
En 1967 participó de la revista Con Todo, junto con el mayor Alberte. Ese mismo año regresó con Cooke a Cuba; él encabeza la delegación argentina que participa de la Conferencia Tricontinental, de donde surgirá la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad).4
John William Cooke falleció el 19 de septiembre de 1968, a los 48 años. Entre 1971 y 1972, Eguren publicó los trabajos de Cooke, incluyendo la correspondencia entre Perón y Cooke (principalmente, porque adquirieron una inmensa vigencia), pero ella continuó trabajando en delinear la Tendencia Revolucionaria (una rama del peronismo). En 1969 participó de su Congreso Fundacional, realizado en Córdoba y colabora en la elaboración del documento Estrategia y táctica revolucionaria. Eguren se identificó con las Fuerzas Armadas Peronistas, el PB (Peronismo de Base), con el MR17 (Movimiento Revolucionario 17 de Octubre) y el FRP (Frente Revolucionario Peronista), grupos que, a diferencia de Montoneros, estaban asumiendo definiciones marxistas.4
El 4 de octubre de 1971 publica su Carta abierta a Perón, e inicia su participación en el semanario Nuevo Hombre, publicación dirigida por Enrique Walker y en la que escribían Pablo Damiani, Antonio Caparrós, Nicolás Casullo, Eduardo Luis Duhalde, Rodolfo Ortega Peña, Vicente Zito Lema y varios militantes presos en la cárcel de Villa Devoto (como Armando Jaime y Mario Franco). En Nuevo Hombre, Eguren publica las «Notas para una biografía de John» y «Pulgarcito» (selección de sus papeles). La publicación se identificará en 1973 con el FAS (Frente Antimperialista por el Socialismo), impulsado por el PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo). En noviembre de 1973, la revista reprodujo el discurso que Eguren pronunció en el Primer Congreso del FAS.4
En esa época, Eguren alertó a los jóvenes peronistas con respecto de Perón. Ella sabía bien que el peronismo era un «río difícil» y muchas veces «descorazonante» y que la idealización de Perón conduciría al abismo.4
En 1973 formó parte del consejo editorial del diario El Mundo, orientado por el PRT-ERP, que fue clausurado en 1974, al igual que Nuevo Hombre. Aunque estrechó sólidos vínculos con el PRT-ERP, en 1975 apoyó la iniciativa que dio forma al Partido Peronista Auténtico. Con la intención de alimentar esa nueva experiencia participó ―junto con Alberte y Mabel di Leo―, en la fundación de la Agrupación 26 de Julio.4
Detenida-desaparecida el 26 de enero de 1977.5 Fue arrojada viva desde un helicóptero al Río de la Plata en los Vuelos de la muerte

Pensar la trova... Entrevista a Atahualpa Yupanqui, 1977


Pensar la historia... Asamblea del año XIII

A 201 años de la Asamblea del año XIII

Las transformaciones producidas en los últimos años, recuperando valores democráticos y en especial de Derechos Humanos, nos lleva naturalmente a reivindicar la importancia de la Asamblea del Año XIII, cuya inauguración se produjo el 31 de enero de ese año. En la vieja leyenda escolar se la mencionó como un hecho más, al pasar, y aún hoy, muchos historiadores no la articulan a los acontecimientos anteriores que la hicieron posible. El mitrismo, en su afán de legitimar nuestra dependencia respecto a Gran Bretaña, pretendió que el programa de los hombres de Mayo era el comercio libre –o como diría mucho después el "Innombrable"– "la apertura al mundo".
El 31 de enero de 1813 comienza a sesionar la Asamblea y las medidas adoptadas responden a la naturaleza democrática de la revolución de 1810. Entre ellas, cabe destacar: 
I- "La libertad de vientres" que declara libres a los hijos de esclavos nacidos a partir de ese momento, porque "la naturaleza no ha formado esclavos sino hombres" que se "han dividido en opresores y oprimidos", situación que debe ser corregida; 
II- "La extinción de todo tributo" sobre las comunidades originarias, teniéndolos "por perfectamente libres" y "en igualdad de derechos", concluyendo así con la vieja explotación;
III- "La anulación de los emblemas nobiliarios en las fachadas de las casas" y "la extinción de todos los títulos de condes, marqueses y barones" porque, como diría Artigas, "hay que terminar con esos privilegios que nacen de la cuna",
IV- "La abolición de la Inquisición y la prohibición del detestable uso de los tormentos", decidiéndose la destrucción de todos los instrumentos de tortura en la plaza pública;
V- La sanción de "obligaciones fiscales establecidas de modo progresivo en función de los ingresos percibidos", así como "la aplicación de empréstitos forzosos a los capitalistas para cubrir las necesidades del Estado" retomando parcialmente el Plan de Operaciones ;
VI- "Asegurar la más amplia libertad de pensamiento en materia civil y religiosa", así como de libertad de prensa;
VII- "Cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los prelados que adeudan crecidas sumas" poniendo fin a uno de los privilegios de la jerarquía eclesiástica;
VIII- "Obligación de bautizar a los niños con agua templada para evitar los espasmos que producen los bautismos lo cual se vienen realizando con agua fría" y traspaso de "las casas hospitalarias, en poder de la Iglesia, a manos seculares";
IX- Reconocimiento a todos los americanos españoles, mestizos, cholos, indios y demás hombres libres para elegir representantes de las provincias libres de Charcas, Potosí, Cochabamba y La Paz, evidenciando el interés por incorporar a los pueblos originarios del norte.
La Asamblea es, pues, un mojón importante en nuestra marcha hacia la libertad, pero no puede ignorarse que estos hombres del XIII eran "morenistas sin Moreno" y también sin Castelli ni Belgrano y ello explica dos puntos negros en su historia: 1) el rechazo a la incorporación de los diputados artiguistas, entre cuyas instrucciones figuraba que Buenos Aires no fuese capital ni puerto único y se declarase la independencia, diputados que habrían estado en connivencia con San Martín dejando en minoría a los alvearistas y 2) la interferencia de un hombre estrechamente ligado a los intereses ingleses, Manuel José García, quien propone que "los inmensos depósitos de plata u oro que contienen estas cordilleras deben quedar abiertos para cuantos hombres quieran venir a extraerlas desde todos los puntos del globo y sin ninguna clase de restricciones". Allí mismo, en el seno de la revolución, cuando recuperaba el rumbo perdido, aparecían ya los que bien podríamos denominar "fondos buitre" de la época, pues este mismo García sería, años después, junto con Rivadavia, el artífice del empréstito Baring Brothers que dio origen a nuestra deuda externa.

Norberto Galasso

Pensar el paso de la clase trabajadora a la politica... José D'Elía

José D'Elía Correa, (Treinta y Tres, 21 de junio de 1916 - Montevideo, 29 de enero de 20071 2 ), sindicalista y político uruguayo.

