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martes, 31 de diciembre de 2013

Pensar el relato... Gaucho Rivero nacía un día como hoy...

Antonio El Gaucho Rivero (Concepción del Uruguay, 27 de noviembre de 1808 - Vuelta de Obligado, 20 de noviembre de 1845) fue un peón de campo rioplatense que lideró un alzamiento en las islas Malvinas
en 1833.

Alrededor de 1827 acompañó a la expedición de Luis Vernet a las Malvinas, con el objetivo de ejercer allí el oficio de peón para la empresa del mismo Vernet. Contaba entonces alrededor de 20 años de edad. El 3 de enero de 1833 el Reino Unido ocupó por la fuerza las islas con la corbeta HMS Clio. Su capitán John Onslow, dejó como administrador del archipiélago al colono irlandésWilliam Dickson, quien además era el encargado de izar y arriar el pabellón británico cada vez que pasara un barco y todos los días domingos.
Con la autorización británica y desde Buenos Aires, Vernet prosiguió con su empresa privada en la colonia de Puerto Luis, controlándola a través de sus encargados.
El descontento cundía entre los gauchos empleados de Vernet, pues el capataz, el francés Jean Simon —o Juan Simon—, apoyado por el exmayordomo de Vernet, el inglésMatthew Brisbane, con la excusa de la ocupación británica, intentaba extenderles las ya pesadas tareas campestres, entre otros excesos de autoridad. Sumado a eso, se les abonaba no con dinero, sino con vales firmados por el propio exgobernador, los cuales no eran aceptados por Dickson, el administrador de las islas que a la vez también era el responsable de los almacenes. Además, les prohibían alimentarse con el ganado doméstico, obligándolos a cazar animales asilvestrados. Los explotadores actuaban en perfecta armonía con Dickson, único representante de la corona británica presente en las islas.

De los 14 gauchos y aborígenes acriollados que todavía vivían en las islas, un grupo de 8 de ellos se sublevó en desacuerdo con la nueva situación, el 26 de agosto de 1833, seis meses después de la invasión británica de las islas.
Su líder era el gaucho Antonio Rivero (apodado Antook por los británicos). Lo secundaban otros dos gauchos: Juan Brasido, y José María Luna; más 5 indios charrúas acriollados:Luciano Flores, Manuel Godoy, Felipe Salazar, Manuel González y Pascual Latorre (según una fuente[cita requerida] este último era en realidad de origen chileno). Todos ellos, tanto Rivero como los otros siete, eran analfabetos.
Estos rebeldes estaban armados con facones, boleadoras, espadas, pistolas y mosquetes, en contraste con las pistolas y fusiles con los que contaban sus oponentes. Decidieron actuar por sorpresa, aprovechando la ausencia del teniente Lowe y sus hombres, que se habían alejado por mar en una expedición de caza de lobos marinos. Fueron muertos el administrador del archipiélago William Dickson, Matthew Brisbane, Juan Simon, y otros dos colonos: Ventura Pasos y el alemán Antonio Vehingar, ninguno de ellos logró alcanzar sus armas antes de ser matado.1 2 Los ataques fueron llevados a cabo cuando las víctimas estaban a solas, para aprovecharse de la superioridad numérica. Posteriormente se instalaron los gauchos en la casa de la comandancia. Según la historiografía argentina, impidieron el izado de la bandera británica durante los siguientes cinco meses, izando en su lugar una azul y blanca. Sin embargo, en los fuentes contemporáneos no se mencionan las banderas, sino para explicar que, antes de su asesinato, Dickson era el encargado de izar la británica.
Las vidas del resto de los colonos, de los cuales 6 eran criollos y 17 de otras nacionalidades,3 4 fueron respetadas y ―en espera de que las autoridades argentinas enviaran una fuerza naval para recuperar las islas― los confinaron en la isla Celebroña (Kidney Island, en inglés). Durante dos meses (entre el 26 de agosto y el 23 de octubre de 1833) ambos grupos vivieron separados.
El 23 de octubre de 1833 atracó en Puerto Luis la goleta británica HMS Hopeful seguida por dos balleneras también británicas. La Hopeful rescató a las mujeres y niños de la colonia de la isla Celebroña, poniendo así fin a la colonia de las islas. Rehusaron a enfrentarse a los facciosos y decidieron en cambio reportar la situación a sus superiores del sector sudamericano, por lo que se retiraron.

Pensar nacional... muerte del Cabo Dardo...

Dardo Manuel Lito Cabo moría un 6 de enero de 1977, nació en Tres Arroyos fue un periodista y político argentino, hijo del dirigente metalúrgico Armando Cabo. De ideología peronista, dirigió la revista El descamisado.

Empezó su militancia política en el Movimiento Nacionalista Tacuara, aunque luego se separó de esta agrupación y creó en 1961 el Movimiento Nueva Argentina (MNA), uno de los primeros grupos peronistas de derecha. Paso a figurar en los medios de comunicación con el Operativo Cóndor cuando el 28 de septiembre de 1966, junto con otros militantes, secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas y lo desviaron hacia las Islas Malvinas, plantando la bandera argentina en dicho territorio. Pasó 3 años en prisión por este hecho. Contrajo matrimonio todavía estando en la cárcel con María Cristina Verrier.
Al salir de la cárcel, Dardo Cabo se convirtió en parte de la organización Descamisados, que según algunas versiones habría asesinado al dirigente obrero Augusto Timoteo Vandor y que luego se fusionaría con Montoneros.
Fue asesinado junto a Roberto Rufino Pirles durante la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional tras haber sido detenido y encarcelado por sus actividades políticas.

