martes, 31 de diciembre de 2013

Pensar latinoamerica... 4 de enero del 52 el Che comienza su viaje por la plata...Diario de Motocicleta...

Pensar la Soberanía Nacional... 3 de enero de 1833 Los britanicos invaden las malvinas...

Sobre aquel 3 de enero

Historiadores y ex combatientes reconstruyen lo sucedido hace 180 años, cuando el imperio británico invadió las islas, que eran parte del Virreinato del Río de la Plata.El 3 de enero de 1833, el imperio británico invadió las islas Malvinas desplazando a las autoridades criollas y a quienes poblaban el archipiélago. Ciento ochenta años después, historiadores y ex combatientes de Malvinas reconstruyen lo sucedido a partir de esa fecha, que fue el principio de una larga historia de conflictos diplomáticos y bélicos por la soberanía del territorio.
Las islas Malvinas fueron parte del Virreinato del Río de la Plata y estuvieron bajo el control de España, 32 gobernadores mediante, hasta 1811, cuando las abandonó para ocuparse de lo que sucedía en Montevideo, combatiendo los levantamientos independentistas en suelo continental. El Estado argentino estaba en formación, pero la intención de incorporar el archipiélago al territorio nacional apareció tempranamente. En 1820 lo ocupó, dejando como autoridad al comandante norteamericano David Jewett, quien izó por primera vez allí la bandera albiceleste. Cuatro años después, llegó el primer nativo como autoridad de las islas, el guaraní Pablo Areguatí. El último hombre al frente de Malvinas fue Luis María Vernet, cuyo mandato duró desde el 10 de junio de 1829 hasta la invasión.
“Argentina era un país en formación. Había reconocimiento del Estado del Río de la Plata, y toda su región, incluyendo las islas Malvinas”, sostiene el ex combatiente Edgardo Esteban. Explica que las fuerzas británicas “aprovecharon la situación de lo que era nuestra construcción democrática”. El presidente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas, Mario Volpe, coincide y explica que “la pretensión de Gran Bretaña de ocupar Malvinas respondía a los intereses imperiales de controlar el único pasaje bioceánico que constituían el canal de Beagle y el estrecho de Bhering”. En ese entonces no existía el canal de Panamá y las islas ofrecían un punto estratégico para dominar los mares patagónicos.
Volpe considera que el ataque al Puerto Luis de Islas Malvinas, el 28 de diciembre de 1831, es el puntapié del proceso que desembocó en la ocupación inglesa. El pretexto de la acción bélica era que Argentina prohibía la circulación de barcos balleneros estadounidenses o británicos. Ese día, la corbeta norteamericana USS Lexington, comandada por Silas Duncan, entró mostrando una bandera francesa a la bahía Anunciación. Una vez que anclaron, destruyeron el puerto y saquearon a la población, obligando al gobernador Luis María Vernet a exiliarse en el continente.
El 3 de enero de 1833 encontró las islas en una situación de gran debilidad de sus autoridades y fuerzas armadas. Así llegó la fragata Clío, comandada por el capitán John Onslow, que en amplia superioridad de armamento tomó posesión de las Malvinas sin mayor resistencia, y desplazó a gran parte de la población local. Volpe cuenta que “la defensa del archipiélago estaba a cargo de la corbeta Sarandí, comandada por José María Pinedo, quien se acobardó y se retiró sin dar batalla. Dijo que las condiciones para resistir no estaban dadas”. Pinedo fue juzgado en Argentina y absuelto apenas cuatro meses después.
“No podemos avalar que los hechos de fuerza dicten sobre la soberanía de la islas”, argumenta Volpe. Frente a la postura británica de aferrarse al principio de autodeterminación, explica que “prima el principio internacional de iutis possidetis iure (lo que poseíste, poseerás)” generado a partir de 1810, cuando los territorios españoles pasan a manos argentinas. Agrega que bajo esta visión, en 1965 la ONU dictó la resolución 2065, donde pierde fuerza la postura británica, ya que según sostiene, “lo que lo importa no son los deseos, sino los intereses de los isleños”.“Los títulos argentinos son mucho mejores y por eso Gran Bretaña trata de no sentarse en la ONU –opina Volpe– y quiere manejarse con la autodeterminación, cosa que no hicieron con la isla Diego García”. Recuerda que en 1966, “el Reino Unido desplazó a los 2000 habitantes chagosianos de la isla, con el fin de cederle el terreno a Estados Unidos para la instalación por 60 años de una base militar, desconociendo la voluntad del pueblo que habitaba el lugar”. “Las Malvinas siempre fueron un reclamo constante de todos los gobiernos argentinos. Todas las estructuras de poder siempre estuvieron a favor”, afirma Esteban. Celebra que el actual gobierno no limite la discusión a las motivaciones y resultados de la guerra de 1982.
Informe: Juan Manuel Frías.

Pensar la soberanía politica... 5 de enero se suicidaba Lisandro de la Torre...

Lisandro de la Torre

Lisandro de la Torre, el político que enfrentó en soledad la corrupción y los negociados de la década infame, nació en Rosario el 6 de diciembre de 1868. Su padre, Don Lisandro, había comenzado a amasar una fortuna como comerciante y la consolidó como estanciero. Su madre, doña Virginia Paganini, culta y enérgica, hablaba a la perfección el francés e intentaba que en la casa de los De la Torre se hablaran las dos lenguas con soltura.
La conflictiva vida de Lisandro registra su primer incidente muy precozmente: en la pila bautismal. El cura Pantaleón Galloso, un conservador que se había negado a casar a una pareja porque habían contraído matrimonio civil, se negó a bautizar al pequeño porque su nombre no figuraba en el santoral. Los padres insistieron y finalmente acordaron llamarlo Nicolás Lisandro.