Su padre, Germán D’Elía, fue un coronel del Ejército vinculado al Riverismo, sector conservador del Partido Colorado liderado por Pedro Manini Ríos. Su madre, Elisa Correa, hija de un hacendado brasileño establecido en Rocha, era fervientemente católica y siempre se manifestó preocupada por la cuestión social.
Empleado en el ramo de comercio, desde muy joven participó en la actividad sindical, así como en movimientos de apoyo a la II República Española durante la Guerra Civil española, y de combate a los movimientos nazis y fascistas. Integró la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y la Industria (FUECI), y como tal participó en 1942 en la creación de la Unión General de Trabajadores (UGT), de la que fue electo prosecretario general. En 1945 participó en la fundación de la Federación Sindical Mundial, como delegado uruguayo. Asimismo, en el plano político, militó desde su juventud en el Partido Socialista, de cuya rama juvenil fue cofundador. En el período comprendido entre 1964 y 1966, fue protagonista fundamental de la última fase de la unificación del movimiento sindical uruguayo, que finalizó con la creación de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), de la que D'Elía fue presidente.
Durante la dictadura militar fue proscripto y perseguido, si bien no llegó a estar encarcelado. En ese tiempo contribuyó a la formación del Plenario Intersindical de Trabajadores que se conforma en 1984 como PIT-CNT. Ese mismo año, en las primeras elecciones tras el régimen militar, D'Elía, que fue cofundador del Frente Amplio y miembro de su Plenario Nacional durante largos años, fue candidato a Vicepresidente de la República por dicha fuerza política en noviembre de 1984, acompañando a Juan José Crottogini, en fórmula alternativa presentada por el Frente Amplio debido a la proscripción de su máxima figura, el General Líber Seregni.
En 1993 renunció a la Secretaría del PIT-CNT, siendo designado su Presidente honorario. Entre 2000 y 2003 integró la Comisión para la Paz, creada para investigar el paradero de los detenidos-desaparecidos durante la dictadura militar, en representación de la central sindical.
En febrero de 2005 la Universidad de la República lo nombró Doctor honoris causa por su "notable contribución a la cultura y el bienestar del pueblo uruguayo". Fue el primer no universitario en recibir este galardón por parte de dicha casa de estudios, en un homenaje por su trayectoria, que lo convirtió en un símbolo y referente indiscutible del movimiento obrero uruguayo.
Falleció en 2007, fue sepultado en el Cementerio del Norte de Montevideo

Pensar la patria... José Martí

José Julián Martí Pérez (n. La Habana; 28 de enero de 1853 – m. Dos Ríos; 19 de mayo de 1895) fue un político liberal, periodista, filósofo y poeta cubano, creador del Partido Revolucionario Cubano y
organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria. Perteneció al movimiento literario del modernismo.
Dejamos algunas de sus frases:

«Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad».
«Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal».
«De América soy hijo y a ella me debo».
«El amor, madre, a la patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas».
«El arma es para herir, y la palabra para curar las heridas».
«El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital; es la armonía, la conciliación, el acercamiento común de uno y del otro».
«En política, lo único verdadero, es lo que no se ve».
«Es la hora de los hornos y no se ha de ver más que la luz».
«Es la hora del recuento y de la marcha unida y hemos de andar, en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes».
«Hacer es la mejor manera de decir».
«Haga cada uno su parte de deber, y nada podrá vencernos».
«Haga hombres, quien quiera hacer pueblos».
«Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro».
«Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene».
«Juntarse esta es la palabra del mundo».
«La crítica es el ejercicio del criterio: destruye los ídolos falsos, pero conserva en todo su fulgor a los dioses verdaderos».
«La fama es un mito inútil».
«La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes».
«La ignorancia mata a los pueblos».
«La libertad es el derecho que tienen las personas de actuar libremente, pensar y hablar sin hipocresía».
«La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre».
«La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida».
«La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla».
«Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí».
«Para los niños trabajamos, porque ellos son los que saben querer, porque ellos son la esperanza del mundo».
«Raro don es la justicia. Todo hombre tiene un poco de león, y quiere para sí en la vida la parte del león. Se queja de la opresión ajena; pero apenas puede oprimir, oprime. Clama contra el monopolio ajeno; pero apenas puede monopolizar, monopoliza: No en balde, cuando el libro de los hebreos quería dar nombre a un varón admirable lo llamaba "un justo"».
«Ser culto para ser libre».
«Sin patria, pero sin amo».
«Toda madre debiera llamarse Maravilla».
«Todo hombre verdadero debe sentir en su mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de otro hombre».
«Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra».
«Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas».
«Ver con calma un crimen es cometerlo».
«Yo quiero unir mi destino al de los pobres del mundo».
«Y pongamos alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: 'Con todos y para el bien de todos'».

Pensar Latinoamerica... Eloy Alfaro

Derrota y asesinato: La Hoguera Bárbara

Desde mediados de 1911, en Quito y en todo el país, se fue afianzando y extendiendo, un clima anti-alfarista que culminó el 11 de agosto con un golpe de estado militar, que obligó a Eloy Alfaro a dimitir de la presidencia, a refugiarse en la Legación de Chile y posteriormente exiliarse a Panamá. Según estima Cristóbal Gangotena, un testigo presencial de los hechos que dejó una crónica, la vida de Alfaro ya corrió peligro durante su derrocamiento, siendo salvado por los cónsules de Brasil y Chile. Este último, de apellido Eastman, fue el responsable de un acuerdo que permitió que Alfaro salga ileso, pero comprometiéndose a salir del país por lo menos un año. Desde entonces, el Viejo luchador, perdería todo el apoyo en el Congreso, en donde la "mayoría constitucionalista" lanzaba furibundos ataque contra él, llegándose a plantear incluso la colocación de una placa difamatoria contra el Alfarismo en el Palacio de Carondelet y a pedir su extradición, para juzgarlo, mientras los hombres del antiguo régimen eran apresados y sufrían las consecuencias de la ira de un populacho que enfurecido linchó al Coronel Quiroga. En este clima, Víctor Emilio Estrada, asumió el poder, pero sus problemas del corazón lo llevaron a la tumba después de tres meses. El Congreso en donde los placistas y conservadores dominaban, eligieron al presidente del Congreso Carlos Freile Zaldumbide para que se encarge del Gobierno, lo que fue rechazado por los alfaristas de Esmeraldas que eligieron a Flavio Alfaro como Jefe Supremo, a la vez que el general Pedro J. Montero, fiel seguidor de Alfaro y Jefe Militar de Guayaquil, se proclamó por su parte, como Jefe Supremo del Guayas. El general Leonidas Plaza Gutiérrez en nombre del Gobierno, como jefe del Ejército, se dirigió a Guayaquil, para combatir el levantamiento de Montero, que había recibido el apoyo de Flavio Alfaro y del propio Eloy Alfaro, quien regresó de Panamá, ante el pedido de Montero para actuar como mediador y pacificador. Alfaro regresó, para servir de mediador entre los suyos y el Gobierno y evitar mayores problemas para el radicalismo y aún la mismísima desaparición del partido.
Las fuerzas liberales fueron derrotadas en sucesivas batallas en Huigra, Naranjito y Yaguachi, donde mueren cerca de 1.000 hombres, en una corta guerra civil. Montero se vio obligado a llegar a un acuerdo de capitulación en el que se pedían garantías para Alfaro y sus compañeros. Ante la eminente derrota del liberalismo, el Viejo luchador firma la rendición, que fue mediada por los cónsules de Estados Unidos y Gran Bretaña en Guayaquil. Contemplaba la rendición de las fuerzas liberales, amnistía a Montero y los partícipes del 28 de diciembre, y el exilio voluntario de don Eloy, en un vapor asignado por el Gobierno. No habría represalias.
Pero la Capitulación no fue respetada, se argumentó que Alfaro tampoco había respetado su compromiso anterior de 1911, y el General Leonidas Plaza, Jefe de las fuerzas gobiernistas, ordena la detención de Eloy y Flavio Alfaro, Pedro J. Montero y Ulpiano Páez; además, se aprehendió a personas que nada tuviero que ver con los hechos anteriores, sino por el simple hecho de ser liberales, como Medardo Alfaro, el periodista Luciano Coral,director del periódico liberal El Tiempo y Manuel Serrano Renda.
El General Montero fue juzgado por traición en Guayaquil, bajo el pretexto de estar sujeto a la jurisdicción militar, en donde al final de la sentencia que lo condena a 16 años de prisión, un soldado le disparó en la frente y lo arrojó a la calle desde una ventana. Como en un anticipo macabro de lo que vendrá, el pueblo arrastró el cadáver por las calles de Guayaquil y lo quemó en forma bestial en una plaza.
"El cadáver, entonces, fue abandonado en las calles, descuartizado y por fin quemado en una plaza"3
El Presidente Freile ordena que los otros prisioneros sean llevados a Quito. Plaza, aparece como contrario a esta disposición, pero el historiador Roberto Andrade lo acusa de haber manipulado la decisión y planeado el asesinato de los jefes del radicalismo, que finalmente ocurrió en la capital el 28 de enero de 1912 en el Penal García Moreno. Como una ironía histórica, el general Alfaro fue llevado a Quito en el mismo tren que él construyó.
Controvertida es aún hoy, la cuestión relativa a los responsables materiales e intelectuales, del asesinato de Alfaro y varios de sus tenientes.
La historia oficial atribuye tal vergüenza a la plebe. El historiador Roberto Andrade, contemporáneo de Alfaro, acusa a Leonidas Plaza; otros investigadores lo liberan. Nadie niega que fuera un crimen político y horrendo, instigado por móviles protervos, que aún hoy llenan a la República de estupor.