Pensar la Soberanía Nacional... 3 de enero de 1833 Los britanicos invaden las malvinas...

Sobre aquel 3 de enero

Historiadores y ex combatientes reconstruyen lo sucedido hace 180 años, cuando el imperio británico invadió las islas, que eran parte del Virreinato del Río de la Plata.El 3 de enero de 1833, el imperio británico invadió las islas Malvinas desplazando a las autoridades criollas y a quienes poblaban el archipiélago. Ciento ochenta años después, historiadores y ex combatientes de Malvinas reconstruyen lo sucedido a partir de esa fecha, que fue el principio de una larga historia de conflictos diplomáticos y bélicos por la soberanía del territorio.
Las islas Malvinas fueron parte del Virreinato del Río de la Plata y estuvieron bajo el control de España, 32 gobernadores mediante, hasta 1811, cuando las abandonó para ocuparse de lo que sucedía en Montevideo, combatiendo los levantamientos independentistas en suelo continental. El Estado argentino estaba en formación, pero la intención de incorporar el archipiélago al territorio nacional apareció tempranamente. En 1820 lo ocupó, dejando como autoridad al comandante norteamericano David Jewett, quien izó por primera vez allí la bandera albiceleste. Cuatro años después, llegó el primer nativo como autoridad de las islas, el guaraní Pablo Areguatí. El último hombre al frente de Malvinas fue Luis María Vernet, cuyo mandato duró desde el 10 de junio de 1829 hasta la invasión.
“Argentina era un país en formación. Había reconocimiento del Estado del Río de la Plata, y toda su región, incluyendo las islas Malvinas”, sostiene el ex combatiente Edgardo Esteban. Explica que las fuerzas británicas “aprovecharon la situación de lo que era nuestra construcción democrática”. El presidente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas, Mario Volpe, coincide y explica que “la pretensión de Gran Bretaña de ocupar Malvinas respondía a los intereses imperiales de controlar el único pasaje bioceánico que constituían el canal de Beagle y el estrecho de Bhering”. En ese entonces no existía el canal de Panamá y las islas ofrecían un punto estratégico para dominar los mares patagónicos.
Volpe considera que el ataque al Puerto Luis de Islas Malvinas, el 28 de diciembre de 1831, es el puntapié del proceso que desembocó en la ocupación inglesa. El pretexto de la acción bélica era que Argentina prohibía la circulación de barcos balleneros estadounidenses o británicos. Ese día, la corbeta norteamericana USS Lexington, comandada por Silas Duncan, entró mostrando una bandera francesa a la bahía Anunciación. Una vez que anclaron, destruyeron el puerto y saquearon a la población, obligando al gobernador Luis María Vernet a exiliarse en el continente.
El 3 de enero de 1833 encontró las islas en una situación de gran debilidad de sus autoridades y fuerzas armadas. Así llegó la fragata Clío, comandada por el capitán John Onslow, que en amplia superioridad de armamento tomó posesión de las Malvinas sin mayor resistencia, y desplazó a gran parte de la población local. Volpe cuenta que “la defensa del archipiélago estaba a cargo de la corbeta Sarandí, comandada por José María Pinedo, quien se acobardó y se retiró sin dar batalla. Dijo que las condiciones para resistir no estaban dadas”. Pinedo fue juzgado en Argentina y absuelto apenas cuatro meses después.
“No podemos avalar que los hechos de fuerza dicten sobre la soberanía de la islas”, argumenta Volpe. Frente a la postura británica de aferrarse al principio de autodeterminación, explica que “prima el principio internacional de iutis possidetis iure (lo que poseíste, poseerás)” generado a partir de 1810, cuando los territorios españoles pasan a manos argentinas. Agrega que bajo esta visión, en 1965 la ONU dictó la resolución 2065, donde pierde fuerza la postura británica, ya que según sostiene, “lo que lo importa no son los deseos, sino los intereses de los isleños”.“Los títulos argentinos son mucho mejores y por eso Gran Bretaña trata de no sentarse en la ONU –opina Volpe– y quiere manejarse con la autodeterminación, cosa que no hicieron con la isla Diego García”. Recuerda que en 1966, “el Reino Unido desplazó a los 2000 habitantes chagosianos de la isla, con el fin de cederle el terreno a Estados Unidos para la instalación por 60 años de una base militar, desconociendo la voluntad del pueblo que habitaba el lugar”. “Las Malvinas siempre fueron un reclamo constante de todos los gobiernos argentinos. Todas las estructuras de poder siempre estuvieron a favor”, afirma Esteban. Celebra que el actual gobierno no limite la discusión a las motivaciones y resultados de la guerra de 1982.
Informe: Juan Manuel Frías.