Cursó sus estudios primarios y secundarios en Rosario y al egresar del Colegio Nacional, se trasladó a Buenos Aires para estudiar derecho. A los 20 años se graduó como abogado con su tesis sobre el gobierno municipal y regresó a Rosario donde tomó contacto con los círculos políticos opositores a la política de Juárez Celman, que pronto confluyeron en la formación de la Unión Cívica en 1889. En julio de 1890, se trasladó a Buenos Aires y participó activamente junto al sector de Leandro N. Alem en la Revolución del Parque. Contará años más tarde: "Yo estuve en muchas de las interioridades de la Junta Revolucionaria debido a la amistad que, a pesar de mi juventud, me mostraban Del Valle y Alem, y actué como centinela del gobierno revolucionario en su despacho del Parque y vi con mis ojos muchas cosas que no aparecen en los partes, que podrían vincularse a trascendentales acontecimientos posteriores" 1.
Tras la derrota de la Revolución, De la Torre apoyó a Alem, participó en 1891 en la conformación de la Unión Cívica Radical y fue el puntal del nuevo partido en la provincia de Santa Fe. Durante la revolución radical de 1893, el alzamiento de los hombres de Alem contra el fraude y la corrupción del régimen, Lisandro fue el jefe de operaciones en su provincia natal. Junto a un grupo de correligionarios se apoderó de la jefatura de policía de Rosario y avanzó con sus fuerzas, incrementadas por el apoyo popular hacia la Capital de la provincia, donde llegó a proclamarse a don Leandro como presidente del nuevo gobierno revolucionario. Pero en el resto de las provincias sublevadas, los revolucionarios fueron derrotados. Al quedar aislados, los radicales de Santa Fe debieron deponer su actitud.
El espíritu siempre inquieto y cuestionador de De la Torre, lo llevó a preguntarse si habían empleado el método correcto. Necesitaba tiempo para escribir y pensar y se retiró a administrar un campo que le había regalado su padre. Pero el retiro voluntario duró poco. A fines de 1895, Aristóbulo del Valle, el otro referente de los cívicos, lo convocó a Buenos Aires para dirigir un nuevo periódico, El Argentino, destinado a levantar un movimiento electoral contra la candidatura de Roca. De la Torre encaró la tarea con entusiasmo. Pero en enero de 1896, Del Valle murió inesperadamente y en julio del mismo año Alem se suicidó. El radicalismo quedó acéfalo. De la Torre propuso una alianza con los mitristas para derrotar a Roca pero se encontró con la firme oposición del nuevo líder radical, Hipólito Yrigoyen, y decidió apartarse de las filas radicales en estos términos: "El Partido Radical ha tenido en su seno una actitud hostil y perturbadora, la del señor Yrigoyen, influencia oculta y perseverante que ha operado por lo mismo antes y después de la muerte del Doctor Alem, que destruye en estos instantes la gran política de la coalición, anteponiendo a los intereses del país y los intereses del partido, sentimientos pequeños e inconfesables" 2.
Su indignación con la política de Yrigoyen lo llevó a retar a duelo al sobrino de Alem. Yrigoyen no sabía esgrima y contrató a un profesor para la ocasión. De la Torre, en cambio, era un experto. El duelo se concretó el 6 de septiembre de 1897 y duró más de media hora al cabo de la cual, paradójicamente, De la Torre presentaba heridas en la cabeza, en las mejillas, en la nariz y en el antebrazo, mientras que Yrigoyen resultó ileso. A partir de entonces, De la Torre comenzará a usar su barba rala para disimular las marcas de aquella disputa con Don Hipólito.
Tras el duelo y la ruptura con la nueva conducción radical, De la Torre volvió a Rosario y fundó un nuevo diario:La República, desde donde expondrá sus ideas, cada vez más distanciadas de las de Yrigoyen. De la Torre irá abriendo un nuevo espacio político a la derecha del socialismo y a la izquierda de los conservadores, que se plasmará en 1908 en la conformación de un nuevo partido político: la Liga del Sur. El movimiento surgía para defender los intereses de los departamentos sureños de la provincia de Santa Fe olvidados por los sucesivos gobiernos provinciales. De la Torre pronunció un enérgico discurso en el acto de proclamación de "la Liga", definiéndola como "un acto de protesta y de defensa propia contra la absorción irritante y expresión de fe en las propias actitudes para realizar los fines del gobierno libre. Así surge a la escena esta poderosa agrupación popular. La Liga del Sur no es la liga del sur contra el norte; la Liga del Sur es la concentración de voluntades de los habitantes del sur en defensa de su autonomía y en contra del localismo absorbente de la ciudad capital. Mañana podrá existir la Liga del Norte con la misma bandera" 3.
A poco de fundada, la Liga comenzó a crecer, incorporando en sus filas a figuras influyentes de la provincia, como el Dr. Ovidio Lagos, director del diario La Capital de Rosario.
La Ley Sáenz Peña, de voto universal, secreto y obligatorio, que ponía fin a décadas de fraude electoral, fue sancionada el 10 de febrero de 1912 y aplicada por primera vez en las elecciones de gobernador y diputados nacionales en Santa Fe en abril de ese año. De la Torre fue electo diputado nacional por la Liga del Sur. Presentará numerosos proyectos de ley, entre los que se destacan el que solicitaba la adquisición de tierras por el estado para distribuirlas entre pequeños y medianos productores; el que dio origen a la fundación de la Facultad de Ingeniería de Rosario y hará oír su voz en todos los debates decisivos, lo que proyectó su figura a nivel nacional.
Se acercaban las elecciones nacionales de 1916 y todo parecía indicar que el triunfo sería para los radicales. De la Torre se propuso crear una alternativa política de centro derecha. Así nació el Partido Demócrata Progresista, que quedó constituido en un meeting en el Hotel Savoy de Buenos Aires el 14 de diciembre de 1914. Dijo entonces: "Después de la disolución de los antiguos partidos, participamos del deseo general de crear uno nuevo, no para que haga vivir situaciones y partidos del pasado, sino que inspirados en la alta tradición del espíritu argentino, pueda armonizar con las exigencias presentes y futuras de nuestra sociedad, todo lo que debe ser conservado como vínculo de solidaridad entre las anteriores y las nuevas generaciones" 4. Y en clara alusión a la falta de experiencia en la administración pública de sus adversarios radicales agrega: "Queremos que ocupen los principales puestos nacionales ciudadanos que hayan dado pruebas suficientes de aptitud para realizar los anhelos permanentes de orden institucional, de progreso económico, de continuidad en la labor de cultura moral e intelectual, fundados a costa de tantos sacrificios de las generaciones anteriores"5.
La convención nacional del PDP eligió a Lisandro de la Torre como candidato a presidente para las anheladas elecciones de 1916. Su compañero de fórmula fue el entrerriano Alejandro Carbó, de amplia labor en el terreno educativo, que provenía de las filas del Partido Autonomista Nacional. El nuevo partido cerró su campaña en el histórico local del Frontón Buenos Aires, donde se realizó allá por 1889 la primera reunión pública de la Unión Cívica. Lisandro confiaba en lograr el apoyo de las fuerzas conservadoras, pero éstas desconfiaban de él por su paso por el radicalismo y su amistad con Alem. Tanto el decisivo Partido Conservador de la Provincia de Buenos Aires, como el presidente Victorino de la Plaza le negaron su adhesión. El triunfo sería para la fórmula radical encabezada por su viejo adversario, Hipólito Yrigoyen, y Pelagio Luna. El radicalismo llegaba al gobierno y se iniciaba una nueva etapa en la vida política argentina.
De la Torre explicó en una carta los motivos del fracaso electoral: "Las clases media y proletaria no se conforman con quedar libradas a los beneficios que puedan derivarse del "bienestar general". Quieren saber concretamente qué propósitos tienen los partidos políticos sobre las cuestiones que a ellas les interesan: participación de los obreros en las utilidades de las fábricas, limitación de las grandes ganancias y de las grandes fortunas, pensiones a la vejez, seguro de desocupación y otros puntos semejantes. No caben ya equívocos sobre las cuestiones sociales y del trabajo, por más que los conservadores argentinos no lo comprendan todavía” 6.
La incapacidad de las fuerzas conservadoras de articular un partido político moderno e integrado a la problemática nacional tendrá nefastas consecuencias. Estos sectores se irán apartando de la política institucional y acercando cada vez más a la vía autoritaria de acceso al poder a través del golpe de estado.
En octubre de 1920, tuvieron lugar las elecciones para constituyentes con el objetivo de reformar la Constitución provincial de Santa Fe. Los radicales obtuvieron 36 convencionales y los demócratas progresistas 24. La labor de la convención transformó a la nueva carta magna en una de las más avanzadas y progresistas de la época. Eliminó a la religión católica como credo del estado, dedicó un capítulo especial a los derechos laborales, creó la Corte Suprema de Justicia y un Jury de enjuiciamiento para los magistrados. El gobernador de la provincia, el radical alvearista Enrique Mosca, futuro candidato a vicepresidente por la Unión Democrática en 1946, rechazó todo lo actuado por la convención. De la Torre denunció el atropello del gobierno radical y lo calificó como "las conveniencias públicas entre factores poderosos: el presidente de la República, el gobernador, el clero católico, representante de los inmensos intereses conservadores y antidemocráticos de la sociedad".