1908: En primera fila, Archer Harman y Eloy Alfaro; segunda fila: Alfredo Monge, Crnel. Belisario Torres, Dr. César Borja Lavayen, Gral. Francisco Hipólito Moncayo, William Fox y Amalio Puga.
"Enseguida desembarcó Plaza con su ejército. Su primera decisión en Guayaquil, fue la violación de las Capitulaciones. En algunos de sus telegramas manifestó sorpresa porque los Generales no habían fugado: ésta es declaración de que él lo hubiera hecho, porque para él nada importa un compromiso. En la mejor acción de este hombre se deja vislumbrar la estrofa de una canalla. Mandó prender á los generales Eloy Alfaro y Ulpiano Páez, quienes se hallaban juntos, esperando la designación del vapor en que debían embarcarse (...) Plaza había tenido buen cuidado de incorporar en el populacho a soldados disfrazados y escogidos, para que mataran a los generales en la calle, cuando los conducían a prisión". Se refiere a Plaza: "Y a su cómplice Valverde le telegrafiaba a Manabí en las mismas horas: "El hecho de haber caído prisioneros todos los cabecillas está revelando que una justicia superior va á destruir el mal de una manera radical y para siempre"4
Guardaban el Penal García Moreno el Regimiento No. 4, los batallones "Quito" y "82", y secciones de policía. Se estimó en el año de 1919, en 600 soldados armados a la guarnición que debía proteger la prisión y mantener el orden, pero no lo hizo.
Conducidos por el coronel Alejando Sierra y sus soldados del batallón Marañón a pie y a caballo, los prisioneros de guerra entraron en Quito. A pesar de que era un secreto a voces que se tramaba un linchamiento -algunos diarios hasta lo insinuaron en sus editoriales, aunque dado el porcentaje de analfabetismo de la época es muy poco probable que hayan influenciado directamente a la masa- Sierra paseó al general Alfaro en un automóvil blanco desde el sector de Chillogallo, en la entrada sur de Quito, al Penal, tomando las calles más concurridas, donde la gente pudo verlo e insultarlo. Según relató Cristóbal Gón, el auto iba conducido por un fránces llamado Hubert, quien fue insultado por la gente. Gangontena cree que hubo incidentes entre la guardia y la gente, al extremo de haber un muerto y por lo menos un herido.5 Los militares entregaron a Alfaro en la Penitenciaría, donde fue encerrado en la Sección E, junto con sus tenientes. Pero no hubo tiempo ni siquiera de asegurar las celdas, cuando empezó el ataque.
Era poco después del mediodía cuando una turba, estimada por el fiscal Pío Jaramillo Alvarado en el año de 1919, en cuatro mil personas, rodeó el Penal para asaltarlo. Los militares, según pudo establecer el fiscal, no solo que no ofrecieron resistencia, sino que llamaron a la gente para darle armas y elementos para el ataque. Solo la guardia interna del Penal resistió, asegurando las puertas con lo que tenían a mano, pero estas fueron rápidamente destruidas. Todos los tiros disparados fueron contra el Penal, sin que se hiciera fuego desde el interior. Según pudo establecer Gangotena en una visita a los pocos días, los asesinos forzaron a tiros una ventana y una puerta de madera, mientras que no pudieron romper la puerta principal. La puerta de madera había sido asegurada con unos adobes, sin éxito. Quienes entraron abrieron luego la puerta principal y supieron rápidamente en donde estaban los presos, pues se dirigieron a la Serie E sin demoras.
El general Alfaro, que tenía 70 años, le dijo al director del Penal, Rubén Estrada, que se ahogaba y pidió un cajón para sentarse, pues en la celda no había mueble alguno. El director declaró que había dispuesto que le den una silla.
Un grupo de artesanos de Quito, armados con fusiles, pistolas y garrotes, ingresaron con facilidad a las celdas donde se había conducido al ex presidente y sus tenientes. Las puertas de las celdas estaban abiertas, pues, según declararon los empleados del presidio, no tuvieron tiempo de asegurarlas con candados, salvo en el caso de la celda de Flavio Alfaro.
Cuando el general anciano sintió un ruido, púsose en pie y se acercó a la puerta, en ademán de imponer silencio. Un cochero llamado José Cevallos, al parecer un sicario contratado por el ministro de Gobierno de Freile, Octavio Díaz, entró en la celda a matarlo. Según Gangotena, el general llevaba consigo una botella de cognac, que lanzó contra él.
El testigo del asesinato del general, Adolfo Sandoval, declaró en el proceso:
“Penetré por medio de aquel populacho hasta la puerta de aquel establecimiento, que ya la encontré despedazada y que habían botado una especie de muro de adobe, que habían hecho para resguardarle. Habiendo subido la escalera de la Serie ‘E’ encontré en una celdilla a los Generales Eloy Alfaro y Ulpiano Páez, y me consta que el cochero José Cevallos, dirigiéndose al General Alfaro le dijo: ‘dónde están los millones que has robado viejo sinvergüeza’, le dio de golpes con un palo que tenía en la mano, lo boto al suelo, y en seguida con el rifle que tenía, lo mató, y luego hizo lo mismo con el General Páez. Cuando muerto ya el General Páez, el carpintero Emilio Suárez, le dio un barretazo en la cara que le hizo tortilla, sacaron sus cadáveres que los botaron de ese altillo para abajo, y los bajaron. En seguida volvió a subir Cevallos, gritando ‘falta un bandido’, y dirigiéndose a la celdilla en donde había estado el General Flavio E. Alfaro, en cuyas puertas que habían estado aseguradas con candado, rompió éste a balazos, penetró, le hizo un tiro, con el que cayó muerto, en cuyas circunstancias entró un joven con pistola en mano, con la que también le hizo un tiro: no conocí a ese joven, pero debe dar razón el sindicado Cevallos. Vi también al zapatero Montenegro con cuchillo y que gritaba también, que había que matarles a los Flavistas, y el cochero de la señora Isabel Palacios, hacía tiros en las celdillas de los presos, en compañía de muchas personas a quienes no pude conocer porque eran numerosas y debido también a la ofuscación que existía; pues es inexplicable lo que acontecía, puesto que los hechos que pasaban eran terribles”. 6
Al parecer, Cevallos tras golpear al ex presidente le disparó dos tiros, uno en la cara y otro en el ojo, quedando en la celda un charco de sangre y la botella rota.
Carmen Sandoval, una empleada del Penal, relató al fiscal haber visto lo siguiente:
“Ví subir por la escalera de ese altillo a un joven de leva y dos muchachos, armados con rifles, y dirigiéndose a las celdillas en que estaban los Generales Eloy Alfaro y Ulpiano Páez, los victimaron, y sacando arrastrado el cadáver del General Alfaro, lo metieron por las barandas del pasamano de fierro de aquella Serie y lo botaron hacia abajo al empedrado. Vi que el cadáver del General Páez, lo arrastraron y le daban con piedras, sin haber podido conocer a ninguna persona que estos hechos bárbaros cometían. Luego el General Flavio Alfaro, se encontraba solo en su celdilla, era el único que no había sido muerto, cuando vi que se regresaba el cochero Cevallos, de cerca de la puerta principal, y decía “falta un bandido”, y subiendo la escalera, en compañía del zapatero Montenegro y N. Vaca, cochero de la señora Isabel Palacios y unas seis mujeres del pueblo que les seguían, fueron en busca del señor General Flavio Alfaro y dando con él, así mismo lo victimaron. Cevallos estaba armado con un rifle, el zapatero Montenegro con pistola y el zapatero Vaca con un cuchillo que lo tenía a la mano, con el que le punzaba al referido General cuando lo sacaban arrastrando de la celdilla; constándome además que el indicado General aún no moría. Todos los cadáveres sacó la gente arrastrándolos, para la ciudad; y como repito, como el populacho era numeroso y había una fuerte confusión, no se distinguía a las personas. El preso criminal A. Flores, que ya cumplió su condena y salió en libertad, me refirió que él también había visto que el cochero Cevallos, mató al General Flavio E. Alfaro. Lo que dejo relacionado, observamos desde la Bomba, yo, la viuda del Comandante Estrada, la señora Rosa Sierra y la señora Dolores Jara". 7
Según relató Gangotena, Ulpiano Páez había escondido un revólver en la bota, con el que pudo defenderse y abatir a uno de los atacantes, antes de recibir un tiro fatal en el rostro.
Flavio Alfaro, que tenía la puerta de su celda cerrada, pudo resistir varios minutos a los balazos que le disparaban desde el exterior, pero finalmente fue alcanzado por tiros de rifle.
Los asesinos mataron a un preso común, al que confundieron con uno de los políticos liberales.
En la versión de Andrade, un individuo de apellido Pesantes llamó al pueblo y abrió las puertas, entregó los cadáveres y ordenó, que los arrastrasen y quemasen. Según estableció el fiscal Pío Jaramillo Alvarado en 1919, un grupo de artesanos mestizos, llamados José Cevallos, José Emilio Suárez, Alejandro Salvador Martínez, Julio Vaca Montaño, María Mónica Constante, Emilia Laso y Silverio Segura 8 fueron los principales cabecillas del grupo de asesinos que ingresó por la fuerza al Penal de Quito y los organizadores del linchamiento, y posterior quema de los restos. A pesar lo escrito por José María Vargas Vila, en su libro "La muerte del Cóndor", no participaron en el crimen indígenas ni personas venidas de otras ciudades, pues casi todos eran personas conocidas como artesanos y cocheros de Quito. Sobre Cevallos, el fiscal no pudo concretar su relación con el ministro de Gobierno, Octavio Díaz, con quien al parecer trabajaba y estuvo pocos minutos antes de sumarse a la turba y liderar el asesinato de Alfaro. Esto fue negado siempre por Díaz.
El espectáculo fue horrendo. Los cadáveres desnudos fueron amarrados por la turba de pies y manos. Al cadáver del periodista liberal Luciano Coral un abogado le cortó la lengua y la llevaba en la punta de su bastón mostrándola a la gente.
Mujeres como María Mónica Constante, alías La Chimborazo y Emilia Laso encabezaron la carnicería, arrastrando ellas mismas los restos de los generales asesinados por prácticamente toda la ciudad, desde el Penal García Moreno en el centro hacia las afueras, a un descampado en el norte de Quito conocido como El Ejido (hoy es un parque de la ciudad) desde tiempos coloniales.
Los cadáveres de Eloy Alfaro y Ulpiano Páez, fueron arrastrados por las calles Rocafuerte, Venezuela y Guayaquil, pasando por las plazas de Santo Domingo y La Independencia, para luego converger hacia el Ejido. Una vez ahí, se encendieron por lo menos cinco hogueras para quemar los restos, ya muy deteriorados por el arrastre a lo largo de muchas cuadras sobre calles pavimentadas de piedra.
Fue desde el tejado de una casa en la Plaza de Santo Domingo, que Gangotena pudo ver lo siguiente:
“Me fui hasta la esquina a tiempo para alcanzar a ver pasar el cuerpo desnudo de don Eloy Alfaro, que fue el que primero bajaron. Iba el cadáver desnudo de cintura arriba, en las piernas conservaba un calzón azul de paño; al lado de de la boca, en el lado izquierdo, tenía una herida, que no pude saber si era de balazo o de arma blanca. La cabeza parecía tener triturados todos los huesos del cráneo, de tal manera que temblaba como una bolsa de gelatina: mil años viviré que no olvidaré nunca lo que he visto. En la caja del cuerpo, que iba descubierta, yo no pude ver herida alguna, aunque decían que tenía una en la tetilla izquierda. Ví, sí, manchas de sangre en el pecho, pero no me parecieron sino provenientes de la herida de la cara. Al ver pasar esa masa horripilante, no pude contener un gesto de horror, me llevé constantemente las manos a la cara y se me escapó un grito "qué horror". Pero entonces un muchacho me increpó, "canalla ajo" me gritó, apuntándome con un revólver (...) El populacho llevó los cadáveres por toda la carrera Guayaquil, hasta la Plaza de La Alameda, en donde se dice que mutilaron el cuerpo de don Eloy Alfaro, cortándole el miembro viril."9
Gangotena relata a continuación, que los asesinos armados le obligaron a aplaudir el espectáculo horrendo que presenciaba a punta de pistola.
Aunque la turba gritaba "viva el pueblo católico", la Iglesia Católica no participó en la masacre. El arzobispo de Quito, Federico Gonzáles Suárez, relató luego de los hechos:
"En los momentos en que los cadáveres de los Generales Eloy Alfaro y Ulpiano Páez, eran arrastrados por la Plaza de la Independencia, un grupo del pueblo penetró al Palacio Arzobispal y se dirigió decididamente a los departamentos ocupados por el I. y Rvmo. señor Arzobispo. Al oír el ruido, salió de su cuarto Monseñor González Suárez y adelantándose a los del grupo, les preguntó qué querían. A lo que le contestaron: Dénos su Señoría Ilustrísima el permiso para repicar las campanas de la Catedral, porque el señor Sacristán Mayor (entonces el Presbítero señor José Miguel Meneses) no quiere permitirnos. Y ¿por qué quieren ustedes repicar las campanas de la Catedral?, replicó el I. señor Arzobispo. Porque, contestaron, debemos alegrarnos de que hayan desaparecido los que tanto perseguían a la Iglesia. La Iglesia no puede aplaudir esta conducta, y así ustedes deben retirarse de aquí y les prevengo que no han de poner un dedo en las campanas de ninguna iglesia, concluyó el Prelado. No hubo, pues, repiques de campana en las iglesias católicas, como pretendieron algunos exaltados” 10
Ni el Ejército ni la Policía presentes intervinieron, hasta cuando los asesinos dejaron la hoguera que el escritor Alfredo Pareja Diezcanseco llamó "la Hoguera Bárbara". Se supo que el Gobierno dio la orden de no reprimir ni intervenir, tanto a los mandos militares, cuanto al intendente de Policía de Quito. El intendente declaró en el proceso que fue el propio Freile quien le dio la orden de no impedir los desmanes, por lo que renunció inmediatamente.
Gangotena relata que la turba arrastró los cuerpos por toda la Plaza de la Independencia y luego bajó hacia San Agustín, en donde vivía Freile Zaldumbide, en cuya casa intentaron penetrar para dejarle los muertos, cosa que impidió la guardia presente. Freile declaró que estaba enfermo y en cama, por lo que se excusó de salir a ver el espectáculo.
Gangotena describe que fue a ver la escena en el parque capitalino, cerca de las 16:30. Nos precisa que no uno hubo una sola hoguera, sino por lo menos cinco, alineadas de este a oeste en el descampado y que solo la que contenía los despojos de Eloy Alfaro y Luciano Coral, había destruido mayormente los restos. Mezquina hasta con el combustible, la chusma dejó a medio quemar y reconocibles los restos del general Ulpiano Páez, así como los de Medardo y Flavio Alfaro, en cuyos cadáveres mutilados era posible todavía ver las vísceras. Se podían ver también, precisa el testigo, los restos de las cuerdas que los asesinos amarraron en los tobillos de las víctimas. Algunos niños jugaban con los muertos, picándolos con palos.
Sobre los restos de Eloy Alfaro, precisa:
"Había ahí, a las 4 y media que llegué, cuatro (luego destaca que son cinco) piras ardiendo. En el número 1 estaban Eloy Alfaro y Luciano Coral. En el 2 el general Manuel Serrano, en el 3 el general Ulpiano Páez, en el 4, Flavio y Medardo Alfaro, en el 5 había sido puesto Medardo, pero como se apagara, habían traslado el cadáver a la hoguera en la que estaba Flavio. A la hora en que yo vi este terrible espectáculo, el fuego estaba ya casi apagado. No había llamas, sino apenas brazas de candela, los cuerpos medio carbonizados con la propia grasa entretenían al fuego expirante,lo que producía mucho humo, de un olor nauseabundo(...) en la primera el que estaba más consumido por el fuego era don Eloy Alfaro, Coral también estaba irreconocible, los dos tenían carbonizadas las cabezas y el flanco del cuerpo y los muslos, don Eloy tenía una canilla enteramente carbonizada, los pies y las manos de los dos, contraidas horriblemente, estaban casi intactas. Esta hoguera parece ser la que más combustible tuvo, y por ende, la que más destruyó los cadáveres." 11
Empero, como si nada hubiera ocurrido, una banda de música ofreció una retreta frente a la casa de gobierno, el Palacio de Carondelet. Los diarios de la época apenas reportaron el hecho con pequeñas notas. Al término de su relato, Gangotena precisa que el sentir de la opinión pública fue de condena hacia las atrocidades cometidas, pero se justificaban los asesinatos. También anota que solo a balazos podría el Gobierno haber recuperado los cuerpos e impedido la barbarie, pero estima que es poco probable que el Ejército hubiera cumplido la orden de disparar a la turba. Reprocha también al coronel Sierra su absoluta inacción frente a lo que ocurría y el accionar de la prensa con diarios políticos, que representaban a Leonidas Plaza y Julio Andrade.12
El fiscal Jaramillo cuestionó duramente la acción del Ejército, que al parecer facilitó el asalto al penal y dio armas a los asesinos como Cevallos y otros. El Ejército había derrocado al presidente Alfaro pocos meses antes y no quería su regreso.
Ayala Mora, quien ha escrito una moderna historia del Ecuador, señala según su opinión: "No hay elementos suficientes para acusar a Plaza, pero es en cambio incuestionable que fueron los placistas junto con los conservadores y clérigos los que azuzaron a la multitud enloquecida".
Vargas Vila atribuyó el crimen tanto a los conservadores, como Carlos Tobar, quien había declarado años antes de la tragedia, que a Alfaro había que quemarlo como a un hereje, cuanto a Plaza, por su afán de quedarse con el poder.
Junto a Eloy Alfaro, murieron (aunque no todos en el mismo día ni en el mismo lugar) Manuel Serrano, Flavio Alfaro, Ulpiano Páez, Luciano Coral, Pedro Montero, Medardo Alfaro, Belisario Torres, Luis Quirola.
A partir de ese día, se inició en el país la persecución de los alfaristas, y hasta 1916 en que ya gobernaba Leonidas Plaza Gutiérrez, se registraron alrededor de 8.000 muertos, debido a una guerra civil que se desató en Esmeraldas.

A escondidas, sin los honores a los que tenía derecho como ex presidente de la República y general del Ejército, los irreconocibles restos del presidente Alfaro y sus tenientes fueron enterrados en un cementerio público de Quito. En el acta de defunción se anotó como causa de muerte que "lo había matado el pueblo". El acta no registra peritaje médico alguno y tomando en cuenta que según Gangotena, en la misma pira se quemó a Alfaro y Luciano Coral, hasta quedar irreconocibles, no hay certeza de que se hayan podido identificar sus restos debidamente, a diferencia de otros de los martirizados cuyos cuerpos no fueron totalmente quemados por falta de suficiente combustible. En los años 40 del siglo XX se trasladaron las que se cree son sus cenizas hacia Guayaquil, en cuyo Cementerio General se levantó un Mausoleo, con un busto de bronce. Durante la presidencia de Rafael Correa Delgado, en 2008, parte de las supuestas cenizas del Viejo Luchador fueron retiradas y trasladadas con honores militares al complejo llamado Ciudad Alfaro, en la población manabita de Montecristi, su tierra natal, que también albergó a la Asamblea Constituyente de 2008. El Mausoleo, decorado con murales, contiene lo que se supone son las cenizas de Alfaro en una urna. La celda del Penal García Moreno donde fue muerto nunca más fue ocupada. Actualmente hay un busto de Alfaro en ella. En las principales ciudades ecuatorianas hay calles y avenidas en honor a Alfaro. La avenida Eloy Alfaro es una de las principales de Quito. En la capital se levanta también un obelisco que señala un lugar muy cercano al real, en el cual la turba quemó los despojos del presidente Alfaro y sus tenientes, probablemente en el sitio que Gangotena señaló como la pira número uno. El obelisco, pintado de rojo, está coronado por una antorcha en el centro del parque de El Ejido. El obelisco tiene una placa que dice "Martirio y glorificación de Alfaro, 28 de enero de 1912". En frente del obelisco, el alcalde Paco Moncayo hizo levantar una estatua de Alfaro. Cada 5 de junio, aniversario de la Revolución, los colegios públicos de Quito le rinden homenaje, depositando ofrendas florales. También realizan una ceremonia en su memoria las logias masónicas de la capital. En Guayaquil, un gran monumento levantado a mediados del siglo XX recuerda al general Alfaro, y lo muestra liderando la Revolución liberal.