En las elecciones de 1922 se produjo el recambio radical: Marcelo Torcuato de Alvear reemplazó a Hipólito Yrigoyen. Llegaba al gobierno el sector más conservador del radicalismo. De la Torre fue electo nuevamente diputado nacional y desde su banca promoverá proyectos de ley de fomento de las cooperativas y de expropiación de frigoríficos extranjeros.
La vida privada de De la Torre era un misterio aún para sus amigos más cercanos. No se le conocieron noviazgos ni compañías femeninas. Sólo trascendió que mantenía una respetuosa amistad con su comprovinciana Elvira Aldao de Díaz.
En 1926, en vísperas de terminar su mandato legislativo, desanimado y sintiéndose muy solo con sus ideas, De la Torre anunció su retiro definitivo de la política. Se retiró a su estancia de Las Pinas en el límite de Córdoba con La Rioja. Allí lo irán a buscar en septiembre de 1930 los enviados de su viejo amigo, el general José Félix Uriburu, que se preparaba a derrocar a Hipólito Yrigoyen con el apoyo de los sectores conservadores. Uriburu le ofrece el ministerio del interior en el futuro gobierno. De la Torre lo rechaza porque, según dice, "el programa de Uriburu es más amenazador que el de Yrigoyen. El general desconfía de la capacidad del pueblo para gobernarse, no cree en la elevación moral de los hombres políticos y atribuye a las instituciones libres vicios orgánicos que la conducen a la demagogia. Yo creo exclusivamente en el gobierno de la opinión pública7.
El llamado de los golpistas, que consuman sus planes el 6 de septiembre de 1930, inaugurando el nefasto ciclo de los golpes de estado en Argentina, saca a De la Torre de su retiro político. Regresó a Buenos Aires y tomó contacto con sus viejos compañeros de ideas y con la dirigencia del Partido Socialista. De estas reuniones surgió la Alianza Demócrata Socialista, que llevará a las elecciones nacionales del 8 de noviembre de 1931 la fórmula Lisandro De la Torre-Nicolás Repetto, que enfrentará al oficialismo representado por el binomio Agustín P. Justo-Julio A. Roca (hijo). El programa de la Alianza contemplaba las aspiraciones de las clases media y obrera en una época de crisis mundial y creciente desocupación y se adelantaba en sus postulados al New Deal llevado adelante a partir de 1933 por el presidente Franklin Delano Roosevelt en los Estados Unidos, base del estado benefactor que florecerá en distintas partes del mundo entre las décadas del 30 y del 40.
Pero la oligarquía en el poder retomó las viejas prácticas del fraude electoral, al que denominaron patriótico, porque, según sus ejecutores, se hacía para salvar a la patria del gobierno de la "chusma". Se consumó un escandaloso fraude en todo el país. Como en las épocas previas a la Ley Sáenz Peña, volvieron a votar los muertos, se quemaron urnas y se colocaron matones en las mesas de votación. Con estos métodos, la Alianza fue derrotada y asumió la presidencia el general Justo. De la Torre, presionado por sus amigos, aceptó ocupar una banca en el Senado de la Nación en representación del Partido Demócrata Progresista, que había triunfado en Santa Fe.
En 1932, en Ottawa, Canadá, ante la crisis, Inglaterra se reunió con sus colonias y ex colonias para reorganizar su comercio exterior. El Reino Unido decidió adquirir los productos que antes compraba a la Argentina, en Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
En los sectores ganaderos exportadores argentinos hubo un gran desconcierto: la metrópolis los había abandonado. El gobierno de Justo, fiel representante de los sectores ganaderos exportadores, envió a Londres al vicepresidente Julio A. Roca (hijo) para tratar de llegar a algún acuerdo.
Hubo una cena de recepción donde Roca dijo sin ruborizarse que la Argentina era desde el punto de vista económico una parte integrante del imperio británico. Otro miembro de la delegación, director de los FFCC ingleses en Argentina no se quedó atrás y dijo a su turno que "la Argentina es una de las joyas más preciadas de su graciosa majestad".
Finalmente se firmó un tratado con el ministro de Comercio británico, Sir Walter Runciman.
Por el pacto Roca–Runciman, Inglaterra sólo se comprometía a seguir comprando carnes argentinas siempre y cuando su precio fuera menor al de los demás proveedores. En cambio, la Argentina aceptó concesiones lindantes con la deshonra: liberó los impuestos que pesaban sobre los productos ingleses y se comprometió a no permitir la instalación de frigoríficos argentinos.
Se creó el Banco Central de la República Argentina con funciones tan importantes como la emisión monetaria y la regulación de la tasa de interés, en cuyo directorio había una importante presencia de funcionarios ingleses. Finalmente, se le otorgó el monopolio de los transportes de la Capital a una corporación inglesa.
De la Torre denunció el acuerdo en el Senado por escandaloso y promovió el debate.
"El gobierno inglés le dice al gobierno argentino ‘no le permito que fomente la organización de compañías que le hagan competencia a los frigoríficos extranjeros’. En esas condiciones no podría decirse que la Argentina se haya convertido en un dominio británico, porque Inglaterra no se toma la libertad de imponer a los dominios británicos semejantes humillaciones. Los dominios británicos tienen cada uno su cuota de importación de carnes y la administran ellos. La Argentina es la que no podrá administrar su cuota. No sé si después de esto podremos seguir diciendo: "al gran pueblo argentino, salud" 8.
Dos años más tarde, en mayo de 1935, acusó por fraude y evasión impositiva al frigorífico Anglo. Aportó pruebas que comprometían directamente a dos ministros de Justo: Pinedo, ministro de Economía, y Duhau, ministro de Hacienda.
De la Torre probó cómo se ocultaba información contable en cajas selladas por el Ministerio de Hacienda y demostró hasta dónde llegaba la impunidad de los frigoríficos ingleses tras la firma del pacto Roca-Runciman. Las entradas para el debate se agotaban y la gente hacía largas colas para escuchar y alentar a Lisandro.
Las denuncias hicieron evidentes las conexiones del gobierno con otros negociados. El nivel de las discusiones en el senado fue subiendo de tono hasta que se decidió hacer callar a De la Torre. Un matón del Partido Conservador, el ex comisario Ramón Valdez Cora, atentó contra la vida del senador y mató a su amigo y compañero de bancada Enzo Bordabehere. Se dio por terminado el debate.
Pero el ataque a De la Torre no había terminado. El gobierno de Justo decretó la intervención a la provincia de Santa Fe, derrocando al gobierno demócrata progresista de Luciano Molinas. De la Torre se mostró abatido y confesó su voluntad de abandonar la política. Una de sus últimas intervenciones en el Senado tuvo lugar en ocasión del debate del proyecto de Ley sobre represión del comunismo. Dirá entonces: "El peligro comunista es un pretexto, es el ropaje con que se visten los que saben que no pueden contar con las fuerzas populares para conservar el gobierno y se agarran del anticomunismo como una tabla de salvación. Bajo esa bandera se pueden cometer toda clase de excesos y quedarse con el gobierno sin votos. Yo soy un afiliado a la democracia liberal y progresista, que al proponerse disminuir las injusticias sociales trabaja contra la revolución comunista, mientras los reaccionarios trabajan a favor de ella con su incomprensión de las ideas y de los tiempos" 9.
Terminado el debate, De la Torre presentó su renuncia al Senado y se retiró a su casa de la calle Esmeralda 22, de la que sólo salía para brindar alguna conferencia o participar en homenajes a viejos amigos de ideas como Aníbal Ponce. En 1938, sus amigos le prepararon un cumpleaños sorpresa. De la Torre cumplía 70 años y se lo notaba muy apesadumbrado. Hacía pocos días había fallecido su madre y comenzaba a rondar por sus ideas el fantasma de Alem. Lentamente, comenzó a despedirse de sus allegados y de sus cosas más queridas hasta que, al mediodía del 5 de enero de 1939, puso fin a su vida disparándose un balazo al corazón.
Junto a su cadáver se encontró una carta dirigida a sus amigos: "Les ruego que se hagan cargo de la cremación de mi cadáver. Deseo que no haya acompañamiento público ni ceremonia laica ni religiosa alguna. Mucha gente buena me respeta y me quiere y sentirá mi muerte. Eso me basta como recompensa. No debe darse una importancia excesiva al desenlace final de una vida. Si ustedes no lo desaprueban, desearía que mis cenizas fueran arrojadas al viento. Me parece una forma excelente de volver a la nada, confundiéndose con todo lo que muere en el Universo. Me autoriza a darles este encargo el afecto invariable que nos ha unido. Adiós”
Autor: Felipe Pigna