Pensar el Arte... Quinquela Martín

Pensar la justicia... el anarquista wickens mato al hijo de puta de Varela...

Entrevista a Kurt Gustav Wilckens


Autor: Crítica, 3 de febrero de 1923.



Durante varios días asistimos a la Penitenciaría Nacional con el único objeto de poder conversar con Kurt Wilckens, autor convicto y confeso del atentado al teniente coronel Héctor B. Varela. La severa incomunicación a que estaba sometido Wilckens, por disposición del juez doctor Malbrán, no nos permitió en forma alguna cumplir ese objeto. Esperábamos por momentos la ansiada orden y así transcurrieron ¡más de cinco días!... La manifiesta buena voluntad del comandante Menéndez, director del penal, como así mismo de sus excelentes empleados, Castro, Turdera y Rey nada pudieron hacer en favor de la gestión importante que nos había confiado Crítica, diario que siempre ha satisfecho las exigencias del buen público lector.

Por otra parte, esperanzados en el cambio de juez actuante, ya que el doctor Malbrán jamás fue amigo del periodismo, no veíamos "lejano" el día de llegar a entrevistarnos con Kurt Wilckens. Terminado el mes de feria en Tribunales el 21 de enero, entró en turno el juez doctor Artemio Moreno, quien de inmediato se hizo cargo del proceso y decretó diversas providencias de importancia, encuadrándose dentro de la ley y concretando sus procedimientos con la corrección que lo caracteriza. El secretario autorizante, doctor Ignacio J. Albarracín, ha demostrado también desde el comienzo de las actuaciones que su larga práctica en el desempeño de sus funciones lo autorizaban a ser un eficaz colaborador del juez doctor Moreno.
Descartado del proceso el doctor Malbrán, ayer, después de un careo practicado entre el conscripto Horacio Gregorio Badaracco y Kurt Wilckens, el nuevo juez doctor Moreno decretó el levantamiento de la incomunicación de ambos. Al mismo tiempo autorizó al director del establecimiento, comandante don Nicolás Menéndez, a que el detenido quedara bajo su custodia, otorgándole las atribuciones que al efecto le correspondan.

El código de procedimientos en lo criminal y correccional autoriza al juez a una incomunicación de cinco días, debiendo después de cumplido este plazo agregar a los autos un nuevo decreto prorrogando esa incomunicación, siempre que así lo creyera conveniente; sin embargo, en el caso de Wilckens el juez doctor Malbrán no procedió como estaba legislado y en una forma dictatorial, violentó disposiciones terminantes. Al hacerse cargo del proceso el juez doctor Moreno, dispuso, como lo decimos más arriba, mejorar esa situación ilegal a que había sometido el doctor Malbrán al procesado Wilckens.

El Comité Pro Presos de la Federación Obrera Regional Argentina Comunista, después de una reunión realizada el martes último, con la asistencia de numerosos representantes de los sindicatos obreros, resolvió hacerse cargo de la defensa de Wilckens nombrando al efecto al abogado doctor Juan A. Prieto, quien ayer mismo pudo entrevistarse con el detenido.

De más está decir que existen numerosos letrados que de buena gana defenderían a Wilckens. 
Poco después de las 16 horas de ayer el juez doctor Artemio Moreno dispuso constituir el juzgado en el local de la Penitenciaría Nacional. Lo hizo acompañado de sus secretarios los doctores Albarracín y Ávila y llevando en su automóvil al conscripto Horacio Gregorio Badaracco, a quien la policía de investigaciones sindica como cómplice de Wilckens.

Recibido por el secretario del Penal, Señor Castro. Pidió trasladarse de inmediato a la sala donde se asiste Kurt y lo sometió a un interrogatorio extenso y tranquilo, ordenando después de ello el careo entre Badaracco y Wilckens.

Este careo resultó emocionante y de ello damos cuenta en otro lugar de la crónica. Insistimos en afirmar que los detenidos Horacio Gregorio Badaracco, Valentín Martín y Manuel Rita nada tienen que ver en el atentado. Lo hacemos porque el juez doctor Moreno lo confirmó cuando nos manifestó ayer que los nombrados no habían tenido intervención en el hecho.

Sin embargo, en la mañana de hoy, a los repórters del departamento les fueron entregadas fotografías de Badaracco. Éste debe ser puesto en libertad de un momento a otro. No alcanzamos a concebir qué es lo "que quiere la policía de investigaciones". Cuando en un hecho que interviene un "niño bien", sea judío o cristiano, se oculta hasta el nombre. ¡Aunque haya tirado a un Chauffeur al agua! Badaracco nada tiene que hacer como cómplice de Wilckens y hasta sus retratos se están repartiendo. Hacemos notar la inconsistencia de procedimientos por parte de la policía.

 Encontramos en el lecho al matador del teniente coronel Varela, pues como es sabido se asiste de las heridas que sufrió a consecuencia de la explosión de la bomba, hallándose actualmente con el peroné astillado. Confesamos que íbamos con la certidumbre de encontrar un rostro demacrado, sufrido, en virtud de que a la dolencia física uníase en el caso de Kurt un total aislamiento que se prolongaba desde el día 24 del pasado. A la inversa de lo que suponíamos, su rostro se nos aparece saludablemente iluminado; su mirada es franca y enérgica; su frente tiene una particular expresión de tranquilidad. Le tendemos la mano advirtiéndole que somos periodistas, que pertenecemos a la redacción de Crítica, diario que ha expuesto los hechos con entera imparcialidad, pues no olvidó en ningún momento los sucesos trágicos de Santa Cruz. 
Wilckens parece hallar una justificación al través de nuestras palabras, y dice:

-Me alegro mucho. Veo en ustedes caras amigas, y eso me gusta, porque francamente estaba cansado de ver policías...

¿Tal vez lo han tratado mal? 
-No, aquí no, pero créame que aún en este momento, después de diez días, me duelen las muñecas...

Advierte en nosotros, una mirada interrogadora, y acto continuo, para completar su frase anterior, abre ampliamente sus brazos como en actitud de colocarlos en cruz agrega: 

-Vean. Son fuertes...Estos son músculos de trabajador, y si me hubiera resistido a los agentes que me detuvieron, les habría costado trabajo el reducirme, pero yo me entregué y a pesar de todo me pusieron cadenas, tan brutalmente, que mis huesos crujían. Aún hoy me duelen. Asimismo, a pesar de mi grave herida de la pierna, me llevaron a pie hasta el local de la Comisaría, que dista cinco cuadras del lugar del hecho. Como usted comprende, me exponían a perder la pierna... En ninguna parte del mundo me pusieron cadenas tan fuertes, tan dolorosas...

Kurt hace un silencio. Parece que por su memoria desfilaran los tristes recuerdos de su accidentada vida de propagandista ferviente y rudo, conocedor de diversas cárceles.  Estuvimos tentados de hacerle algunas preguntas al respecto, pero decidimos respetar su ensimismamiento. Para disimular nuestra actitud, encendemos un cigarrillo. De improviso, Kurt se incorpora, nos mira ansiosamente y nos alarga una mano.

-¡Ah, por favor, por favor, déme usted un cigarrillo! Hace diez días que no fumo. No puedo más...

Se lo damos y lo enciende con precipitación, ávido de absorberlo. Hay una sed extraña, febril en sus labios gruesos y colorados. Es tal la avidez y el placer con que absorbe el humo, que se hace más pronunciado su defecto verbal procedente de su idioma natal y que consiste en forzar la "r". Satisfecha ya en parte la ansiedad, recobra su aspecto plácido y nos hace varias preguntas. Visiblemente interesado en conocer las opiniones que se han vertido acerca del hecho, quiere saber en qué forma se ha manifestado la opinión. Le respondemos que él no puede ignorar que los comentarios debieron ser diversos, según los ambientes, y él aclara el punto con la siguiente reflexión:

-Es natural. Los militares y la burguesía no pueden justificar mi actitud, pero como la verdadera opinión pública es la del pueblo, estoy seguro de que esa opinión está a mi favor... Yo he procedido en nombre de un ideal de humanidad, de un ideal grande y puro por el cual acepto gustoso el sacrificio.

Al decir esto, Kurt Wilckens emplea un tono alto y franco, acompañándolo de un gesto decidido y viril. 
Su abogado, el doctor Juan A. Prieto, que asiste a la entrevista, supone fundadamente que su defendido va a hablar del atentado y le ruega que no lo haga. Kurt que es un hombre complaciente, acata sumiso la indicación. 
En este instante entra el conscripto Badaracco, que viene a despedirse en compañía del juez doctor Moreno. 
Héctor Badaracco, ni bien ve a Kurt se precipita hacia el lecho y sin decir palabra, profundamente emocionado, abraza a Wilckens con todas sus fuerzas. En esa actitud permanecen los dos largo rato. Un silencio triste, emocionante, reina en la sala. Cuando Badaracco se incorpora, con los ojos húmedos, Kurt lo mira cariñosamente y le dice:

-Qué bueno eres.

Y volviéndose hacia nosotros afirma:

-Este muchacho no tiene nada que ver. Es inocente. Ya lo hemos probado en el careo que se nos ha hecho esta tarde. Deben ponerlo en libertad...
  
Llegado el momento de despedirse, la escena anterior se reproduce. Al retirarse, el joven conscripto, que pertenece al 2 de infantería, se detiene en la puerta de la sala y volviéndose para mirar a su amigo, le saluda sacándose la gorra, levantándola bien alto y haciéndola girar con un movimiento lleno de vivacidad espontánea.