Pensar la Revolucion... 1ero de enero revolucion cubana...

Revolución Cubana
El 1º de enero de 1959 triunfaba en Cuba la revolución liderada por Fidel Castro contra la dictadura de Fulgencio Batista. Desde su independencia en 1898, Cuba había sido un protectorado de los Estados Unidos, gobernada por distintos regímenes dictatoriales y su economía manejada por los intereses azucareros estadounidenses. Tras largos años de lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista, el 1º de enero de 1959 la revolución se haría realidad. El nuevo gobierno realizará transformaciones radicales: expropiación de monopolios locales y norteamericanos, reforma agraria, extensión de servicios sanitarios, campañas de alfabetización masiva. Para recordar este acontecimiento hemos elegido dos artículos aparecidos en distintos medios inmediatamente después del triunfo de la revolución.
Batista ha perdido Cuba
FuenteDestino Nº 1117, Barcelona, 3 de enero de 1959.
No habían transcurrido cinco horas del nuevo año cuando el presidente Batista abandonaba Cuba en un avión en el cual le acompañaban sus más directos colaboradores,  encabezados por el presidente electo Rivero Agüero. Con este abandono del Poder se ha cumplido la frase que pronunció Fidel Castro en el momento de desembarcar en Cuba en el yate “Gramma”, en 1956. Ochenta hombres le acompañaban y Fidel Castro dijo: “Sólo somos ochenta, pero derribaremos a Batista.” Sea cual fuere el resultado de esta huida de Batista, es evidente que su vencedor moral ha sido Fidel Castro y que los ochenta hombres que desembarcaron procedentes de México en la playa cubana de Niqueros el 2 de diciembre de 1956 –que horas después quedaban reducidos a doce- han sabido mantener durante dos años una rebelión que ha pasado por las más diversas alternativas.
Fidel Castro, una gran mezcla de intelectual y hombre de acción, es en este momento el héroe cubano y tiene tras de su personalidad de guerrillero a toda la juventud. El movimiento “26 de julio” que encabeza ha sido un arma eficacísima contra la dictadura de Batista. Como es sabido, este movimiento evoca la trágica jornada del 26 de julio de 1953, en la cual Fidel Castro, con treinta estudiantes, se sublevó en Santiago de Cuba. Fueron derrotados, y Fidel Castro hecho prisionero. Batista, que en aquel momento se sentía fuerte, cedió a las súplicas del arzobispo de Santiago y perdonó la vida de Fidel Castro, condenándole a quince años de trabajos forzados, que luego fueron conmutados por la pena de exilio. Emigrado a México, Fidel Castro conspiró constantemente y a cara descubierta. Organizó el desembarco en Cuba al que hemos aludido y dio una conferencia de Prensa antes de emprender la aventura. Batista mandó un patrullero a la playa de Niqueros y allí perdió Fidel veinticinco hombres. El patrullero abandonó desdeñosamente el yate embarrancado en la playa, contando que el terreno pantanoso de esta playa y las fuerzas terrestres darían buena cuenta de los restos de los aventureros. Efectivamente, éstos lucharon contra las tropas hasta el último cartucho y solo doce se salvaron, entre ellos, Fidel Castro y su hermano, consiguiendo llegar a favor de la noche hasta las estribaciones de la Sierra Maestra. Y allí comenzó esta extraordinaria aventura, cruel y romántica, que ha acabado con la huida de Batista que, en lo que a Fidel Castro se refiere, sólo le ha perdido un exceso de confianza, pues nunca dio la menor importancia a este joven intelectual, católico y amante de la libertad, rebelde y tenaz, excelente orador y tipo novelesco que había jurado no afeitarse la barba hasta que Batista estuviera fuera del Poder. La barbuda figura del estudiante en armas ha sido popular en el mundo entero y ha dañado enormemente el prestigio del dictador.
Con poca gloria acaba Fulgencio Batista su segundo mandato. El sargento que el 4 de septiembre de 1933 sublevó a las clases de tropas y los soldados contra los oficiales que habían derribado al inmoralísimo gobierno del presidente Machado, acaba de caer con la misma violencia que rodeó a su sublevación. Batista, presidente de la República de 1933 a 1944, abandonó Cuba voluntariamente al perder unas elecciones libremente convocadas. Sus años de presidente fueron fructíferos para él de tal modo que se le calculaba una fortuna de cincuenta millones de dólares en el año 1952, en el que Batista dio un nuevo golpe de Estado, apoderándose el 10 de marzo del campamento de Columbia y del Gobierno de Cuba. Si en su primera etapa Batista fue un presidente hábil y paternalista, en esta segunda etapa ha sido mucho más duro, de tal modo que se ha colocado en el difícil callejón sin salida del dictador sudamericano que pierde los nervios.
En el momento de escribir este artículo. La situación es extremadamente confusa. El presidente Batista ha resignado sus poderes en el general Eulogio Cantillo, siendo nombrado presidente provisional el presidente del Tribunal Supremo, dictador Carlos Piedra. Sin embargo parece difícil que estos personajes puedan afianzar su posición ante la violencia y la fuerza del movimiento “26 de Julio” y ante la figura de un relieve tan fascinador como es, para gran parte del pueblo cubano, Fidel Castro y el comité directivo “26 de Julio”. Este comité está presidido por el doctor Manuel Urrutia, antiguo presidente de la Sala de Urgencia de la provincia de Oriente, juez de carrera que estuvo exiliado en Nueva York y regresó recientemente a Cuba.
El movimiento “26 de Julio” es, socialmente, muy avanzado: Se proyecta gravar con fuertes impuestos las tierras baldías para que los propietarios se vean obligados a venderlas al Gobiernos que se distribuirán entre los campesinos. Asimismo se va a fomentar la industrialización y se nacionalizará el subsuelo, todo ello dentro de un sentido católico, pues no hemos de olvidar el matiz cristiano de la aventura de Fidel Castro. Y sobre todo inspira básicamente a este movimiento el amor a la libertad y la implantación de la honestidad en la administración pública. Este deseo de honestidad ha sido el arma principal de Fidel Castro en su propaganda y es muy lógico que tenga a su lado a gran parte de Cuba. No olvidemos que en las últimas elecciones presidenciales, el movimiento “26 de Julio” predicó el abstencionismo y se abstuvo a pesar de las dificultades y las coacciones, el sesenta por ciento del cuerpo electoral.
Sea cual fuere el porvenir político de la huída de Batista, no olvidemos que será muy difícil, por no decir imposible que persista una guerra civil. La existencia de Cuba depende de su riqueza azucarera y éste es el momento de la zafra, que representa nada menos que la suma de cuatrocientos millones de dólares anuales.
Es de desear para el porvenir económico y político de Cuba que esta situación de inestabilidad tenga bien pronto una solución positiva que devuelva la paz y el bienestar a esta isla, por tantos conceptos llamada la “perla de las Antillas”.
Larga lucha de Guevara
Fuente: Diario La Nación, viernes 2 de enero de 1959.
Un periodista cubano, Jorge Quintana, le recordó hace tres meses al presidente de la Nación, Dr. Frondizi, la intervención de un argentino –Miralla- en la lucha por la independencia cubana. El diálogo de ambos, mantenido mientras transitaban por senderos de la residencia de Olivos, cobra hoy renovada actualidad. Quintana mencionó a Miralla, para hablar luego del “Che” Guevara, el nuevo argentino que luchó en Cuba por la causa de la libertad.
Miralla es hoy más conocido por los cubanos que por nosotros; con Guevara sucede otro tanto. Goza en la isla de un prestigio merecido, de una popularidad en la que se traduce la gratitud de un pueblo.
Nació en Rosario en 1928; vivió brevemente en Misiones y en Córdoba, muchacho andariego, recorrió América latina en motocicleta, a pie y aun valiéndose de balsas; concluyó sus estudios universitarios en Buenos Aires; un hecho premonitorio: desde temprano sintió predilección por el estudio de las enfermedades tropicales –alergias y lepra-, cuyo conocimiento le sirvió tanto en Cuba; fue uno de los tres mil integrantes del grupo Monteagudo y, dentro de él, formó parte de Acción Argentina, fuerza de choque dirigida contra el dictador argentino. Luego, la cosa pantanosa de Ubero, adonde llegó a bordo del Gramma, que transportó a 80 hombres aunque sólo estaba preparado para alojar a 25.
La Repercusión de los Sucesos en Buenos Aires
En la Avenida de Mayo al 1300, frente al vespertino “Crítica”, se reunió denso gentío que, con declamaciones de adhesión a Fidel Casto y al “Che” Guevara, al movimiento libertador cubano, y simplemente a la libertad, ocuparon la calzada y obligaron a la desviación del tránsito automotor por las calles adyacentes.
Desde el balcón del primero piso del vespertino, ornado con banderas argentinas y una enseña cubana, hablaron el doctor Valdés Miranda y Lisi Guera, del movimiento 26 de Julio; el nuevo embajador cubano en nuestro país, Sr. Jorge Beruff Jiménez; el Señor Benjamín De Yure, también del movimiento; el padre del combatiente Ernesto Guevara Lynch; el director de “Crítica”, doctor Santiago Nudelman, y el diputado nacional por la Unión Cívica Radical del Pueblo, Manuel Belnicoff.
Ante los repetidos vivas a Cuba y las expresiones de repudio a las dictaduras, a Batista, a Franco, a Trujillo y a Perón, el doctor Nudelman se refirió a este “día glorioso de Cuba”, y pidió el homenaje de un minuto de silencio por “la juventud de América que ha ofrecido su sangre generosamente para que podamos seguir viviendo en libertad”. Exhortó luego: “En la medida en que se oscurece el cielo de la patria americana, seamos forjadores de la libertad”. ¡Viva Cuba Libre! –terminó- ¡Viva América Libre! ¡Viva la libertad y viva la democracia!
El Sr. Belnicoff se refirió luego a la dictadura de Franco y a la que padecimos en nuestro país hasta 1955, y tras hablar de la personalidad de Fidel Castro, dijo que “cuando algún día en las generaciones futuras se pretenda dar la exacta definición del miedo, se dirá: el miedo es un dictador; porque los dictadores, cuando la fuerza los respalda, son valientes y castigan a los pueblos; pero cuando los pueblos se rebelan, los dictadores sólo conocen una actitud: huir. ¡América para la libertad –exclamó-, pare el cielo; los dictadores para la tierra, para la muerte!”. Transmitió la adhesión hacia el pueblo cubano de su partido y finalizó con un “brindis cívico por la civilidad de América, por la caída de Trujillo, de Stroessner, de Somoza, de Franco, y porque retornen a nuestro país todas las libertades, sin presos políticos ni gremiales”.
Terminadas estas palabras, y las advertencias pacifistas transmitidas por los altavoces, emprendió la marcha por Avenida de Mayo hacia el Oeste una columna que dobló por Callao y se dirigió por Santa Fe hacia la embajada de Cuba. La acompañaban algunos vehículos embanderados con nuestra enseña y con la que ha reconquistado su libertad, y se veían abundantes distintivos con el número 26, que estaba también estampados en la puerta de un pequeño automóvil. Los estribillos se repetían a lo largo de la marcha: se entonaban estrofas de la Marcha de la Libertad y un clarín hacía oír su voz de aliento. Desde los balcones se recibían múltiples muestras de apoyo.
Ante la Embajada
Una enorme cantidad  de público se congregó frente a la embajada de Cuba anoche a las 22. Los núcleos que se sumaron constantemente a la manifestación, entre ellos el formado en la Avenida de Mayo, interrumpieron el tránsito y formaron una masa compacta que iba de acera a acera, casi a lo largo de toda la cuadra.
En el local de la embajada también se habían congregado los simpatizantes del Movimiento 26 de Julio, y allí se veían las caras conocidas de los jóvenes cubanos que llegaron a nuestro país, perseguidos por su acción revolucionaria, mezcladas con las de los que aquí fueron desde un comienzo sus amigos y moralmente sus aliados de lucha. También estaban aquéllos que de una manera o de otra tienen un vínculo de afecto y de sangre con los nombres que protagonizaron la gloriosa jornada que se celebraba, y disputaban la atención de los cronistas la presencia de los parientes de los hombres cuyos nombres registra hoy la crónica, con el carácter de héroes de la recuperada libertad cubana. Así, se destacaba entre ellos la presencia de un septuagenario tío de Fidel Castro, que reside en nuestro país desde 1913 y no conoce a su sobrino, no obstante lo cual sumaba a la emoción que todos tenían el inocultable y legítimo orgullo de ese vínculo.
A las 22.15, el público que estaba aglomerado en la calle entonó la Marcha de la Libertad, y luego el Sr. Luis Conte Agüero dirigió la palabra desde los balcones de la embajada. Señaló que cuando se había convocado a esta reunión pública se creyó que ella iba a congregar a un grupo de espíritus privilegiados que se regocijan en la libertad, pero que esto había sido superado por la presencia de un pueblo, que demuestra en sus expresiones que por algo sobre el suelo alumbró la figura inmortal de San Martín. A propósito de ello, hizo un paralelo de los permanentes ideales que hermanan a Cuba y a la Argentina, encarnados en las figuras de sus libertadores y unió a la alusión del nombre de Martí y de San Martín, la de Castro y Guevara.
Al referirse a los sucesos registrados ayer, dijo: “El embajador del gobierno, con su actitud se convirtió en el embajador de Cuba y al renunciar a sus fueros oficiales, se invistió de los fueros morales de la representación del pueblo cubano, anticipando con ello la jornada de la entrega del poder a la victoriosa revolución. Esto no es extraño que haya ocurrido, porque hay tierras y hay pueblos que mueven a los hombres a estas determinaciones, y el escenario y el espíritu de la Argentina se ha hecho sentir en la actitud del doctor Espinosa Bravo”.
Finalmente manifestó su gratitud hacia la adhesión del pueblo argentino y, recordando palabras de Martí, dijo que nuestro pueblo, como el de Cuba, lleva en sí la paloma de la bondad y la estrella de la libertad.
Los padres del Dr. Guevara
A las 22.45 se anunció la presencia de los padres de Ernesto Guevara, quienes fueron recibidos, cuando se asomaron al balcón, por una gran manifestación de afecto, a la que ponían una nota de particular colorido el flamear de los pañuelos iluminados por los reflectores de la televisión. El ingeniero Guevara Lynch transmitió un saludo de su hijo “en este momento que señala un triunfo de la democracia de América”. La madre consignó su emoción y alegría de argentina, hermanándose al sentimiento de los cubanos.
Luego habló el diputado de la UCR del Pueblo Sr. Armando Verdaguer. Señaló que “aquí también se luchará siempre para que impere la libertad”. Aludiendo a su situación dijo: “Algunos lo harán con dignidad desde el Parlamento, pero yo prefiero sumarme a ustedes”. Después de las palabras del aludido legislador habló el señor Jorge Valdéz Miranda, del Movimiento 26 de Julio. En su alocución vivó a la revolución, el triunfo de Fidel Castro y la decisión y coraje de Guevara, y señaló que el movimiento revolucionario de Cuba no hará transacciones para llegar al poder, por cuento los procedentes históricos de Latinoamérica indican que ese camino lleva frecuentemente a las frustraciones de los ideales populares. “Habríamos preferido no llegar al poder –subrayó- antes que no llegar bien”.
Como un homenaje hacia los que han caído en la lucha de Cuba y en todas las luchas por las reivindicaciones de la libertad en suelo americano, solicitó un instante de silencio, al que adhirió al público.
Al destacar la identificación con los que aún sufren el dolor de las tiranías, formuló su voto para que muy pronto, como en nuestro himno, puedan repetir: ¡Libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!
Anticipó luego que cuando la revolución llegue al poder, no será Fidel Castro quien ha de asumirlo, sino el Dr. Manuel Urrutia, de cuya personalidad hizo un amplio elogio, al tiempo que anunció que Fidel Castro recorrerá América como un abanderado de la libertad y llegará a la Argentina para abrazar a este pueblo que se hermanó en su lucha. Las últimas palabras fueron de reconocimiento a la obra que realizó Ernesto Guevara junto a Castro, cuya presencia conceptuó como el símbolo más fiel de adhesión que en este momento expresaba todo el pueblo argentino, e indicó al público que se desconcentrara con tranquilidad, para retribuir así las consideraciones que habían tenido las autoridades al permitir la organización del acto.
Finalmente, volvió a hablar el Dr. Conte Agüero, para despedirse del pueblo argentino, destacando que cuando regresen a su patria los hombres de la revolución cubana encontrarán en el recuerdo de esta manifestación jubilosa del pueblo argentino el aliciente necesario para superar las vacilaciones y cumplir su misión.
A las 23.25 se entonó el Himno Nacional Argentino y luego se escuchó la marcha del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, mientras el público que comenzaba a disgregarse lo hacía entonando la Marcha de la Libertad.