Pensar el Intelectual... Victoria Ocampo

Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo (Buenos Aires, Argentina, 7 de abril de 1890 – íd, 27 de enero de 1979) fue una escritora,1 intelectual, ensayista, traductora, editora y mecenas argentina. Publicó diversos libros como La laguna de los nenúfares (1926), diez tomos de Testimonios o Tagore en las barrancas de San Isidro (1961).
Nacida en el seno de una familia aristocrática, fue educada con institutrices y su primer idioma fue el francés. En 1924, publicó su primera obra, De Francesca a Beatrice, editada por la Revista de Occidente con la ayuda de José Ortega y Gasset. Participó desde su juventud en las primeras manifestaciones de los movimientos feministas, intelectuales y antifascistas argentinos, lo que la llevó a fundar en 1936 la Unión de Mujeres Argentinas.
Sus viajes a lo largo del mundo le permitieron entrar en contacto con los principales exponentes de la literatura y el ámbito intelectual; así, alentada por Waldo Frank y Eduardo Mallea, fundó la revista y editorial Sur en 1931, que promovió las obras literarias de importantes autores nacionales e internacionales hasta su finalización parcial en 1971, entre los que se encuentran Francisco Romero, Adolfo Bioy Casares, José Bianco, Federico García Lorca y Jorge Luis Borges.2 En 1941, se instaló definitivamente en su residencia Villa Ocampo —actualmente perteneciente a la UNESCO—, que se convirtió en un sitio de recepción para figuras extranjeras como Rabindranath Tagore, Roger Caillois, Ernest Ansermet o Indira Gandhi, entre otros.
Única latinoamericana presente durante los Juicios de Núremberg, militó activamente en la oposición al peronismo, motivo por el cual fue arrestada durante 26 días en 1953. Fue presidente del Fondo Nacional de las Artes desde 1958 a 1973 y recibió diversas distinciones como así también doctorados honoris causa de distintas universidades y la Orden del Imperio Británico por parte de la reina Isabel II. Fue la primera mujer en ser elegida miembro de la Academia Argentina de Letras, en 1977.

Pensar el marxismo... moría Nahuel Moreno

Nahuel Moreno (Hugo Miguel Bressano Capacete) (24 de abril de 1924 en América, Partido de Rivadavia (Buenos Aires) - 25 de enero de 1987) fue un dirigente político trotskista argentino, oriundo de un pueblo agroganadero de la provincia argentina de Buenos Aires.
Figura controvertida, tuvo una activa participación en el movimiento trotskista internacional y en la izquierda argentina. Fundó distintas organizaciones y partidos de izquierda en su país: GOM, POR, MAO, Palabra Obrera, PRT, PRT-La Verdad, PST, MAS. A nivel internacional participó siempre en las luchas políticas entre las distintas fracciones del trotskismo, desde el Segundo Congreso de la IV Internacional, en 1948, hasta la fundación de su propia organización, la LIT-CI, en 1982.
Moreno falleció en 1987. Actualmente, distintos grupos y personalidades vinculados a la izquierda y la clase obrera aún reivindican su legado, particularmente en Argentina, Brasil y otros países sudamericanos.

Pensar la impounidad... no se olviden de Cabezas...

José Luis Cabezas (1961-25 de enero de 1997) fue un reportero gráfico y fotógrafo asesinado luego de cubrir la investigación sobre la presunta implicación del empresario ALFREDO YABRAN en casos de corrupción. 
Cabezas, por ese entonces trabajaba como fotógrafo para la revista Noticias. 
El homicidio del reportero gráfico ocurrió a 15 quilómetros del balneario Pinamar, la sede veraniega del gobierno nacional. Cabezas, quien cubría la temporada en esas playas, fue secuestrado a la salida de la fiesta de Andreani, a las 5 y 10 de la mañana, a 80 metros de la casa del gobernador de la provincia de Buenos Aires y presidencial, Eduardo Duhalde, y 20 minutos después apareció asesinado. Los ejecutores "habrían buscado un rollo de fotos que sacó Cabezas y, al no encontrarlo, incendiaron su automóvil luego de esposarlo dentro y de haberle pegado un tiro en la sien". 


En sus últimas fotografías, Cabezas había trabajado en una serie de asaltos en Pinamar. Los autores serían los miembros de una organización delictiva integrada por policías bonaerenses y ladrones dedicada también al tráfico de drogas. Una camioneta blanca muy similar a la utilizada para los robos fue vista cerca del lugar de ejecución del reportero gráfico. 
Cabezas participó en una nota sobre la situación de la fuerza bonaerense, que fue titulada "Maldita policía". 


ALFREDO YABRAN 


AlfredoYabrán (1 de noviembre de 1944 - 21 de mayo de 1998) fue un poderoso hombre de negocios en Argentina, con profunda vinculación con el gobierno, en particular con el de Carlos Saúl Menem .Entre otras cosas, de propiedad de la empresa de mensajería privada OCASA. 

Yabrán era extremadamente reservado y celoso de su intimidad. Tras el asesinato del fotógrafo, que había sido la investigación de Yabrán, se vio obligado a salir en público y hacer frente a las sospechas de la sociedad. 

En 1998, en un momento crucial de la investigación del asesinato,Yabrán fue encontrado muerto en una de sus casas, con un disparo através de su rostro, que era casi irreconocible. ( QUE CASUAL ) 

Aunque la investigación forense estableció que el cuerpo era el de Yabrán, muchos no estan convencidos. Incorporar los medios de comunicación puso en duda la teoría del suicidio, dada la longitud de la bala del cañón y los brazos de Yabrán. La investigación se prolongó y el caso fue olvidado en gran medida, pero los informes de supuestas observaciones de Yabrán eran abundantes, y hasta el día de hoy muchas personas creen que falsificado su propia muerte y está viviendo en otro lugar. Mientras tanto, algunos puntos de las teorías que Yabrán no está muerto. 

Destino de los implicados (TODOS LIBRES) 


Los integrantes de la banda que participantes del crimen del reportero gráfico, en prisión,quedaron libres por la decisión de La Cámara Penal de la ciudad deDolores 

* Retana, luego de condenado murió en prisión. 

* Gregorio Ríos (ex custodio del empresario Alfredo Yabrán) fue condenado como instigador del crimen y se le rechazó la excarcelación en diciembre de 2006; su condena a perpetua finalmente pasó a 27 años. 


* José Luis Auge fue liberado en 2004. 

* Sergio González liberado en febrero de 2006. 

* Sergio Camaratta y Aníbal Luna, ambos policías de Pinamar, también fueron condenados. 

* Braga fue liberado el 25 de enero de 2007; varios factores influyeron, condenado a 18 años se benefició con el 2 por 1 (se restan 2 años de condena por cada año procesado), obtuvo buenos resultados en los informes psiquiátricos, presentó buena conducta (que buen tipo no?), y pagó una fianza de 20.000 pesos para salir de la Penitenciaría número 9. Ese mismo día 6000 personas se juntaban en Pinamar para pedir justicia por Cabezas. 


Actualmente se revocó la libertad condicional de Auge, González y Braga por haber violado los términos de la misma y no encontrarse en los domicilios informados. 

Pensar la Dignidad... Perón nos dió las vacaciones pagas...