jueves, 7 de noviembre de 2013

30 años de democracia en la Argentina

Por Tato Solla
La discusión de fondo del derecho al voto, en el período más largo de democracia en el país.
El día domingo 27 de Octubre, se celebraron elecciones legislativas en todo el territorio nacional. Lo que estaba en juego, lejos de los análisis coyunturales de si gana el oficialismo o la oposición, si se imponen correctivos o se fuerza el diálogo, fueron las banas que van a ocupar los hombres y mujeres que decidirán sobre la vida institucional de nuestro país, a través de la legislación.
En 1983, un 30 de Octubre, se imponía en las primeras elecciones presidenciales en 10 años la fórmula radical Alfonsín-Martínez, con el 51% de los votos. El triunfo de Alfonsín, con su impronta republicana, de recuperar las instituciones, de unión entre los argentinos, de reivindicar los derechos humanos, selló definitivamente la etapa más oscura de nuestra historia, y marcó un cambio radical. Se ponía fin así a la dictadura cívico-militar que gobernó el país desde 1976 hasta 1983.
A treinta años del fin de la última dictadura, recordamos por qué hay que valorar la democracia, la que tenemos, con todas sus fallas y errores.

Sobre la democracia en al Argentina

Don Hipólito Yrigoyen, primer presidente electo por el sufragio universal, secreto y obligatorio,
Don Hipólito Yrigoyen, primer presidente electo por el sufragio universal, secreto y obligatorio,
La historia de la democracia en nuestro país, como la conocemos hoy día, donde votan hombres y mujeres por igual – y ahora los jóvenes de 16 años –, es reciente. A fines del siglo XIX cuando se empieza a consolidar el Estado Nacional Argentino, sólo votaban los hombres, mayores de edad. Las diferencias sociales de aquel entonces, hacía que sólo unos pocos pudiesen acceder a los medios necesarios para realizar una vida política. Léase: saber leer y escribir, tener una profesión, propiedad, y tener los medios para financiar un partido político. Ergo, quienes gobernaban, en aquel entonces eran los representantes de la oligarquía terrateniente, que lejos de defender los derechos de las mayorías gobernaban en pos de sostener los intereses de la minoría agroexportadora.
El sistema de voto hasta 1914 era algo que está a años luz del sistema del cuarto oscuro al que estamos acostumbrados: se votaba en mesas en las plazas, donde los fiscales anotaban en listas el candidato que cantaban los votantes. Si a esto le sumamos la enorme cantidad de gente humilde (y no tanto, a veces) que estaba sumida en el analfabetismo, el resultado era, presisamente, cantado. Los fiscales anotaban a quien le parecía, o personal armado, al servicio de los partidos oligárquicos sugería a punta de pistola “Vote por tal”.
La llegada de las masas al voto universal, secreto y obligatorio no se gestó de un día para el otro, y mucho menos por buena voluntad de los gobernantes. Pero no fueron cambios que llegaron solos, sino que empujados por procesos populares, de sectores medios, de profesionales, de trabajadores, que, al sentirse excluídos de la política oligárquica de los terratenietes y magnates agrarios, decidieron dar un salto a la política. Se sucedieron conflictos violentos en la Buenos Aires del 1890: las Revoluciones del 1893 y 1905, fueron ambas dirigidas por los dirigentes radicales Hipólito Yrigoyen y Leandro N. Alem.
La presión y la conflictividad de la Buenos Aires (y las principales ciudades del país) se hacía sentir en el gobierno: desde los sectores medios urbanos, intelectuales influídos por las nuevas ideas europeas, sectores populares, obreros, trabajadores rurales pugnaban no sólo por el derecho al voto, sino por una verdadera representación política. Con dirigentes y propuestas propias. Es así que en 1912 el entonces presidente Roque Saenz Peña decreta la Ley Saenz Peña. Esta ley es la que configura los comicios como los conocemos hoy: se vota en las escuelas, en un cuarto oscuro, el voto ya no es cantado y se emite a través de boletas. Votaban los hombres, argentinos, mayores de 18 años, sin distinción de clase.
1952, primeras elecciones en que las mujeres acceden al voto. Evita, ya enferma, votaría desde la cama del hospital.
1952, primeras elecciones en que las mujeres acceden al voto. Evita, ya enferma, votaría desde la cama del hospital.
La Ley Sáenz Peña marcó el inicio de una vida democrática, si bien aún limitada – no votaban las mujeres –, pero más auténtica. Las elecciones de 1916 dan por ganador por vez primera a la Unión Cívica Radical y su candidato Don Hipólito Yirigóyen. El primer gobierno de carácter popular de nuestra historia.
No fue casualidad que fue con el gobierno del General Perón – 1946-1955 – que la mujer pasa a particiapar activamente en la vida política del país: la primera dama, María Eva Duarte de Perón, se convierte rápidamente en un actor político de peso en el gobierno peronista.
En la cámara de diputados en 1946 entran las primeras mujeres diputadas, que iban en la lista del presidente Perón. Fue la misma Evita que presidió la Comisión Pro-Sufragio Femenino, que en 1952 se cristalizó en una ley que permitía a las mujeres votar.
Ahora si estábamos todos incluidos. Votaban ricos y pobres, hombres y mujeres, obreros y empresarios. Todos. Un ciudadano equivale a un voto. Y que las urnas definan quién gobierna.