¡Que Grande Perón!: 24 de Enero del 1945 creo vacaciones anuales pagas


Sin dudas fue el más grande de todos. El 24 de Enero de 1945, según el decreto 1740 nacional decretaba las vacaciones anuales pagas. En el mismo se sostenía que toda persona en relación de dependencia gozará de un descanso anual de diez días cuando su antigüedad no excediera a los cinco años y quince días cuando la antigüedad fuera mayor. Este decreto derogaba el artículo 22 del Estatuto del Peón, según el cual se establecía que aquel obrero que tuviera más de un año de antigüedad gozaría de ocho días de vacaciones pagas.
QUIERE DECIR QUE HAY OTRA HISTORIA
En este capitulo del libro, el escritor, economista y periodista Enrique Silberstein manifesta lo siguiente con respecto a este gran avance desde de político, social, económico y desde luego cultural
¨Desde el punto de vista económico -señala Silberstein- esto fue muy importante porque el turismo adquirió un vigor extraordinario y poco conocido, ya que prácticamente todos los que vivían de un sueldo o salario, con sus respectivas familias comenzaron a visitar los sitios de veraneo que parecian totalmente alejados de sus posibilidades. Así, Mar del Plata, que era el reducto de la clase alta, que era el sitio donde ¨de¨Alvear se paseaba como en las playas del sur de Francia, donde se bebía champagne en el Casino, a donde solo podían ir quienes tenían tres o cuatro apellidos y tres o cuatro estancias, o quienes, teniendo un solo apellido, tenían tres o cuatro cuentas bancarias en Suiza, se sorprendió primer, se horrorizó después, cuanto todos los que antes iban a Quilmes o a Berazategui, a tomar aire y sol, comenzaron a arribar a la ¨Perla del Atlántico¨. Habría que analizar hasta donde todo el odio que la oligarquía le tenía a Perón se debía a las leyes y disposiciones en favor de los trabajadores o, pura y simplemente, a que les llenó Mar del Plata de ¨grasas¨y ¨cabecitas negras¨ (…) Además, los sindicatos empezaron a comprar hoteles, los hoteles de la oligarquía, nada menos: así, por ejemplo, el Hurlingham fue adquirido por la Confederación de empleados de Comercio (…) Era el acabose (…) Desde el punto de vista humano, las vacaciones pagas abrieron un mundo nuevo a la gran mayoría de los argentinos que sabían que las vacaciones existían, que sabían que en Mar del Plata se gozaba del aire y del sol y se jugaba a la ruleta, que sabían que en Córdoba, Mendoza, en Salta, en La Rioja existían puestas de sol inolvidables. Pero solo ¨lo sabían¨. Y he aquí que ahora lo veían, lo palpaban. El cauce abierto por las vacaciones pagas no se ha vuelto a cerrar. El crotaje aparece por cualquier lado. Uno levanta una piedra en Punta del Este y aparece un trabajador, mueve una ficha en la rula de Mar del Plata y aparece un trabajador, anda a caballo o en burro por las sierras y aparece un trabajador. Un trabajador con vacaciones pagas. Además todos sabían, a todos les constaba que esas vacaciones pagas, que ese pasearse por Mar del Plata, esa ficha que se jugaba en el Casino, ese caminito que se seguía por entre las piedras, ese paisaje que se observaba desde lo alto de las montañas, se lo debían a Perón. Habían sido conseguidas por Perón. Y si por casualidad no se había enterado, por todos lados aparecían altoparlantes que se encargaban de propalar la buena nueva. Porque si la gente es ruidosa, si la alegría es ruidosa, si el divertirse es ruidoso, Perón se encargaba de que todo eso fuese más ruidoso aun…
QUIEN QUIERA OIR QUE OIGA
¨La concesión de vacaciones pagas produjo, tal como era de esperar, un griterío de la madona por parte de los empresarios. Pocos o muy pocos se dieron cuenta que todo ese dinero volvería a sus bolsillos, es un camino de ida y vuelta, que serviría para inyectarle dinamismo a la economía nacional. Pero, como siempre, los empresarios no comprendieron la paponia que se les estaba ofreciendo. Plata fresca, plata dulce, que se recibía en un momento y que en ese mismo momento se gastaba. El giro total no debió durar más de dos meses, si es que duró. Pero los tipos seguían gritando (la verdad, cómo gritaba el Pueblo en ese tiempo. Y cómo se reía la gente en ese tiempo. Y qué ruido había en el Pueblo en ese tiempo)¨
EL OBRERO SE SINTIÓ PATRÓN
En los aspectos éticos y espirituales de las modificaciones producidas, porque no solo se trataba de tener dieron y gastar, sino que ¨por primera vez, el obrero se sintió patrón, capo. En el hotel lo servían y él ordenaba… Se dio cuenta qué lindo que es no hacer nada teniendo mucha guita y al mismo tiempo que envidió más al trompa le debe haber aumentado la presión a límites desconocidos. Porque él estaba en esas condiciones apenas seis o siete días, pero esos seis o siete días cambiaron las costumbres y concepciones de muchos, muchísimos argentinos¨. En estos años afirma Silverstein, se producen profundas transformaciones del tipo material y espiritual en la vida de los argentinos, especialmente de los sectores populares e incluso en sectores antiperonistas de la clase media. Los ensayistas del peronismo no se han prodigado demasiado en destacarlos, a pesar de su importancia. Ocurre, probablemente, que esos sectores populares que realizan nuevas e intensas experiencias, en general, carecen de tiempo y de preocupación por escribir su propia historia. Después, vienen los ¨historiadores¨, de extracción social pequeño burguesa, desconocedores de la importancia de esos cambios, para intentar la evaluación de un gobierno en base al funcionamiento de las instituciones, la ética (la de ellos) y la cultura (de la clase dominante).

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Pensar Latinoamerica... Evo Morales Asume la presidencia...


Pensar la Revolución... Lenin conducción de la revolución rusa...

Lenin, nacido el 22 de abril de 1870, muere el 21 de enero del 24; gran revolucionario ruso, líder bolchevique, principal conductor de la Revolución de octubre y primer presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. 
El alias Lenin significa «el que pertenece al río Lena», en contrapartida de Georgi Plejánov que era llamado Volgin por el río Volga. 
Fue autor de un conjunto teórico y práctico basado en el marxismo para la situación política, económica y social de Rusia de principios del siglo XX conocido como leninismo y posteriormente denominado marxismo-leninismo.

Lenin nos deja un legado ideológico y practico incanculable, acá compartimos algunas de sus frases:
FRASES

 "Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía." 

 "La verdad es siempre revolucionaria." 

 "La revolución empieza por casa." 

 "El marxismo es todopoderoso porque es cierto." 

 "El imperialismo surgió como desarrollo y continuación directa de las propiedades fundamentales del capitalismo." 

 "Es una verdad el que con frecuencia en política se aprende del enemigo." 

 "No hay teoría revolucionaria sin práctica revolucionaria y viceversa" 

 "Pueden darse situaciones en las que los intereses de la humanidad tengan que ceder su prioridad a los intereses de clase del proletariado" 

 "La victoria de la revolución será la dictadura del proletariado y el campesinado." 

 "Ahora procederemos a la edificación del orden socialista." (Primeras palabras que pronunció Lenin en la tribuna del Congreso de Soviets en noviembre de 1917). 

 "Realmente, perder de vista la lucha de clases evidencia la más burda incomprensión del marxismo." (Escrito durante la primavera y el verano de 1894). 

 "¡Si no nos fusilan ahora, es que son unos imbéciles! (3 de julio de 1917). 

 "¡La crisis está madura! ¡Contemporizar se convierte en un crimen! ¡Hay que realizar inmediatamente la revolución y tomar el poder, de lo contrario todo se habrá perdido!" (Octubre de 1917 desde su retiro de Finlandia).

 "Salvo el poder, todo es ilusión". 

 "La democracia es una forma de gobierno en la que cada cuatro años se cambia de tirano" 

 "Si no eres parte de la solución, eres parte del problema." 

 "Para Marx no ofrece dudas la subordinación de la cuestión nacional a la " cuestión obrera". 

 "El proletariado debe reivindicar la libertad de separación política para las colonias y naciones oprimidas por "su" nación. En caso contrario, el internacionalismo del proletariado quedará en un concepto huero y verbal; resultarán imposibles la confianza y la solidaridad de clase entre los obreros de la nación opresora y los de la nación oprimida." 

 "Por otra parte, los socialistas de las naciones oprimidas deben defender y aplicar especialmente la unidad total y absoluta, incluyendo la unidad orgánica, entre los obreros de la nación oprimida y los de la nación opresora. De otro modo, con todas las maniobras, traiciones y trampas de la burguesía, resultaría imposible defender la política independiente del proletariado y su solidaridad de clase con el proletariado de otros países, ya que la burguesía de las naciones oprimidas convierte constantemente las consignas de liberación nacional en un engaño para los obreros". 

 "La revolución no se hace, sino que se organiza."