En dictadura

Las interrupciones del órden institucional-democrático del país han sido numerosas. En 1930 se inaugura lo que, lamentáblemente, sería una constante a lo largo de la historia del siglo XX en la Argentina. Uriburu (aliado de las fuerzas oligárquicas) derroca a Yrigoyen por los “vicios de la democracia”. En 1955 la Fuerza Aérea y la Marina (aliados a los mismos que habían volteado a Don Hipólito) ponen fin al segundo gobierno de Perón. “Demasiado populismo”, argumentaban esta vez. Probablemente demasiados intereses habían tocado a las minorías que quieren sojuzgar a las mayorías.
Frondizi e Illia sufrieron el mismo destino. Demasiado débiles. Demasiado lentos.
María Estela Martínez de Perón, en 1976, también fue destituida de su cargo. Había demasiada inestabilidad en el país y so pretexto de combatir la subversión, un grupo de oficiales militares – adiestrados por la CIA en la Casa de las Américas – aliados a numerosos partidos políticos optaron por poner fin a su gobierno. Una dictadura no se trata sólo de no votar. Se trata de una minoría que, como no pudo imponer su propio proyecto de país en las boletas, lo hace por las balas. No son sólo militares: siempre están secundados o conducidos por civiles y partidos políticos. Muchas veces por embajadas de otros países. Siempre es por la imposición de un proyecto determinado de país. El que acuerdan las mayorías en las urnas o el que imponen las mayorías por las armas.
El presidente de-facto Jorge Videla (izq,) y su Ministro de Hacienda, Jośe Matínez de Oz (der.)
El presidente de-facto Jorge Videla (izq,) y su Ministro de Hacienda, Jośe Matínez de Oz (der.)
En el caso de la última dictadura lo que se impuso por la fuerza fue el proyecto financiero neoliberal. La Argentina había llegado a los máximos niveles históricos de industrialización y de distribución de la riqueza: 60% de PBI industrial, 54% de la riqueza quedaba en manos de quienes trabajaban y 1% de desempleo.
Esto se traducía en numerosas ventajas para la Argentina. Autoabastecimiento de manufacturas industriales – se fabricaban desde heladeras hasta aviones, y desde motores de autos hasta tractores para el agro –. Con porcentajes tan bajos de desocupación los salarios eran altísimos, lo que permitía a quien trabajaba tener, con un solo empleo, un muy buen estandar de vida – casa propia, educación y salud para los hijos, etc –. El pleno empleo, y la producción nacional, era el principal motor de la independencia económica argentina, y los balances positivos de las cuentas públicas hacían que la dependencia de crédito internacional fuese escasa.
Obviamente, nadie en su sano juicio querría cortar con este estado de buen vivir. Y los intereses foráneos tuvieron que cortarlo por la fuerza.
La ultima dictadura cívico-militar vino a imponer un nuevo orden. El orden de la especulación financiera por sobre la producción. On orden al que le sobra mano de obra y que la somete, sin más, a la pobreza. No fue casualidad, entonces de la nómina de desaparecidos del Nunca Más,más del 60% son trabajadores organizados en sindicatos y miembros de comisiones internas de fábricas. Y, a fuerza de torturas, desaparciones y guardar bien las urnas, el proyecto se impuso.

La voluntad de la mayoría

Habiendo recuperado la posibilidad del voto hace – sólo – treinta años tenemos que valorarlo. En la era del consumismo la política ha caído también en esa lógica. Los partidos, lejos de ser las estructuras en que se reflejaban las voluntades políticas de los distintos grupos sociales, que pujaban por distintos proyectos de país – válidos o no, no vamos a juzgar partidariamente –, se han convertido en los posmodernos partidos de imposición de candidatos. Lejos de discutir política o proyectos, discuten personajes.
Tenemos que recuperar la discusión política, la discusión por un proyecto propio de país. Ir a votar no es sólo levantarse temprano un domingo cada dos años para meter una boleta con una cara, o un color determinado, que nos hayan vendido bien los medios. A quienes se dedican a la política (los llamados políticos profesionales) hay que escucharlos, cuestionarlos, fijarse con quien se alían y quién ocultan.
El ejercicio de la democracia exije un rol activo del votante. Lejos de la pasividad que prentenden los slóganes cortos y el marketing de candidatos. Que no nos vendan gestión, exijamos gobierno. La política no puede estar secuestrada por candidatos oportunistas de turno o profesionales de la política. La política y la democracia sonnuestras herramientas para modificar lo que consideramos injusto y para sostener lo que creemos correcto, no para nosotros, sino para nuestros pares. Para todos. La política bien entendida y practicada, si hay algo que no incluye es la opción individual. No hay salida en el individualismo, la mejor solución es siempre la colectiva. La que mejora para la mayoría. Y de ahí que es fundamental cuidar el voto, ser activo en la política y defender la democracia. Ejerciéndola.

lunes, 7 de octubre de 2013

Presupuesto 2014: Lo que está en discusión.

Tras una sesión matarónica de 18 horas el pasado jueves en Diputados, se espera por la definición de Senadores para el próximo miércoles. ¿Qué es lo que está en discusión?
 
Puntual como pocas veces y con el quorum necesario entre propios, aliados y adhesiones de último momento, el pasado jueves, arrancó en la cámara baja la primera sesión por el Presupuesto 2014. Lo que está en juego en estas sesiones son un paquete de medidas económicas, que, aparte del presupuesto, incluye las prórrogas de la ley de emergencia económica y del impuesto al cheque y cigarrillos. Tras 18 horas de debate, el proyecto salió aprobado por 134 votos a favor y en contra.
El Presupuesto 2014, cuyo proyecto fue gestado por el equipo económico de presidencia, se basa en los siguientes números: 6,2% de crecimiento PBI, 5,7% de aumento del consumo, 9,9% de inflación, 19,2 % aumento gasto público, 73 % de aumento pago de deuda, $6,33 el dólar.
Los sectores opositores al gobierno no hicieron esperar sus críticas al proyecto oficial.
Por un lado, hubo fuertes críticas y descontento por el apuro con que se tuvo que tratar la ley en comisiones antes de bajar a la cámara. El proyecto llegó a las comisiones y se aprobó en el mismo día.
Por el otro, estas cifras despertaron quejas por parte de la oposición. La diputada Graciela Camaño, del peronismo opositor, disparó en su discurso: “El Presupuesto es la ley de leyes, es el plan de gobierno, donde hay que adoptar reglas transparentes para generar un adecuado acceso a la información fiscal y controlar resultados. La transparencia en la preparación, ejecución y publicación del Presupuesto debe ser una regla. Sin embargo, el oscurantismo presupuestario ha sido un culto de este gobierno. Este proyecto no alcanza ni para ser calificado como libreta de almacenero”.
“Creo que el principal problema que se presenta de cara al 2014 es el que se refiere a la expectativa inflacionaria. Si bien todos los años la estimación es cercana a la que mide el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que nadie se toma demasiado en serio, algunos esperábamos que en esta oportunidad la discusión sea más permeable a la participación en la toma de decisiones, por algunas señales de agotamiento de nuestra economía.”, sostuvo el diputado y secretario general de Juventud Sindical, Facundo Moyano. Y siguió “En los últimos dos años nos quedamos sin equilibrio de las cuentas públicas, sin desendeudamiento y con una disminución de crecimiento que arrastra un círculo vicioso que hace que la inflación deje de contener puja distributiva y sólo esconda un ajuste de salarios.”. El debate en Senadores se dará el miércoles próximo. De pasar la cámara alta, el presupuesto estará completamente aprobado y entrará en vigencia en el próximo ejercicio.

Ley de emergencia económica e impuesto al cheque

Como se menciona más arriba, también se extendió la Ley de Emergencia Pública y de Reforma del Régimen Cambiario, sancionada en 2002 durante plena debacle económica argentina. Esta prórroga generó mucho ruido en sectores de la oposición, ya que tras una década de crecimieto sostenido y estabilidad, según el discurso del oficialismo, se sostiene la emergencia. El diputado del GEN-FAP, Gerardo Millman, “el oficialismo en el Presupuesto dice que creció la economía y pide la emergencia económica”.
La ley de emergencia económica consiste en delega al Poder Ejecutivo la facultad de “reordenar” el sistema financiero, bancario y del mercado de cambios; de establecer el sistema para determinar la relación de cambio entre el peso y las divisas extranjeras, y dictar regulaciones cambiarias.
Un par de años antes, durante el gobierno de De la Rua, se instaló el impuesto al cheque, que consiste en un impuesto del 0,6% de cada cheque que se deposita o cobra.
Originalmente ambos impuestos fueron provisorios. Hoy ya tienen más de una década cada uno.

¿Qué se votó?

· Presupuesto 2014
· Prórroga de la emergencia económica
· Impuesto a créditos y débitos (impuesto al cheque) y cigarrillos

Las frases

Di Tullio (FPV) “La oposición nunca acompañó al Gobierno para sancionar el presupuesto en estos diez años”, dijo. Y aseguró que “buscan poner palos en la rueda”.
Millman (GEN-FAP) “el oficialismo en el Presupuesto dice que creció la economía y pide la emergencia económica”.
Camaño (PJ opositor) “El Presupuesto es la ley de leyes, es el plan de gobierno, donde hay que adoptar reglas transparentes para generar un adecuado acceso a la información fiscal y controlar resultados. La transparencia en la preparación, ejecución y publicación del Presupuesto debe ser una regla. Sin embargo, el oscurantismo presupuestario ha sido un culto de este gobierno. Este proyecto no alcanza ni para ser calificado como libreta de almacenero”,
  Tunesi (UCR) “Estamos en presencia del gobierno más unitario. Por eso interpelo a los diputados de cada provincia para que voten en contra del centralismo que les quita recursos a las provincias”
F. Moyano (FPV) “Creo que el principal problema que se presenta de cara al 2014 es el que se refiere a la expectativa inflacionaria. Si bien todos los años la estimación es cercana a la que mide el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que nadie se toma demasiado en serio, algunos esperábamos que en esta oportunidad la discusión sea más permeable a la participación en la toma de decisiones, por algunas señales de agotamiento de nuestra economía.” 

Los datos

6,2 % crecimiento PBI
5,7 % aumento del consumo
9,9 % inflación
19,2 % aumento gasto público
73 % aumento pago de deuda
6,33 $ el dólar
134 votos a favor
113 votos en contra
18 horas de debate

Fuentes

miércoles, 2 de octubre de 2013

¿DE QUÉ SE TRATA EL “CIERRE DE GOBIERNO” EN ESTADOS UNIDOS?



por Tato Solla (@TatoSolla)

En una feroz disputa al interior del congreso estadounidense, los republicanos, en la negativa de tratar el proyecto de salud pública conocido como “Obamacare”, dejaron sin ley de presupuesto a la potencia del norte.

  Por falta de fondos, la Casa Blanca ordenó el “cierre parcial” del Gobierno, cesanteando por tiempo indeterminado a más de 800.000 trabajadores públicos considerados “no esenciales”. Quedaron suspendidos funcionarios de parques y museos, los pagos de pensiones y a veteranos, y desde oficinas públicas de documentos hasta la NASA. Un day-off forzado que no se sabe si cobrarán algún día. No obstante, ni el ejército, ni los guadias del servicio penitenciario, ni los controladores de tráfico aéreo han sufrido el paro de actividades.
El primer cierre federal en 17 años – el último fue durante la gestión Clinton y duró 21 días – podría llegar a costarle más de U$S 1000 millones a las arcas púbicas, según informaron de Casa Blanca.
Pero ¿cómo empezó todo esto? “El presupuesto federal anual que la Casa Blanca envía el Congreso no es más que una estrategia inicial. En el Congreso, el proceso arranca otra vez desde cero. Si el control del Congreso se divide en un empate, como ocurre ahora, no hay presupuesto que pase.” Afirma Rupert Cornwell del diario británico The Independent, “Hace tres años que no se aprueba un proyecto de ley de gastos generales. Lo que mantiene en funcionamiento al gobierno son las “resoluciones concurrentes”, votos parciales y provisionales que permiten pagar sueldos y gastos mientras que la Cámara de Representantes –controlada por los republicanos– y el Senado –de mayoría demócrata– discuten sin ponerse de acuerdo. Pero a la medianoche del lunes, el Congreso no pudo ponerse de acuerdo y no hubo más fondos.”
La situación política y económica de los EEUU es aún fragil. Sumado al tenso contexto internacional que se vive en estos meses, por el conflicto armado en Siria – conflicto en que un Obama más republicano que nunca pretendía intervenir militarmente –, la situación económica no es la mejor: la FED no se termina de recuperar de la crisis financiera de 2008 y el sistema de hipotecas se sigue cobrando víctimas entre los estadounidenses de clase trabajadora. Y como se mencionó más arriba, la interna entre demócratas y republicanos, no ayuda. “Insto a los republicanos a que no paralicen el país”, disparó Obama, y siguió: “Hay que volver a abrir el gobierno y no ceder al chantaje de parte de los republicanos (…) Estoy listo para hacer todo lo que hay que hacer para superar el colapso, por la falta de acuerdo presupuestario en el Congreso”.
El cierre federal durará en tanto no se destrabe el conflicto en el Congreso por el proyecto Obamacare y el presupuesto. Ambas partes deberán deponer las actitudes de intransigencia y negociar políticamente, y ceder lo que deban en las negociaciones. “¿Qué va a pasar si ya perdiste 6 días de trabajo?” se pregunta una Elerky Crosby de 66 años, empleada del Sistema Nacional de Salud, entrevistada en el Washington Post. Otro empleado público, Kevin Bodensen, 57 años, preocupado por la polarización política y sin ver una salida clara prefiere la protesta: “Voy a hacer lo que nunca hice en mi vida: marchar al Congreso con una pancarta que diga ‘Ustedes no están haciendo su trabajo / Yo merezco mi salario’ “.

Saludos desde el Sur

 La Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner se refirió al conflicto entre el oficialismo y la oposición a interior del congreso estadounidense, en el acto de inauguración de una fábrica de tractores en Gral. Rodriguez. “Tal vez nosotros no somos tan desarrollados, somos sudacas, pero nosotros sabemos que la salud pública es del Estado”, afirmó la mandataria.

Fuentes: